El monje Andreu Soler abusó de por lo menos doce menores durante décadas en la institución, símbolo del catalanismo
Regala esta noticia Añádenos en Google Miguel Hurtado, víctima de abusos en Montserrat, junto a una imagen del Papa. (EFE)Madrid
10/06/2026 a las 14:28h.La Abadía de Montserrat, que el papa León XIV visitó este miércoles, late como corazón religioso, cultural y político del catalanismo, pero también se ... convirtió, muchos años, en un infierno de pederastia, con dos grandes casos que sacudieron el monasterio. Por lo menos doce menores sufrieron abusos por parte de Andreu Soler, el monje que moldeó a su imagen el grupo de 'escoltes' (scouts) del monasterio, llamado Els Nois de Servei. Una comisión independiente creada en 2019 concluyó que Soler fue un «depredador sexual y pederasta» que cometió los abusos con total impunidad durante tres décadas. Los expertos también pusieron sobre la mesa que «había rumorología suficiente» para haber destapado antes al agresor, que actuaba cada vez con mayor agresividad, y desvelaron un caso más, en 1968, cometido por otro monje.
Pero Andreu Soler no fue el único agresor sexual de Montserrat. Extrañamente, mientras la comisión le investigaba, y cuando se suponía que los controles para prevenir casos similares se habían activado, un monje de la abadía conocido como hermano Gabriel, que en años anteriores había llegado incluso a ser vicerrector del santuario, abusó sexualmente de un menor de edad, de 17 años. El acusado aceptó los hechos ante la Audiencia de Barcelona.
Según la sentencia, de noviembre de 2024, el hermano Gabriel, que aceptó dos años de prisión, fue uno de los coordinadores de Montserrat Jove, una entidad que organizaba encuentros anuales con menores que acudían a reflexionar al centro religioso. En una de estas citas conoció a la víctima, a la que invitó a pasar un fin de semana en la abadía en mayo de 2019, cuando cometió los abusos. La revelación de los hechos marcó un antes y un después en la sociedad catalana.
El entonces abad de Montserrat, Josep Maria Soler, pidió perdón públicamente por primera vez en febrero de 2019 tras las protestas de los afectados en la propia basílica y en septiembre de de ese año, tras la publicación del informe de la comisión independiente, el abad admitió en una homilía dominical que «fallaron los controles» del monasterio. Soler también condenó enérgicamente los abusos del monje y pidió un perdón «humilde» y público por el sufrimiento causado. En el 2024, los portavoces oficiales del monasterio acudieron a la comisión sobre pederastia del Parlament de Cataluña para reiterar formalmente sus disculpas a las víctimas.
Indemnizaciones
Sin embargo, las peticiones de perdón no se tradujeron automáticamente en una actitud favorable a las indemnizaciones. La abadía mantuvo una postura de bloqueo legal ante las reclamaciones individuales con el argumento de que los delitos civiles ya habían prescrito, con un caso que fue paradigmático, el de Miguel Hurtado, el primer denunciante, cuyo testimonio forzó la apertura de la comisión en 2019. Hurtado, que sufrió abusos sexuales continuados entre 1997 y 1998, cuando tenía entre 16 y 17 años y formaba parte del grupo scout, reclamó una compensación civil de 150.000 euros que no fue atendida por la congregación. Hurtado creó la plataforma ciudadana Reparación Integral ya, que exige reformas legales, como la no prescripción de los delitos de pederastia y la creación de comisiones de la verdad independientes que no estén controladas por la Iglesia.
Este miércoles, en un vídeo grabado en Montserrat y enviado a los medios, Hurtado expresó su «tristeza y decepción» por la visita de León XIV a la Abadía. «Nos parece que está muy bien que el Papa hable de plaga en la Iglesia, diga que es una herida en carne viva, diga que las víctimas tenemos derecho a la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, pero viniendo aquí Montserrat, sabiendo que la institución se niega a reparar a sus víctimas, está haciendo lo contrario de lo que dice. Esto no sana, esto es echar sal en la herida», afirmó.
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