La Casa Blanca asegura que no contempla una intervención militar en la isla caribeña y confía en llegar a un acuerdo con el castrismo
Regala esta noticia Añádenos en Google Bruno Rodríguez, ministro de Exteriores de Cuba. (Efe)Nueva York
26/09/2026 a las 21:01h.En medio de revelaciones sobre la preparación militar de Estados Unidos para una hipotética intervención en Cuba, el régimen comunista acusó al Gobierno de Donald ... Trump de haber ya iniciado una guerra con su bloqueo energético a la isla. Así lo ha defendido este sábado el ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez, en su discurso ante la Asamblea General de la ONU.
Esta declaración llegaba poco después de una información de la cadena CBS, que aseguraba que el ejército de EE UU estaba haciendo preparativos –examinar la capacidad de proporcionar fuerzas de policía militar, personal militar y otras unidades de apoyo durante los próximos cuatro meses– para una hipotética operación en la isla.
«Alarmante expansionismo»
Poco antes de que el ministro cubano se dirigiera al cónclave internacional en Nueva York, Trump aseguraba desde Washington que no creía que fuera necesaria una intervención militar. «Yo diría que Cuba y nosotros llegaremos a un acuerdo», respondió a preguntas de la prensa sobre esas revelaciones. «No creo que el ejército sea necesario».
Buena parte del discurso de Rodríguez estuvo dedicado a Washingtron. «Es alarmante el avance del expansionismo, los actos de usurpación y conquista, la agresión militar y económica. Es absurda e irrealizable la pretensión de Estados Unidos de imponer la paz mediante la fuerza», defendió el jefe diplomático de la dictadura castrista.
«Es absurda la pretensión de Washington de imponer la paz mediante la fuerza», defendió Bruno Rodríguez, ministro de Exteriores
«Rechazamos la doctrina Monroe y sus corolarios, como repudiamos todo intento de militarización o dominación imperialista en América Latina y el Caribe», dijo sobre la política exterior estadounidense que defiende una influencia decisiva sobre su ámbito geográfico inmediato, el continente americano, y que ha encontrado una nueva versión en el segundo mandato de Trump: la intervención en Venezuela con la captura de Nicolás Maduro, los ataques a narcolanchas en toda la región, la influencia en varios procesos electorales, la ambición por anexionar Canadá y Groenlandia y, también, el deseo de controlar Cuba. El propio Trump lo ha bautizado como la 'doctrina Donroe'.
Esto último lo dejó claro Trump el pasado enero, en cuanto anunció la captura de Maduro. «Cuba será la siguiente», dijo entonces y el bloqueo energético ha sido la primera medida para forzar la caída de la dictadura comunista. «Cuba caerá», ha insistido Trump esta semana en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, en un proceso que, como con Venezuela, tiene a su secretario de Estado, Marco Rubio, hijo de exiliados cubanos, al frente.
Derecho a defenderse
Una intervención estadounidense, advirtió Rodríguez, «provocaría muertes de cubanos y de jóvenes estadounidenses y una gran destrucción. Esperamos que eso nunca ocurra. Cuba ejercería con toda su determinación y energía el legítimo derecho a defenderse».
Rodríguez rechazó la justificación central de Trump para ir a por Cuba: El líder republicano insiste en que el régimen castrista representa una amenaza para EE UU. No quiere tener a un adversario a sólo 150 kilómetros de la costa de Florida. «Cuba no es una amenaza, el bloqueo es la amenaza», replicó el ministro cubano.
Pero, al mismo tiempo, Rodríguez aseguró que su Gobierno sigue abierto a un diálogo con la Casa Blanca «para encontrar una solución a las diferencias bilaterales sobre las bases de la seriedad, el respeto y la igualdad soberana».
- Temas
- Casa Blanca
- ONU
- Cuba