Ampliar
Ejemplar de mosquito tigre sobre la piel de una persona. AFP Cuidado con los mosquitos en Málaga: las borrascas adelantan la llegada y aumentan su proliferaciónLos expertos advierten del riesgo de transmisión de enfermedades, y piden a la población que evite el agua estancada en jardines, terrazas y patios
Málaga
Viernes, 20 de febrero 2026, 00:06
... de calor adelantado, para crear el caldo de cultivo perfecto para una proliferación temprana y abundante de mosquitos. El resultado: ya en estos días, todavía de invierno, se está empezando a dejar notar la presencia de enjambres de insectos voladores, de los que dan fe los motoristas que se los topan mientras conducen, sobre todo al atardecer. Sigue a Diario SUR en Google DiscoverInvestigadores alertan de que la elevada disponibilidad de agua en cunetas, solares y pequeños recipientes en terrazas y jardines se va a traducir en un importante aumento de ejemplares. Con todo, aclaran que mucho de lo que se encuentra ahora son en realidad típulas y quironómidos: similares a los que pican, pero que son inofensivos.
«Ha llovido muchísimo y, en cuanto suben un poco las temperaturas, los mosquitos encuentran más recursos para reproducirse», comienza Raimundo Real, catedrático de Zoología de la Universidad de Málaga. De hecho, el experto confirma que existe una correlación directa entre las precipitaciones abundantes de este invierno y la mayor proliferación, debido a que estos insectos necesitan agua en su fase larvaria.
El mosquito tigre acecha
Las precipitaciones han llenado no solo embalses y grandes masas de agua, sino acuíferos que están saturados y afloran; cunetas y pequeños recovecos urbanos. «No se trata solo de los pantanos; hay multitud de pequeños reservorios que muchas especies pueden aprovechar». Aunque febrero aún está dando temperaturas mínimas frescas, los días puntuales de temperaturas altas —con máximas de hasta 25 grados favorecen la actividad de «individuos oportunistas». La gran explosión, no obstante, se espera entre marzo y abril.
El mosquito tigre aprovecha los pequeños depósitos de agua en parques, terrazas y jardines para reproducirse
En años de sequía, la población desciende por la falta de nichos acuáticos. Pero este año ocurre justo lo contrario: la acumulación de agua multiplica los espacios donde completan su ciclo biológico. En este contexto, la mayor preocupación viene por el Aedes albopictus, el conocido mosquito tigre, una especie urbana capaz de transmitir enfermedades. A diferencia de otros nematóceros ligados a las marismas y los ríos, este se adapta al entorno doméstico y aprovecha pequeños recipientes con agua, bien sea de lluvia o de riego.
«Con cinco o siete días de agua acumulada puede completar su ciclo, dependiendo de la temperatura», advierte el catedrático. Platos bajo las macetas y cubos; pero también neumáticos y bañeras abandonadas en solares, o cubas de obra son suficientes para que se desarrollen las larvas. Por ello, insiste en una medida básica: vaciar al menos una vez por semana cualquier recipiente que acumule agua en terrazas, patios y jardines. «Si no hay agua estancada durante cinco días, el mosquito tigre no puede completar el ciclo».
De hecho, uno de los principales focos de preocupación está ahora en los solares privados y viviendas abandonadas dentro del casco urbano, donde pueden formarse charcos incontrolados. En estos casos, la administración no puede intervenir sin autorización judicial, lo que dificulta la eliminación de estos focos. En este punto, Real apunta a la necesidad de adaptar la normativa ante nuevos riesgos sanitarios. «Si un solar cerrado está generando mosquitos tigre y los vecinos lo sufren, puede convertirse en un problema de salubridad pública».
Vigilancia municipal
El Ayuntamiento de Málaga mantiene activos los protocolos de control y seguimiento, y no descarta reforzar las medidas si la situación lo requiere. La actividad de trampeo es ordinaria, pero los técnicos están a la expectativa sobre la posible evolución de estos insectos en próximas fechas. Fuentes del Área de Sostenibilidad ambiental manifiestan a este diario que se vigilan todas las especies de mosquitos, también el tigre.
«Se hacen revisiones de las trampas todos los meses. Y, si se detectan, se actúa», inciden, al tiempo que explican que son intervenciones diferenciadas de las preventivas, que se hacen en la desembocadura del Guadalhorce, un hábitat que presenta condicionantes mucho más específicos que exigen redoblar los esfuerzos. «De momento, vamos a mantener el plan, pero si vamos viendo incremento, estamos preparados para actuar», apostillan.
Con embalses llenos, acuíferos rebosantes y temperaturas en claro ascenso, todo apunta a un final del invierno y una primavera con más mosquitos de lo habitual en Málaga, que exige una especial atención tanto de los ciudadanos como de las administraciones.
Por su parte, fuentes de la Consejería de Salud indicaron a SUR: «En Andalucía ya monitorizamos todo el año, con seguimiento basal con trampas para mosquitos y con la vigilancia humana y animal, como ya anunció el consejero». Sobre posibles previsiones, aseguraron encontrarse a la expectativa.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión