La historia de los indies malagueños
Dar cien conciertos al año y vivir de alquilerTocan en festivales, sacan discos y cuentan con fieles seguidores, pero tienen que compaginar su proyecto con versiones u otros trabajos. Es la cara menos visible, pero la realidad de la inmensa mayoría de los artistas
Regala esta noticia Añádenos en Google 29/06/2026 a las 00:35h.Tocan en grandes festivales, sacan discos y cuentan con una tribu que les sigue desde hace años. La escena y el público les respetan, pero ninguno llega a los 20.000 oyentes mensuales en Spotify. Tampoco ninguno, aunque superen los 30 años, es propietario: todos viven de alquiler o en viviendas de la familia. Son la cara menos visible de la música, pero representan la realidad de la inmensa mayoría de los artistas de este país. Esos que no llenan estadios ni acaparan radiofórmulas, pero que resisten en los márgenes de la industria con una identidad sólida ajena a las modas. Cada uno con su propia fórmula, sin recetas mágicas, pero con elementos en común: pocas horas de sueño, mucho trabajo de oficina fuera de los escenarios y una economía volcada en su proyecto. Ellos son Break the Senses, Sarria y La Trinidad, y esta es su experiencia.
Break the Senses