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De Chicago al Cerro del Villar, tras la pista de la llegada de los fenicios en la Península

De Chicago al Cerro del Villar, tras la pista de la llegada de los fenicios en la Península
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Medio centenar de arqueólogos y voluntarios de EE UU trabajan en el yacimiento, donde excavan un gran edificio multiuso que hunde su origen en el siglo VIII a. C.
De Chicago al Cerro del Villar, tras la pista de la llegada de los fenicios en la Península

Medio centenar de arqueólogos y voluntarios de EE UU trabajan en el yacimiento, donde excavan un gran edificio multiuso que hunde su origen en el siglo VIII a. C.

Regala esta noticia Añádenos en Google Jeff Cumonow y una estudiante norteamericana, en l gran edificio multiuso excavado en el sector 13. (Migue Fernández)

Paco Griñán

Málaga

11/09/2026 a las 23:38h.

Más que una ciudad fenicia de la Europa occidental, el Cerro del Villar parece a veces Mesopotamia. Concretamente, Babel y su mítica torre. Mientras en ... una esquina de la antigua isla de la desembocadura del río Guadalhorce retiran tierra con comentarios en alemán, en otros sectores escuchas que se trabaja en francés, turco y, si afinas el oído, hasta en polaco. Por supuesto, el más escuchado es el español con acento andaluz, aunque le sigue de cerca el inglés. Y no porque sea el estándar para entenderse en el mundo actual, sino porque la Universidad de Chicago se unió hace cinco años al regreso de las excavaciones al yacimiento, dentro del proyecto liderado por la Universidad de Málaga (UMA). Y desde entonces, los norteamericanos no han faltado, aportando conocimiento, mano de obra y recursos con la presencia de casi medio centenar de arqueólogos, estudiantes y voluntarios que han hecho suyo el sector 13 de la colonia fenicia, donde han desenterrado un gran edificio multiuso de hace casi 3.000 años que ya se extiende en una superficie de más de 250 metros cuadrados.

Los profesores Carolina López-Ruiz y David Schloen, de la Universidad de Chicago, en la actual campaña. (Migue Fernández)

«Elegimos este sitio porque conectaba con las excavaciones de la arqueóloga María Eugenia Aubet —1987-2003— que encontró la calle comercial de la antigua isla», explica Carolina López-Ruiz, profesora e investigadora de la Universidad de Chicago que, tras la invitación hace un lustro de su colega de la UMA y director del actual proyecto científico del Cerro del Villar, José Suárez, para unirse a los trabajos en la ciudad fenicia mejor conservada del Mediterráneo occidental, propuso la participación en su departamento del centro universitario de Illinois. «Y se tiraron de cabeza, porque sabían que es una zona rica arqueológicamente», destaca la investigadora española y autora de 'Los fenicios y la construcción del Mediterráneo', que lleva más de dos décadas trabajando y viviendo en EE. UU. Y haciendo de «puente». Entre España y EE. UU. Entre la época fenicia y la actual. Escribiendo además en inglés sus investigaciones y acercando así el mundo mediterráneo antiguo a la arqueología americana.

«Uno lo ve en las películas y piensa que nada más es andar ahí con la brochita, pero es un trabajo muy físico«, reconoce Pablo Ley Duarte, de la expedición de la Universidad de Chicago

La oferta para venir a excavar al Cerro del Villar tiene además mucho éxito entre los estudiantes de Chicago, no solo entre los doctorandos o alumnos de grado, sino también de otras carreras. «Soy estudiante de clásicas y mi enfoque es el latín, pero cuando me dijeron de venir a Málaga no me lo pensé porque quería tener alguna experiencia arqueológica», cuenta Paulo Ley Duarte, mexicano de Sinaloa que lleva ocho años formándose en EE. UU. Solo ha necesitado unos días en Málaga —las excavaciones comenzaron a finales de agosto— para encontrar ya alguna pieza cerámica, como el asa de un recipiente. Y ahora está excavando, junto a sus compañeros, una zona de ampliación del gran edificio multiuso del sector 13 que tiene mucho «potencial», apunta, ya que es la primera vez que se abre y esperan encontrar alguna piedra de gran volumen, «lo que indicaría que probablemente se trata de un nuevo muro».

El estudiante mexicano Pablo Ley Duarte, que forma parte del equipo de la Universidad de Chicago. (Migue Fernández)

«Uno lo ve en las películas y piensa que nada más es andar ahí con la brochita, pero es un trabajo muy físico. Ahora estamos con el pico y sacando mucha tierra», describe su trabajo, que le ha hecho valorar aún más la labor de los arqueólogos. «Les tengo un respeto mucho más grande ahora», reconoce Paulo que, sobre Málaga, revela que le sorprendió comprobar que los «días son más largos», por lo que, por las tardes, aprovecha para explorar la otra ciudad, la que sigue viva al otro lado del Guadalhorce. «Todo el mundo me reconoce por mi acento y me trata muy bien», relata el mexicano que, no obstante, tuerce el gesto con una sonrisa y confiesa que estos días sale del tajo cansado y con dolor de espalda. «Cuando llegué al hotel, lamenté que no tuviera gimnasio, pero después del primer día en la excavación me di cuenta de que no lo iba a necesitar», revela con ironía.

¿Quiénes eran los fenicios?

Junto a Carolina López-Ruiz, la expedición está comandada por el profesor David Schloen, del Instituto para el Estudio de las Culturas Antiguas de la Universidad de Chicago, con gran experiencia en excavaciones en el Próximo Oriente, como Israel y Turquía, lo que le permite tener una mirada en contexto de lo que ahora se está encontrando en Málaga. Una suerte de arqueología comparada. «Este yacimiento es fundamental para comprender la llegada de los fenicios a la Península Ibérica. ¿Quiénes eran? ¿Qué comían? ¿Qué actividades realizaban? ¿Qué impacto tuvo en la cultura y la economía locales? Queremos comprender qué ocurre en la costa occidental del Mediterráneo y por eso quisimos trabajar aquí», cuenta el experto, que apunta que la arqueología y el urbanismo son similares entre los fenicios de Málaga y los de Oriente, pero también han encontrado diferencias.

250

metros cuadrados se extiende ya el corte abierto en el sector 13, donde se trabaja en descifrar el origen de un gran edificio multiuso en el que se han encontrado restos de forja y abundante cerámica.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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