- JULIA BRINES Valencia
La industria alimentaria transforma sus residuos en fármacos e ingredientes funcionales. Algunas compañías aprovechan sobras para crear soluciones que previenen enfermedades y mejoran la salud.
La transformación de residuos en otros productos útiles es la clave de la economía circular, y en alimentación se están desarrollando importantes aplicaciones que acaban destinando todo aquello que no llegamos a comernos en componentes para mejorar la salud, bien llegando a la industria farmacéutica o bien a ingredientes funcionales que previenen o alivian enfermedades.
Entre las grandes industrias españolas destaca el caso de Capsa -el grupo de Central Lechera Asturiana-, que tiene en marcha varias iniciativas; entre ellas, una alianza con Cantabria Labs desde 2018 para desarrollar y comercializar nuevas fórmulas nutricionales.
Fruto de ello surgió la línea NMCLA (Nutrición Médica Central Lechera Asturiana), que ha creado soluciones como NMCLA Diabet, una dieta líquida diseñada para diabéticos o personas con hiperglucemia secundaria asociada a otras patologías, desnutridos o con riesgo de desnutrición, enfocada al paciente crónico tras el alta hospitalaria.
Fotografía de archivo de 2004 de unos tetrabricks de leche el logo de la empresa Arla Foods en Aarhus, Dinamarca.EFEEXPANSIONEn esta misma industria, Arla Foods, la mayor cooperativa láctea de Europa, tiene una filial denominada Arla Foods Ingredients, que aprovecha residuos con diferentes finalidades. Entre ellas, el uso del suero de leche, que se genera en la elaboración de quesos, que es muy rico en lactosa.
Esa lactosa, debidamente transformada, se aplica en usos farmacéuticos, concretamente en comprimidos y cápsulas de los medicamentos, ya que actúa como diluyente o agente de relleno. También se incluye en los inhaladores de polvo seco, productos liofilizados, soluciones de recubrimiento de azúcar y ciertas preparaciones líquidas.
La propia Arla Foods Ingredients creó, también a partir de subproductos de su actividad industrial, un ingrediente denominado Lacprodan, una proteína en polvo que se mezcla con líquidos y que se emplea para combatir la malnutrición en pacientes hospitalizados con estancias prolongadas.
También en el sector lácteo, Pascual lanzó la filial Arandovo para aprovechar los residuos de la cáscara de huevo de las fábricas del grupo, con resultados ya en marcha. Esta firma genera un producto llamado MKare, a partir de la membrana de cáscara de huevo.
Contiene de forma natural colágeno, elastina, ácido hialurónico y más de 400 proteínas que ayudan a fijar el calcio en los huesos, regenerar el cartílago, y mejorar la flexibilidad de tendones y ligamentos. Además, el carbonato cálcico que se separa de la membrana también tiene aplicaciones para la salud ósea.
Hace dos años, además, Arandovo alcanzó un acuerdo con Bio-Dis Pharma y ha lanzado una línea de complementos alimenticios con productos anti envejecimiento, de nutricosmética, para deportistas e incluso para salud de las mascotas.
La cáscara del huevo es también el ingrediente que utiliza la empresa Eggnovo. Esta compañía navarra extrae de la membrana ingredientes que contienen una matriz de compuestos naturalmente presentes -colágeno, ácido hialurónico, elastina y más- para apoyar la salud de las articulaciones y la piel. De la cáscara extrae carbonato cálcico para formulaciones enfocadas en la salud ósea.
Además de ofrecer ingredientes para otras empresas, elabora también sus productos propios. Por ejemplo, entre los nutracéuticos cuenta con Ovomet, dirigido a la elasticidad de las articulaciones; Ovoderm, hidratante para la piel y también antienvejecimiento; y Ovocet, una matriz multimineral de calcio para huesos y dientes.
La Española: probióticos de restos de aceituna
Vicente Navarro, fundador de Bioithas e Ignacio Alberola, CEO del ‘famiy office’ del grupo familiar de La Española.EXPANSIONLa familia Alberola, propietaria de Aceitunas La Española, ha invertido a través de su 'family office' en la 'start up' alicantina Bioithas. Juntas trabajan en el desarrollo de una patente basada en dos bacterias procedentes del bagazo de la cerveza y de la fermentación de las aceitunas.
Con esta unión, que aglutina 15 años de Investigación, y habiendo identificado los beneficios de estas bacterias en estudios previos, están creando un producto probiótico que se aplicará principalmente a combatir la obesidad. En el caso de La Española, las prospecciones se han hecho a partir de los resultados obtenidos de las fermentaciones de la aceituna y la salmuera; en el caso de Bioithas, en los residuos obtenidos de la cerveza.
Estas compañías explican que su alianza nace con el horizonte comercial de que el síndrome metabólico, asociado a la obesidad, se considera la "pandemia" del siglo XXI, los hábitos de alimentación y sedentarismo actuales hacen que el porcentaje de obesos en el mundo se esté disparando en los últimos años y se necesitan soluciones, además de tener la oportunidad de dar una salida muy útil a los residuos generados en la industria cervecera y aceitunera con fines terapéuticos.
Las pruebas se están realizando en pacientes de hospitales de la Comunidad Valenciana. La comercialización se realizará a través de laboratorios farmacéuticos.
Simbiosis
La clave para que se produzca esta simbiosis está muchas veces en la colaboración entre las empresas y los centros de investigación. La farmacéutica GSK, para obtener ingredientes a partir de residuos alimentarios, mantiene un acuerdo con Biorenewables Development Centre (BDC), creado a partir de dos equipos de investigación de la Universidad de York.
GSK buscaba alternativas a la glucosa que necesita en su fábrica de antibióticos de Irvine (Escocia), por la volatilidad de los precios de este ingrediente, y hace una década acudió al BRC.
El objetivo era extraer glucosa a partir de subproductos ricos en almidón -como descartes de pan y residuos de patata de la industria alimentaria- para utilizarla en la fabricación de compuestos farmacéuticos y antibióticos.
Tras superar las fases de ensayo iniciales en los laboratorios del BDC, el proyecto sumó a otros socios, como Veolia, empresa que gestiona residuos y puede aportar materia prima.
Vall Companys y ElPozo: heparina con residuos porcinos
Vall Companys se unió a Bioibérica para crear Biovall Heparine, dedicada a producir heparina a partir de residuos porcinosEXPANSIONEntre las empresas españolas destacan varias iniciativas que han llevado a cabo empresas cárnicas para utilizar partes del ganado que no se emplean en los elaborados como el jamón o las salchichas, para producir heparina, un anticoagulante que se inyecta a los pacientes y se utiliza ampliamente para prevenir la formación de coágulos de sangre y detener el crecimiento de los ya existentes.
Se aplica especialmente en pacientes oncológicos o en aquellas personas que han pasado por una intervención quirúrgica. Además, es el tratamiento de referencia para las personas con patologías cardiovasculares.Se estima que gracias a la heparina se salvan cien millones de vidas al año.
El Grupo Fuertes, fabricante de productos cárnicos con la marca ElPozo, en 2019 creó la empresa Hepabiotic junto a Horizon Products para desarrollar la heparina a partir de la mucosa intestinal porcina. También la tiroides de los cerdos se utiliza para la extracción de la hormona tiroidea y el páncreas para la extracción de pancreatina para el desarrollo de medicamentos que luchan contra la fibrosis pulmonar.
ElPozo añade que la empresa realiza otras aportaciones a la medicina, como la donación de modelos anatómicos de los cerdos para la práctica de los profesionales médicos, principalmente cirujanos.
En esa misma línea, el grupo Vall Companys, dedicado también a la producción de cárnicos, se unió a Bioibérica para crear Biovall Heparine, una empresa dedicada a producir heparina a partir de residuos porcinos, que incluyó la inversión de 25 millones de euros para construir su fábrica situada en Zaragoza.
Bioibérica es la principal empresa productora en el mundo del principio activo (API) de heparina. El 20% de la heparina del mundo se produce en España y casi el 40% de la consumida en Europa y Estados Unidos es producida en Bioiberica. Por su parte, Vall Companys es el primer productor porcino europeo.
Berros para dermatitis
Este mismo equipo de investigación ha llevado a cabo otros desarrollos. Por ejemplo, a partir del uso de residuos de berros realizó una investigación destinada a elaborar una crema contra la dermatitis del pañal en los bebés para la firma Prof&Doc.
La evolución de estos trabajos acabó creando no sólo ese tratamiento, sino también otros productos dermatológicos que se comercializan con la marca Watercress Active y que alivian diferentes enfermedades. Para obtener la materia prima se utiliza el excedente de berros de la empresa The Watercress Company, con sede en Dorset, en el suroeste de Inglaterra.
Prof&Doc ha creado productos frente a la dermatitis del pañal a partir de excedentes de berros.EXPANSIONColza cicatrizante
La empresa Valogen, que trabaja con subproductos agroalimentarios, también desarrolla aplicaciones médicas, algunas con el BDC. Por ejemplo, están ampliando el valor de la harina de colza, el material residual que queda tras la extracción del aceite de colza. A pesar de su alto contenido proteico, tradicionalmente se ha utilizado como alimento para animales, sin aprovechar todo su potencial.
Gracias a estos excedentes han desarrollado péptidos de alto valor que favorecen la cicatrización de heridas, por sus propiedades antiinflamatorias, y resultan prometedores para combatir la pérdida muscular relacionada con la edad, explica el centro de investigación.
Matarromera y Félix Solís
En el sector vitivinícola ha sido muy activa Bodegas Matarromera. Ya en 2013 patentó el Eminol, un producto derivado de los restos de uva que son subproductos tras el proceso de vinificación, rico en polifenoles, capaz de aportar una dosis de antioxidantes que logra la reducción del colesterol y la protección antioxidante de la piel. Matarromera tiene también una filial, Esdor, un laboratorio cosmético que elabora productos beneficiosos para la piel a partir de los polifenoles extraídos de los restos de la uva.
Por su parte, la bodega Félix Solís es uno de los principales suministradores de tras resveratrol para la industria farmacéutica. Afirma que este componente, que procede de las pepitas y las pieles de las uvas, tiene una acción antioxidante y es 50 veces más potente que la vitamina E y 30 veces más que la C.
Se encuentra en la uva tinta y entre sus propiedades está retrasar el envejecimiento de la piel, hidratarla, reafirmarla, producir colágeno, favorecer la circulación y tonificar los músculos, explica esta bodega en su web.
Natac: hojas de olivo
Los restos de olivar que no se utilizan en la producción de aceite llegan a la biotecnológica española Natac, que los transforma en diversos productos, entre ellos, ingredientes funcionales y nutracéuticos. Emplea también cardo, alcachofa y otras plantas con el fin de elaborar compuestos activos para la industria farnacéutica.
Genera sus propios productos, sobre todo de tipo funcional. Uno de sus últimos lanzamientos ha sido Oleomind, un extracto de olivo para el bienestar cognitivo y mental. Otro de sus productos destacados es Endolive, para la salud cardiovascular.
Según señala la compañía, se ha demostrado en los ensayos clínicos que ayuda a controlar la presión arterial, reduce la glucosa sérica y eleva el colesterol HDL, por lo que contribuye a mejorar la salud cardiovascular.
Garbanzos y colesterol
Novonesis fermenta excedentes de garbanzos para el colesterol.EXPANSIONLa empresa danesa Novonesis se dedica a trabajar con residuos de las industrias alimentarias y buscarles nuevos usos mediante biosoluciones. Aunque gran parte de su foco está puesto en la mejora de la productividad agrícola y ganadera, una de sus actividades consiste también, a través de la fermentación de precisión de residuos vegetales, en promover la elaboración de probióticos y otros elementos que favorecen la salud digestiva de los humanos.
çLos resultados de su trabajo se destinan a otras empresas de carácter sanitario. Entre ellas, Novonensis tiene un acuerdo con la farmacéutica Novo Nordisk para colaborar en la investigación para explorar el papel del microbioma intestinal en el mantenimiento de la salud metabólica.
También está empleando la fermentación de excedentes de garbanzos para producir MenaquinGold, un producto a base de la vitamina K2-7 con la función de ayudar a reducir los niveles de colesterol.
Colágeno de vaca
Dsm-Firmenich es una empresa con sede en Suiza que trabaja a partir de materiales descartados por la industria. Desde cáscaras de naranja recuperadas hasta restos de virutas de madera, crea sobre todo ingredientes para el sector de la perfumería, pero también tiene una división sanitaria. Uno de sus productos es el colágeno de grado médico, que elabora a partir de tejido y piel de origen bovino. Fabrican el colágeno en polvo, suspensiones o láminas y se utiliza en aplicaciones vasculares, dentales, ortopédicas y para el tratamiento de heridas.
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