Adriana Serrano y Miguel Olmedo dejaron sus trabajos ligados a la ciencia para ponerse al frente de un alojamiento rural sin experiencia previa en hostelería
Regala esta noticia Añádenos en Google La pareja de biólogos, junto a sus hijos, en una imagen familiar. (SUR) 03/09/2026 a las 00:32h.La historia comenzó con una licitación a la que se presentaron casi por probar suerte. Adriana Serrano y Miguel Olmedo eran dos biólogos con sus ... respectivos trabajos, muchos kilómetros de carretera y unas ganas cada vez mayores de cambiar de vida. Ella trabajaba en una clínica de reproducción asistida en Marbella; él, en un laboratorio de cultivo 'in vitro' de plantas en Vélez-Málaga. Cada uno ejercía en un ámbito ligado a su formación, pero prácticamente en extremos opuestos de la provincia. Meses después, el laboratorio había dejado paso a habitaciones, huéspedes y reservas en un hotel rural de Jubrique.
Ni siquiera fueron los elegidos a la primera. La adjudicación recayó inicialmente en otra persona y la pareja dio por cerrada aquella posibilidad. Tiempo después recibieron una llamada inesperada: el primer adjudicatario no había completado la documentación y ellos eran los siguientes de la lista. Fue entonces cuando aquella candidatura casi improvisada se convirtió en un cambio real de rumbo. «No teníamos ni idea de hoteles ni de hostelería», reconocen.
«No teníamos ni idea de hoteles ni de hostelería», reconocen los biólogos ante su gran reto
Abrieron las puertas en diciembre de 2025, coincidiendo con la Navidad. Partían prácticamente de cero: el establecimiento llevaba años cerrado y no heredaban una clientela habitual. A la dificultad de aprender un oficio nuevo se añadía otra que han comprobado desde dentro: conseguir que el visitante descubra el Valle del Genal y llegue hasta un municipio que continúa apartado de los grandes recorridos turísticos de la provincia.
Un cambio para toda la familia
Antes de iniciar el verano, la familia vivía a caballo entre Málaga y Jubrique mientras sus hijos terminaban el curso escolar. Su intención entonces era instalarse de forma estable en el pueblo y que los pequeños comenzaran allí la siguiente etapa educativa.
Ese era, precisamente, uno de los asuntos que más vértigo les provocaba. Su hija mayor dejaba amigas y un colegio urbano para incorporarse a un centro mucho más pequeño, con apenas unas decenas de alumnos en total. También suponía alejarse de los abuelos y de comodidades cotidianas que en Málaga estaban a pocos minutos. «Es un cambio bastante grande para ellos», admitían entonces, aunque sospechaban que los niños acabarían adaptándose antes que los adultos.
Al otro lado de la balanza aparecía precisamente aquello que buscaban: otra manera de vivir. Una plaza en la que los pequeños puedan jugar con mayor libertad, paseos a pie, naturaleza a pocos minutos y unas relaciones vecinales más próximas. La acogida, cuentan, fue inmediata. Cuando han necesitado electricistas, albañiles o cualquier otro servicio, profesionales del propio municipio han acudido a echarles una mano. «La gente del pueblo es una maravilla».
El hotel tampoco pretende ser únicamente un lugar donde dormir. Adriana y Miguel han ido incorporando talleres de cerámica y cestería, actividades deportivas, meditación y rutas, con la idea de contar además con artesanos de la comarca. El objetivo es que el visitante llegue un viernes y regrese el domingo después de haber conocido algo más que su habitación: desayunar productos de la zona, caminar por el entorno o participar en alguna actividad.
Cuando se les preguntó cómo imaginaban el establecimiento dentro de cinco o seis años, Adriana respondió sin demasiadas vueltas: «Lleno de gente». Les gustaría incorporar un restaurante, ampliar las experiencias y conseguir que los huéspedes no se marchen diciendo simplemente que han dormido en un hotel. Quieren que sepan dónde han estado. En cierto modo, es también lo que ellos hicieron: descubrir un rincón del Valle del Genal y acabar encontrando allí una vida completamente distinta a la que tenían entre Marbella, Vélez-Málaga y sus laboratorios.
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