Un recorrido por los arenales más salvajes de Cádiz con un SUV híbrido que sorprende por su aplomo, su eficiencia y su capacidad para llegar donde otros no se atreven
Regala esta noticia KGM Torres. (M. Trigueros)José Ramón Alonso Trigueros
04/05/2026 Actualizado a las 10:00h.El Atlántico ruge distinto entre Trafalgar y Roche. Aquí la costa no se limita a ser un paisaje: es un estado de ánimo. Una sucesión ... de playas interminables, calas escondidas, dunas que avanzan como criaturas vivas y faros que encienden su luz roja cuando el sol se derrite en el horizonte.
Arrancamos en el Faro de Trafalgar, un tótem blanco que vigila uno de los atardeceres más célebres de la península. El acceso asfaltado desde Caños de Meca es estrecho y ventoso, pero el Actyon se mueve con aplomo gracias a su suspensión independiente y a un chasis construido con un 78% de acero de alta resistencia.
La doble pantalla de 12,3» y el interior renovado —con cuero, asientos ventilados y cargador inalámbrico— hacen que incluso el arranque de la ruta tenga un aire de escapada premium.
Playas y calas:
Zahora / Mangueta (3 km): Acceso medio / Aparcamiento en carriles de arena.
Caños de Meca (1,5 km): Acceso fácil / Aparcamiento mixto tierra‑asfalto.
El Palmar (8 km): Acceso muy fácil / Amplio aparcamiento distribuido.
Castilnovo (2,5–3 km): Acceso difícil / Carril de tierra y plazas limitadas.
Los Bateles en Conil (1 km): Acceso muy fácil / Aparcamiento amplio.
La Fontanilla (1 km): Acceso muy fácil / Aparcamiento asfaltado.
Fuente del Gallo (1 km): Acceso medio / Aparcamiento reducido.
Calas de Roche (6–7 calas en 600 metros): Acceso difícil / Solo a pie desde aparcamientos pequeños.
Desde aquí retrocedemos hacia la CA‑2233, que serpentea entre casas bajas y dunas. Los primeros desvíos de tierra nos llevan a Zahora y Mangueta, arenales amplios donde la arena invade los caminos. Es el primer examen para el Actyon: el modo Eco del HEV suaviza la entrega de potencia, pero basta un toque al acelerador para que los 204 CV y los 300 Nm empujen con solvencia incluso sobre firme suelto. No es un 4x4, pero su altura libre —hasta 20,6 cm— y sus ángulos off‑road permiten avanzar sin rozar ni perder tracción.
La carretera se retuerce entre pinares y acantilados. Aquí el Torres Actyon demuestra su estabilidad: la carrocería apenas balancea y la dirección transmite seguridad incluso en cambios rápidos de apoyo. El viento de levante, habitual en la zona, no altera su trayectoria. Desde varios aparcamientos de tierra se accede a pequeñas calas y plataformas rocosas donde los surfistas esperan el golpe perfecto de mar.
El Palmar: la autopista de arena
Al conectar con la A‑2230 entramos en territorio mítico: El Palmar, ocho kilómetros de playa abierta donde el surf es religión. Los accesos están numerados y muchos de ellos son carriles de arena compacta. Aquí agradecemos la modularidad del Actyon: los asientos abatibles permiten transportar tablas de surf o paddle surf sin esfuerzo, y los 796 litros de maletero —ampliables hasta 1.568— convierten al SUV en un auténtico aliado para quienes viajan cargados de material.
(M. Trigueros)Ficha técnica KGM Torres Action
Motor (HEV): 204 CV
Consumo: 5,9 l/100 km
Medidas (largo/ ancho / alto, en metros): 4,74 / 1,91 / 1,67.
Maletero: 796 litros (128 bajo el piso) y hasta 1.568 litros con asientos abatidos.
Precio: 37.500 € (HEV Life Plus)
El consumo, incluso con paradas constantes y tramos de baja velocidad, se mantiene contenido: los 5,9 l/100 km del híbrido son realistas en este tipo de ruta.
DONDE COMER: Restaurante La Floristería (Zahora). Restaurante Casa Isabel (El Palmar de Vejer)
DONDE DORMIR: Hipotels (Conil)
Antes de llegar a Conil tomamos un desvío hacia Castilnovo, una playa casi virgen donde el camino final es un carril de tierra que se estrecha entre dunas. La arena suelta vuelve a poner a prueba el agarre, pero el Actyon responde con suavidad gracias a su suspensión y a la entrega progresiva del sistema híbrido Dual‑Tech. El silencio del motor eléctrico hace que el sonido del mar llegue limpio, sin interferencias.
Entramos en Conil de la Frontera por la CA‑213. Las playas urbanas —Los Bateles y La Fontanilla— ofrecen aparcamientos amplios y accesos asfaltados. Tras cruzar el pueblo, la CA‑4202 nos lleva hacia Fuente del Gallo, donde los acantilados comienzan a elevarse y la carretera se estrecha entre miradores naturales.
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