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Noah Wyle, como el doctor Robby, en 'The Pitt', la ficción de HBO Max. Warrick Page De 'Urgencias' a 'The Pitt'Las diferencias entre ambas series de médicos bien pueden resumir la evolución de la televisión y de la sociedad en estos treinta años
Madrid
Sábado, 21 de marzo 2026, 00:05
CompartirLa irrupción de 'The Pitt' en el panorama audiovisual ha supuesto una bocanada de aire fresco para el medio y el regreso del drama médico a la conversación, un género que durante muchos años contó con el favor de los espectadores. 'The Pitt' desembarcó en HBO Max en enero del pasado año y lo hacía con una premisa muy estimulante: durante una temporada y casi en tiempo real, cada uno de los quince capítulos que componen una entrega correspondería a cada una de las quince horas de un turno en el ala de urgencias de un hospital de Pittsburgh o, como lo llama su máximo responsable, el doctor Robby, el foso, que es la traducción de 'The Pitt'.
Creada por R. Scott Gemmill, detrás de 'The Pitt' está el productor John Wells, responsable de series como 'Shameless', que a mediados de los noventa unió fuerzas con Michael Crichton para alumbrar 'Urgencias', ficción en la que 'The Pitt' no deja de mirarse constantemente. No en vano Gemmill escribió un total de 33 episodios para ella. Producida por Constant c Productions y Amblin Entertainment y rodada en los estudios de la Warner, 'Urgencias' se mantuvo en la NBC desde 1994 hasta 2009. Fueron quince temporadas, pero de las largas, con un total de 331 capítulos que contaban el día a día del servicio de urgencias de un hospital de Chicago. Serie profundamente coral, por aquellas primeras temporadas desfilaron actores como Anthony Edwards, George Clooney, Julianna Margulies, Eriq La Salle o Noah Wyle que, poco a poco, fueron cediendo el testigo a nuevos rostros.
Por eso cuando 'The Pitt' comenzó a desarrollarse los creadores tuvieron una brillante idea: coger a un actor de la vieja producción que sirviera de ancla con el pasado, aunque la serie no formara parte en realidad del universo de 'Urgencias'. El elegido fue Wyle, metido también a productor en esta ocasión. Tenía todo el sentido del mundo porque en 'Urgencias' daba vida al doctor John Carter, un pipiolo que acababa de terminar Medicina e iniciaba sus prácticas en el hospital con la intención de convertirse en cirujano. Wyle es también el actor que más tiempo estuvo en la serie, participando en un total de 254 episodios en los que se pudo ver su evolución de novato idealista, impulsivo y pasional, a todo un profesional metódico y racional.
Cuando el espectador conoce al doctor Michael 'Robby' Robinavitch, el personaje al que encarna Wyle en 'The Pitt', se encuentra al responsable de un servicio de urgencias extremadamente agotado y al límite. Arrastra un trauma de la pandemia de covid y parece que el trabajo y la vida le están sobrepasando. A quien ha visto las dos series el contraste le llega de forma natural, sin ni siquiera pensarlo.
La figura del novato
No es el único. De hecho, volver ahora a 'Urgencias', cuyas quince temporadas acaban de desembarcar en Netflix, y enfrentarla con 'The Pitt' es un buen ejercicio para entender no solo cómo ha cambiado la televisión en estos treinta años, sino también la sociedad. En ambas series, la figura del novato está muy presente. No deja de ser una argucia de guion para llevar de la mano al espectador. Una de las mayores diferencias entre ambas es que 'The Pitt' lo apuesta todo por el realismo. Es lo que busca con esa atípica estructura, que nos sumerge en las quince horas de un turno en un servicio de urgencias de donde, a diferencia de 'Urgencias', el espectador apenas sale al exterior. «Lo hacemos así de manera intencional, porque es una experiencia claustrofóbica e inmersiva que trata de mantenerte en la sala de urgencias todo lo que se pueda», explicó Wyle durante la rueda de prensa en la que presentó esta segunda temporada.
La ausencia casi total de música y una acción más bien contenida contribuyen a un realismo que pesa. De hecho, en 'The Pitt' hay poco espacio para el alivio cómico. Ojo, que lo hay, pero no verás en la serie a médicos salvando la vida a un perro, aplicando calor a unas lombrices o fabulando con que uno de los pacientes podría ser el mismísimo Santa Claus. Tampoco escucharás a un paciente interpretando un concierto de violoncello en mitad del pasillo para agradecer el trato de una médico. Sí recoge 'The Pitt' de 'Urgencias', en cambio, la tradición de las apuestas organizadas por el personal de seguridad o los celadores acerca de las causas de una catástrofe cuando los pacientes empiezan a llegar a triaje.
Un piloto en un hospital
A su manera, 'Urgencias' también era realista. De hecho, el episodio piloto de la ficción se rodó en un hospital real, ya cerrado, que luego se replicó al detalle en unos fantásticos decorados con techos que hicieron historia: la recepción, los pasillos, los boxes, los quirófanos, las salas de espera... La steadycam se movía por ellos con una urgencia y una soltura que marcó una época -Manuel Ríos San Martín, creador de 'Compañeros', reconocería la influencia de la ficción ambientada en Chicago a la hora de acompañar con la cámara a los profesores y los alumnos por los pasillos del Instituto Azcona-, pero que apuntalaba también un efectismo muy dado a la gesta heroica: mientras la música se tensaba y decenas de personas se movían constantemente por los pasillos del hospital, como si de una gran coreografía se tratara, médicos y enfermeras se subían a las camillas de sus pacientes con pasmosa facilidad para practicar una reanimación cardiopulmonar mientras el paciente era derivado a toda velocidad al quirófano.
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Noah Wyle, Sherry Stringfield, Anthony Edwards, Julianna Margulies, George Clooney y Eriq La Salle, en 'Urgencias'.Puede que en 'The Pitt' los espacios algo más diáfanos jueguen a la contra a la hora de subrayar esa claustrofobia de la que habla Wyle, pero el tono menos peliculero y más aséptico de la producción ayuda a centrarse más en las historias humanas que desfilan por la pantalla, algo que 'Urgencias' solo conseguía cuando bajaba el ritmo. Lógicamente, muchos de los temas se repiten, aunque 'The Pitt' es bastatante más explícita a la hora de mostrar sangre y vísceras. A saber, malos tratos, abusos sexuales, alcoholismo y drogodependencia, fracturas, quemaduras, infecciones, traumas, virus, cáncer, últimas voluntades, la atención a vagabundos, la falta de personal y la ausencia de seguro médico planeando siempre sobre los pacientes más desfavorecidos y los inmigrantes. Si en los primeros años de 'Urgencias', el VIH y el Sida, cuando todavía eran una sentencia de muerte, estaban muy presentes en la narración, este mismo viernes, 'The Pitt' mostraba como la irrupción en el recinto de dos agentes del ICE con una detenida magullada provocaba la espantada de varios trabajadores del centro hospitalario. Por otro lado, la manera en la que ambas ficciones tratan ciertos casos permite al espectador constatar cómo han mejorado los protocolos de actuación en situaciones como la violencia machista o las agresiones sexuales -el capítulo séptimo de la segunda temporada de 'The Pitt' es magistral en este sentido-.
Pero quizá la gran diferencia entre las dos series radica en lo que permite y no permite su estructura. Así, en 'The Pitt', al constreñir toda la acción en las quince horas seguidas de un turno y entre las cuatro paredes del recinto, se pierde obligatoriamente cierta profundidad a la hora de abordar algunos temas, algo que sin duda va en sintonía con los tiempos que nos han tocado vivir. No hablamos solo de las relaciones entre el personal sanitario y sus intereses románticos, algo que la ficción noventera aprovechó para salirse del marco médico y tratar temas como el suicidio, el divorcio o la infidelidad, y que en 'The Pitt' se apunta con pequeños diálogos y gestos -todo un ejemplo de contención y elipsis-, sino también de aspectos de largo recorrido como la formación y evolución de los novatos, las luchas de egos y la competitividad desmedida entre los médicos, el corporativismo, y de cómo el día a día en un servicio de urgencias puede acabar haciendo mella en una sanitario -en la primera temporada, el doctor Greene pierde a una madre primeriza por un mal diagnóstico y el asunto colea durante buena parte de la segunda temporada, con los conflictos legales que todo ello acarrea-. En todo caso, 'The Pitt', que cuenta también con un elenco más inclusivo, ha logrado destilar la esencia de 'Urgencias' para servir un producto más directo y maduro, quizá menos profundo, pero igual de interesante.
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