EUROPA PRESS
Columnas NEWSLETTER Del 'Koldogate' al 'Sánchezgate'Apúntate y recibe cada miércoles esta newsletter para leerla antes que nadie y no perderte la información más relevante.
Ferrer Molina Publicada 20 febrero 2026 11:59hLas primarias del PSOE que ganó Pedro Sánchez fueron un fraude.
Afiliación de inmigrantes a la carrera, uso de identidades falsas, manipulación de actas y ajustes en el recuento para que cuadrasen los números. Todo está acreditado en los whatsapps del móvil de Koldo.
¿También desconocía Sánchez el pucherazo de la banda del Peugeot, de la misma manera que dice ignorar por completo a qué se dedicaban a sus espaldas Ábalos, Koldo, Santos Cerdán, Paco Salazar...
El presidente que siempre se entera por la prensa de los escándalos que estallan a su alrededor, el político renovador del manual de resiliencia, resulta que conquistó el PSOE con trampas muy viejas. No era renovación, era el remake de la vieja escuela del aparato versión 2.0.
El teléfono de Koldo ha sacado a la luz el pecado original del hoy presidente del Gobierno. El "mete los [votos] de los cuatro rumanos" es una frase que avergüenza a cualquier demócrata y que acompañará siempre a Sánchez, como el monigote de papel que te pegan en la espalda como inocentada.
Por eso, Emiliano García-Page confesaba a Pablo Motos en El Hormiguero que la historia no tratará a Sánchez como a él le hubiera gustado.
A estas alturas, al líder supremo del PSOE ya todo le da igual. Pero las exclusivas de EL ESPAÑOL que hemos venido en denominar "Koldogate" completan el paisaje moral de toda una era: el sanchismo.
Ahora sabemos además que la trama tejida al calor del Ministerio de Transportes no solo repartía mascarillas y comisiones: también hacía favores urbanísticos a figuras relevantes en el PSOE, como José Bono.
El expresidente del Congreso pidió a Ábalos que le facilitara una obra en La Seo de Urgel para un cliente suyo, empresario de éxito en República Dominicana. ¡Qué tendrán Venezuela y República Dominicana que desde que llegó Sánchez al Gobierno todo pasa por allí!
Notas, escritos, intermediarios, un policía nacional haciendo de recadero... ¿Tampoco sabía nada Sánchez de este trasiego?
Pero es que también hemos sabido que Sánchez presionó en 2021 al ministro Ábalos por el incumplimiento de compromisos de Air Europa durante el proceso de rescate a la aerolínea... Es un suma y sigue. Y habrá más.
La podredumbre que destapan los mensajes de Koldo sólo está a la altura de la obscenidad con la que todos, alrededor de Sánchez, normalizan la situación.
¿No tienen nada que decir Patxi López y Susana Díaz, víctimas del pucherazo en las primarias?
¿No tiene nada que decir la puritana Yolanda Díaz? ¿Dónde están los socios progresistas que mantienen a este Gobierno, apóstoles de la ética, estrictísimos en moralidad?
Lo bautizamos Koldogate, pero cada día que pasa se ve más claro: estamos ante el Sánchezgate.