Ampliar
Manifestación de la plataforma cívica contra la entrada en la OTAN, embrión de Izquierda Unida. IU Del 'no a la OTAN' a La Moncloa, las siete vidas de Izquierda UnidaLa formación que lidera Antonio Maíllo cumple 40 años con el reto de superar la hegemonía de Podemos y Sumar en el espacio político
Madrid
Domingo, 26 de abril 2026, 00:50
CompartirIzquierda Unida nació con el 'no' por delante, el del rechazo a la permanencia de España en la OTAN. El 29 de abril de 1986, hace 40 años, un grupo de organizaciones encabezado por el Partido Comunista de España (PCE) –que entonces ya no estaba liderado por Santiago Carrillo sino por Gerardo Iglesias–, el Partido de Acción Socialista (PASOC), Izquierda Republicana (IR) e, incluso, el Partido Carlista –concretamente la rama que abogó por el socialismo autogestionado y que abandonaría el barco un año después–, además de otras formaciones menores, alumbraron una coalición con el objetivo de capitalizar la movilización social contraria a la Alianza Atlántica tras el cambio de postura del PSOE, favorable a la misma en el referéndum celebrado un mes antes y que ganó el 'sí'; y, al mismo tiempo, presentarse bajo unas mismas siglas a las generales de junio de aquel año.
Hoy, y con un sinfín de altibajos por el camino –cayó a dos escaños en 2008, su peor resultado–, muchas cosas han cambiado en el escenario político, pero no en los tres pilares que mantiene Izquierda Unida: su arraigo como fuerza tradicional frente a otros partidos de nuevo cuño, el rechazo a la OTAN y su vocación de unir a las siglas 'rojas' al margen del PSOE. En 2026 la intención ya no es combatir de tú a tú con los socialistas, que en 1986 gozaban de la mayoría absoluta de Felipe González, sino recuperar la hegemonía de un espacio que en la última década ha estado capitalizado, primero, por Podemos y, después, por Sumar bajo los hiperliderazgos respectivos de Pablo Iglesias y de Yolanda Díaz.
Ambas experiencias permitieron a IU, por primera vez desde la Segunda República –en el caso del PCE–, obtener ministerios: en 2020 con Alberto Garzón, entonces líder del partido, y en 2023 con Sira Rego. Un éxito por el que la histórica organización tuvo que pagar como peaje la pérdida de autonomía y verse desplazada a un segundo plano contra el que ahora, con Podemos y Movimiento Sumar en horas bajas, se revuelve aferrada a su resistencia.
El actual jefe de filas de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha removido la ambición de volver a ser la marca referencial de la izquierda a la izquierda del PSOE desde su llegada a la coordinación federal del partido en mayo de 2024. Maillo considera que la organización que dirige sigue siendo «imprescindible»; «mucho más», insistió el martes, en una carta dirigida a la militancia, en un momento en el que «el mundo vuelve a asomarse a lógicas de guerra, cuando las desigualdades se agrandan y cuando el fascismo intenta abrirse paso cuestionando derechos conquistados».
IU ya se ha desprendido de la tutela de Sumar y hace bandera de su relevancia histórica en la iniciativa denominada por ahora 'Un paso al frente' junto a los comunes o Más Madrid, a la espera de que Podemos decida si se integra o concurre por separado a las próximas generales.
Aunque desde la irrupción de la 'nueva política' en 2014 la formación ha perdido peso como marca electoral propia, sigue aportando algo que otros proyectos nuevos no tienen: su todavía potente implantación territorial. No en vano, tras los comicios locales del 28 de mayo de 2023, IU consolidó su fuerza municipalista con 1.678 concejales en toda España bajo las diferentes marcas en las que concurrió, superando a Vox. En total, obtuvo 110 alcaldías, con la de Zamora, su única capital de provincia, como joya de la corona. Y también puede presumir de sus 16.500 afiliados, según los datos internos.
Sin candidato a la presidencia
En un contexto de acelerados cambios y bajo la paradoja de que el intento de «asaltar los cielos» fuera perdiendo paulatinamente representación en el Congreso, la coalición que han liderado Gerardo Iglesias, Julio Anguita, Gaspar Llamazares, Cayo Lara, Alberto Garzón y ahora Maíllo ha tenido que revisar su papel a la izquierda del PSOE. La explosión de Podemos hace algo más de una década acabó convirtiendo a IU, como luego ocurrió con Sumar, en parte del proyecto, pero no en nave nodriza del mismo. De hecho, en ninguna de las ocasiones en que ha concurrido junto a morados y magentas a las últimas tres generales colocó a uno de los suyos como candidato a la Presidencia del Gobierno. IU lleva desde 2015 –entonces fue Garzón– sin encabezar la lista para liderar el país. Pero eso podría cambiar ahora que se debate, una vez más, la unidad de la izquierda.
Las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo serán la primera prueba de fuego de esta nueva etapa. El propio Maíllo encabeza la primera candidatura formada por IU, Sumar y Podemos desde las generales del 23-J. El objetivo: mejorar los cinco escaños que la coalición logró con Inmaculada Nieto como cabeza de cartel en 2022.
Este sábado, la formación celebró en Madrid su 40 aniversario. Maíllo puso en valor la «perseverancia» de la organización, defendiendo una acción política «alejada del tacticismo» y centrada en objetivos «a largo plazo» sobre la base de que «tarde o temprano» sus propuestas van a ir abriéndose camino».
Reporta un errorLímite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión