Ni Vox, el partido situado a la derecha del PP, ni Sumar, el socio de izquierda radical del Gobierno, creen posible una hipotética negociación de Feijóo con Puigdemont, como ha planteado el secretario general de Junts, Jordi Turull, para abordar la posibilidad de promover una moción de censura contra Pedro Sánchez.
Para el socio minoritario del Ejecutivo, el líder de los populares "no tiene ningún tipo de autoridad para ofrecer algo a Junts o al PNV", los dos partidos que en su día apoyaron la investidura de Pedro Sánchez y ahora, tras los escándalos de corrupción que salpican al PSOE y al Gobierno, se suman a las voces que reclaman un adelanto electoral. El secretario primero del Congreso, Gerardo Pisarello (Comunes-Sumar) mantiene que el partido "que está siendo juzgado por la Kitchen", que "se opone al reconocimiento del catalán y el euskera" como lenguas oficiales en el ámbito de las instituciones comunitarias y rechaza de plano el concepto de "plurinacionalidad", no tiene ninguna posibilidad de concitar el apoyo del independentismo ni del nacionalismo para tumbar el Gobierno de Sánchez.
Desde Vox consideran que la reunión en Waterloo que Junts ha puesto sobre la mesa como primer paso a una moción de censura es una opción que "no entendería absolutamente nadie". "No se nos puede olvidar que Junts y el PNV sostienen al Gobierno más corrupto de la historia", ha alegado la portavoz parlamentaria de Vox, Pepa Millán, y ha añadido: "Con esta gente, no queremos absolutamente nada ni tenemos absolutamente nada que ver". Así, la dirigente ha señalado que si los populares accedieran a esa posibilidad sería "rechazable" y, "cuanto menos, condenable", aunque Millán considera que este es un "debate artificial, sobre cosas que a lo mejor se producen o no".
Por este motivo, la portavoz no ha querido aclarar si esa hipotética reunión en Waterloo conllevaría que Feijóo perdiera el respaldo de Vox para una moción de censura. "Ya veremos en qué condiciones se presenta [la moción]", ha sostenido Millán, que en todo caso ha recalcado que su partido pondría dos exigencias para respaldar esta iniciativa parlamentaria: que lleve a una "convocatoria inmediata de elecciones" y "sin ningún tipo de cesión a los separatistas".
La portavoz parlamentaria de Vox, en cualquier caso, urge al PP a "presentar ya" la moción de censura si es que efectivamente quiere hacerlo. Para este partido, debates como el de la posible reunión en Waterloo conceden un "balón de oxígeno" a Sánchez. Y en este sentido insta al PP a "dejar de marear a los españoles y entretener con cosas que luego al final no se materializan".
Sumar, por su parte, da por hecho que no habría apoyos suficientes para la moción y prefiere hablar del camino que debería emprender Sánchez para superar el enorme bache en el que ha caído el Gobierno por los casos de corrupción que afectan a los socialistas. El socio minoritario hace equilibrios para justificar su permanencia en el Ejecutivo al mismo tiempo que reclama explicaciones y acciones decididas al PSOE. Para Sumar, la vía pasa por el desbloqueo de "diez o quince leyes" que demostrarían, creen, un impulso real de "regeneración democrática" y fuerza para demostrar "capacidad de reformas".
En este sentido, Pisarello ha reclamado el "desbloqueo" en la Mesa del Congreso de las leyes sobre hipotecas y regulación de alquileres de temporada; la derogación de la ley mordaza; medidas de democratización de la Justicia; regulación de los lobbies y el tráfico de influencias; el embargo de armas a Israel y una ley de Justicia universal. Mantiene que se está negociando con los grupos parlamentarios que invistieron a Sánchez y que sería posible lograr el apoyo suficiente para sacarlas adelante. Sostienen en Sumar que "redoblando esfuerzos" se calmaría el "temor" que ellos aprecian en la calle a un posible Gobierno de la derecha.
En este paquete de medidas inmediatas a poner en marcha no se incluye, sin embargo, la presentación de un proyecto de Presupuestos del Estado. "Es algo que exige una negociación compleja", justifican, "pero traerlos no podría ser excusa para no tratar temas urgentes que no se han hecho y deberían hacerse ya". Y añaden: "Es el PSOE el que debe dar una señal porque es el que tiene graves problemas judiciales sobre la mesa".
En Compromís tampoco creen que Feijóo tenga posibilidad alguna de armar una mayoría con Junts para sacar adelante el castigo al Gobierno. "Si la tuviera", sostiene Águeda Micó, "ya habría ido a Waterloo y estaría hablando catalán en la intimidad".
Podemos, mucho más críticos con el Gobierno, insisten en que la situación que se vive actualmente entre la ciudadanía progresista es de "enorme decepción con el Partido Socialista". "Si delegas en el PSOE la consecución de derechos, al final te encuentras justo con lo contrario que estabas esperando", explica Ione Belarra para quien la única manera de superar esto es "salir a la calle y articular una izquierda fuerte". La secretaria general de los morados evita pronunciarse sobre la hipótesis de un acercamiento de Feijóo a Puigdemont. "Es algo que debe responder el PP", afirma.