La investigación permitió localizar 1,5 millones de euros y acreditar un perjuicio económico superior a cuatro millones
Regala esta noticia Añádenos en Google Operativo de los agentes. (Policía Nacional)S. V.
26/05/2026 a las 10:30h.La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal internacional dedicada, presuntamente, al desarrollo y comercialización de programas informáticos para cometer estafas bancarias mediante técnicas de ' ... phishing' y 'smishing' (técnicas de engaño para robar información personal), que posteriormente blanqueaba los beneficios obtenidos a través de criptomonedas y la adquisición de bienes de lujo.
La red, apunta el texto, operaba bajo el modelo conocido como 'Crime as a Service' (Criminalidad como servicio), que facilitaba a otros delincuentes herramientas y credenciales bancarias robadas para ejecutar fraudes a escala internacional, mientras ocultaba los beneficios ilícitos mediante criptomonedas y la adquisición de bienes de lujo. Los agentes han localizado aproximadamente 1,5 millones de euros en criptoactivos y acreditado un perjuicio económico superior a los cuatro millones de euros.
Criminalidad como servicio
La investigación comenzó en 2022, cuando identificaron una organización criminal con actividad en varios países de la Unión Europea, entre ellos España, Francia, Países Bajos, Austria y Alemania, así como conexiones internacionales en otros países del mundo. La red, detalla la nota, obtenía datos bancarios confidenciales mediante campañas de engaño dirigidas contra clientes de entidades financieras; posteriormente, almacenaba la información sustraída en plataformas restringidas bajo su control y, desde esos entornos, los investigados comercializaban credenciales y datos bancarios a terceros delincuentes.
Por tanto, la organización no solo participaba en la obtención ilícita de credenciales bancarias, sino que había desarrollado una completa infraestructura criminal destinada a facilitar fraudes a otros ciberdelincuentes, concluye la Policía.
'Kits' de 'phishing'
A través de canales de mensajería, los investigados ofrecían acceso a los denominados 'kits' de 'phishing', herramientas que incluían paneles con datos bancarios y credenciales de acceso de las víctimas. Este modelo delictivo, conocido como 'Crime as a Service', permitía a terceros cometer estafas a cambio de una comisión económica.
Además de comercializar herramientas para facilitar las estafas, los investigados también ejecutaban directamente campañas de 'phishing' en tiempo real con las que lograron obtener credenciales bancarias de más de 2.000 clientes de entidades bancarias alemanas. Aparte, los investigadores detectaron distintos paneles cibernéticos donde se almacenaban miles de datos sensibles.
Organización con ramificaciones internacionales
Este entramado criminal era de carácter internacional, con ramificaciones en Marruecos y conexiones con investigaciones abiertas en Estados Unidos. Algunos de los investigados habrían sido previamente detenidos por el FBI en actuaciones desarrolladas en distintos países.
Asimismo, se activaron diversos mecanismos de cooperación policial y judicial internacional, que desembocaron en una fase operativa desarrollada en España y Francia que culminó con la detención de tres de los principales responsables de la organización. En el marco del operativo se practicaron dos entradas y registros en Cataluña (Barcelona y Sitges) y otros dos en las ciudades francesas de París y Niza, donde fue arrestado uno de los principales investigados.
Perjuicios económicos por valor de cuatro millones
Los arrestados, considerados responsables de la infraestructura tecnológica de la organización y con una elevada capacitación técnica adquirida en estudios universitarios cursados en Europa, también se encargaban del blanqueo de los beneficios obtenidos mediante las ciberestafas. Para ello utilizaban criptomonedas y la adquisición de bienes muebles e inmuebles con el objetivo de ocultar el origen ilícito de los fondos, explica el Cuerpo Nacional.
Finalmente, el análisis de los movimientos financieros y de las transacciones en criptomonedas permitió rastrear y localizar aproximadamente 1,5 millones de euros en distintas carteras digitales. Sobre estos activos se solicitaron medidas cautelares de bloqueo mediante solicitudes internacionales de cooperación policial dirigidas, entre otros países, a Estados Unidos.
En el conjunto de la investigación, el perjuicio económico acreditado supera los cuatro millones de euros, si bien los investigadores consideran que la cifra real podría ser «considerablemente superior» debido a la existencia de numerosas víctimas en distintos países que aún podrían no haber denunciado los hechos.
Esta operación ha propiciado el bloqueo de cuentas bancarias, la intervención de bienes de lujo —incluidos vehículos de alta gama— y la incautación de evidencias digitales relacionadas con las estafas, el blanqueo de capitales y la estructura organizativa de la red criminal.
A los detenidos se les imputan delitos de estafa agravada, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones, apuntan.
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