Casi cuarenta años después de su muerte, la habitación del poeta sigue intacta. La cama, hecha; la mesa, no del todo despejada, y un espejo que refleja a los extraños reunidos hoy aquí para hojear sus viejos libros, en el desorden preciso que abarrota las ... baldas.
Dylan Thomas conversa Virgilio, San Juan con Catulo, Lovecraft se asoma a las 'Maravillas del instinto de los insectos' de J.H. Fabre.
Y además, las paredes sostienen sus dibujos y pinturas, las fotos con amigos, los retratos que le hizo su padre y todos hemos visto en la portada de sus libros. Su nombre de general antiguo y su mirada de esfinge, indescifrable.
Todo desmiente el execrable silogismo que ordenaba que el poeta maldito ha de ser recordado siempre más maldito que poeta. Que sus poemas no le redimen de aquella vida dañada por la adicción y la maledicencia.
Poeta maldicho, esa sería la condena implícita.
Cuarenta años después sus versos no se han ido, no se rinden, brillan en cada página abierta a la luz de la ventana, se dicen bien e incluso resuenan mejor mezclados con el jirriar de los vencejos, al otro lado.
A vista de las cúpulas de la Catedral y las columnatas, nos cuentan que su cadáver fue cubierto de rosas en la casa. Algún amigo diría: lo que el Tormes de día soñaba... Pero sabemos también que dejó escrito que «llegados a este punto hemos tomado la decisión de naufragar».
Y que tenemos prohibido echar el ancla, «mientras existan minas y un póstumo peligro de que el amor estalle».
Antonio, ganadero: «Un productor cobra 30 euros menos por cordero mientras Europa va a importar la misma cantidad que exporta España»
Para quien vive en chanclas de junio a septiembre: las Quiksilver de cuadros ahora rebajadas
José Antonio Camacho dice lo que muchos españoles piensan sobre el PSOE y el PP: «Esto está muy liado»
Carlos Herrera, consternado por el incendio de Almería que ha dejado al menos 11 muertos: «Los españoles tenemos el corazón sobrecogido»
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Desordenada habitación de Aníbal Núñez
Desordenada habitación de Aníbal Núñez