La Policía arresta al joven de 28 años, que propinó una paliza a la víctima en el octavo mes de gestación
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30/05/2026 a las 10:36h.La Policía Nacional ha detenido en Torrent a un joven de 28 años como presunto autor de un delito de malos tratos en el ámbito ... familiar. El arrestado está acusado de agredir física y psicológicamente de forma continuada a su pareja, una mujer en situación de extrema vulnerabilidad con la que acababa de tener un hijo, llegando a golpearla incluso cuando se encontraba en un avanzado estado de gestación.
Según han revelado las investigaciones policiales, el infierno de la víctima comenzó en el mismo instante en el que comunicó su embarazo a su pareja. Al parecer, el detenido rechazaba por completo la idea de tener al bebé y comenzó a ejercer una fuerte violencia física e intelectual sobre ella para coaccionarla.
Las agresiones físicas se repitieron en múltiples ocasiones a lo largo de la gestación. La situación de peligro llegó a su punto álgido durante el octavo mes de embarazo de la mujer, cuando tras sufrir una brutal paliza, se vio obligada a huir a la carrera del domicilio familiar y refugiarse en la vivienda de una vecina para salvaguardar su vida y la del feto.
Tras el nacimiento del bebé, que actualmente tiene dos meses, la violencia no cesó, sino que adoptó nuevas y crueles formas de sometimiento psicológico. De acuerdo con las indagaciones policiales, el presunto agresor utilizaba de forma sistemática al recién nacido como herramienta de control y maltrato emocional.
El detenido amenazaba de forma constante a la madre con arrebatarle al lactante para entregárselo a otra mujer con el fin de que fuera ella quien lo criara, con el único objetivo de desestabilizarla y mantenerla sumisa bajo su control.
Ante la gravedad de los hechos denunciados y el evidente riesgo para la integridad física y mental de la madre y del menor, los agentes de la UFAM establecieron un dispositivo de localización que culminó con la detención del presunto agresor.
El arrestado, que ya contaba con antecedentes policiales por otros hechos, fue puesto a disposición de la autoridad judicial competente. Tras valorar las pruebas y testimonios aportados por la Policía Nacional, el juez de guardia ha decretado como medida cautelar de protección una orden de alejamiento de 300 metros, que prohíbe de forma estricta cualquier tipo de aproximación o comunicación del presunto maltratador con la víctima.
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