La investigación sobre el apuñalamiento mortal de Son Gotleu del pasado 13 de septiembre avanza y va ampliándose, agravando las circunstancias del crimen.
La Policía Nacional ha detenido a un tercer hombre implicado en los hechos.
Se le investiga porque, a tenor de la información recabada para reconstruir la escena, habría participado activamente. Junto al segundo detenido, habrían sujetado presuntamente a la víctima para que estuviera inerme ante la cuchillada mortal, que le perforó el tórax y le alcanzó el corazón. Esa es la línea de investigación con la que trabaja la Policía, todavía abierta.
El tercer arrestado había sido puesto en busca y captura y este pasado domingo una patrulla del Grupo de Atención al Ciudadano lo localizó en el mismo barrio de Son Gotleu.
Los tres arrestados son de origen argelino. Dos son menores de edad, por lo que han quedado a disposición de las autoridades, ingresando en centros de menores. El tercer detenido, último hasta el momento, es mayor de edad, por lo que será puesto a disposición judicial en las próximas horas. Todos ellos son jóvenes de entre 17 y 20 años.
Los hechos ocurrieron en la noche del domingo 13 al lunes 14 de septiembre, en las inmediaciones de la calle Indalecio Prieto y en un momento en que el barrio estaba muy concurrido.
Según la investigación, los acusados y la víctima discutieron y la trifulca acabó en un callejón con el desenlace mortal. El arma del crimen no se encontró pero una patrulla de la Policía localizó al sospechoso del homicidio en un parque próximo a la zona, visiblemente alterado. Allí fue arrestado.
Inicialmente, las informaciones en los registros policiales, donde el presunto autor ya contaba con antecedentes por hurto, reflejaron que era mayor de edad. Sin embargo, las pruebas pudieron demostrar que se trata de un menor de edad, de 17 años. Por eso fue puesto a disposición de la Fiscalía de Menores.
Ha pasado una semana y hay tres detenidos, acusados de haber actuado coordinadamente para retener y apuñalar a la víctima.
El joven de 19 años asesinado falleció en el hospital, donde no se pudo hacer nada por salvarle la vida debido a la grave herida que presentaba y la fuerte hemorragia provocada por el ataque de arma blanca.
Numerosos testigos han declarado ante la Policía, relatando lo que vieron aquella noche y cómo la víctima quedó tendida en un charco de sangre. El crimen provocó una fuerte conmoción en el barrio, una de las barriadas más populares y multiétnicas de Palma.