El año 1976 fue el de la Reforma Política de Adolfo Suárez que abrió la puerta a unas elecciones libres. Veíamos el mundo en color con televisores del sistema Pal (alemán) o Secam (francés). Telefunken o Thomson. La libertad circulaba por los tubos catódicos. ... Bipartidismo cromático en dos canales. Una TVE -ya nos gustaría ahora- repleta de cultura y guiños a la democracia: 'La clave' de Balbín; 'Encuentros con las Letras'; entrevistas 'A fondo', de Soler Serrano… Y el zoom de Lazarov; las noches de Íñigo; 'Vivir para ver', de Amestoy, el humor de Tip y Coll, la señora García se confesaba a Marsillach…
Oficinas con Olivettis eléctricas y fotocopias Xerox. Los jefes lucían un Seiko Quartz, ternos de franela, calcetines ejecutivo y mocasines Lotusse. El padre de familia olía a Canoe, conducía un Seat 132 y tomaba café y copa de Magno. En el tocata, vinilos inolvidables: 'Hotel California' de Eagles; 'Year of the Cat', de Al Stewart; 'Station to Station', de David Bowie, 'Desire', de Bob Dylan; 'Black and Blue', de los Stones; el 'Fly like and eagle', de Steve Miller Band con la memorable 'Serenade'…
En la disco, sonaba Stevie Wonder –«Isn't she lovely/Isn't she wonderful»–, el 'More tan a feeling', de Boston y el céltico 'Arrival', de ABBA. Bailábamos, amarraditos, con la 'Europa' que punteaba Santana. Y Jeanette cantaba 'Por qué te vas'. En TVE sonaba 'Habla pueblo habla', canción del referéndum para la Reforma Política: «Habla, pueblo, habla./Tuyo es el mañana./Habla y no permitas que roben tu palabra./Habla, pueblo, habla./Habla sin temor./No dejes que nadie apague tu voz».
50 años del primer empresario asesinado por ETA que desató la huida de 10.000 industriales
En los cines, olor de ambientador a pino, conocimos a Travis, el 'Taxi Driver' de Scorsese: «¿Me estás hablando a mí?»; nos peleamos con 'Rocky'; compartimos 'El desencanto' de los Panero; flipamos con el 'Casanova' de Fellini; olimos la sangre de 'Carrie'; nos dolió la dentadura en 'Marathon man'; admiramos el periodismo en 'Todos los hombres del presidente' y lamentamos el periodismo en 'Network'; Morricone puso épica musical al 'Novecento' de Bertolucci, y con 'El imperio de los sentidos' constatamos que el «destape» ibérico era una broma.
El quiosquero ofrecía la imagen de Marisol desnuda en 'Interviú' y colecciones de libros políticos para que el personal conociera a los próximos padres de la patria: Santiago Carrillo, Raúl Morodo, Marcelino Camacho, Ramón Tamames, Enrique Tierno Galván… «La democracia la hacemos entre todos votando», rezaba un panel del referéndum. Si la libertad se respiraba en el ambiente, las librerías eran una fiesta, pese a los ataques ultras. Proponemos diez libros de aquel 1976 de grandes esperanzas. Cincuenta años después aguardan, inmarcesibles, en la biblioteca.
Dos títulos que explicaron desde los bastidores por qué el general murió en la cama. En 'Mis conversaciones privadas con Franco', el teniente general Francisco Franco Salgado-Araujo, su primo hermano, diseccionó desde el privilegio de la confianza al hombre al que la propaganda encumbró a caudillo. 'Pacón', así le conocía la familia, se fue del mundo el mismo año que Franco. En 1975 legó aquel manuscrito, una de las mejores fuentes para conocer la intrahistoria del Régimen. «Desde su franquismo incondicional, había ofrecido sin proponérselo la otra cara de la moneda oficial; ya es sabido que no hay gran hombre para su ayuda de cámara», observó su editor, Rafael Borrás.
El poeta Ridruejo, que compuso el 'Cara al sol' y se alistó en la División Azul, demuestra que la guerra también la perdieron aquellos que figuraban en el bando de los vencedores
El libro se publicó en la colección de Planeta 'Espejo de España', como las memorias de Dionisio Ridruejo. Su muerte prematura en junio de 1975 obligó a titularlo 'Casi unas memorias'. El poeta Ridruejo, que en 1935 compuso con otros camaradas el 'Cara al sol', dirigió la propaganda en Burgos y se alistó en la División Azul, demuestra que la guerra también la perdieron aquellos que figuraban en el bando de los vencedores. En su caso, ver traicionadas las convicciones que le empujaron al campo de batalla. Represaliado por el franquismo, Ridruejo pasó de la Falange a la oposición y en 1974 fundó la Unión Social Demócrata Española.
El otoño de 1976, Josep Pla ponía punto final a uno de sus mejores dietarios, diez años después del 'Quadern gris'. Lo tituló 'Notes del capvesprol'; al no hallar su correspondencia en castellano, se tradujo como 'Notas del crepúsculo'. 'Capvesprol', explica Pla en el prólogo, es «una brisa que se produce cuando cesa el viento de garbí» o «el viento de las peñas que baja, en una costa abrupta de la costa al litoral». Palabra difícil pero bonita. El escritor de 79 años conjuga la memoria con sus opiniones sobre una España en transición. Montaigne y Stendhal, las primeras habas y guisantes de la primavera y la pérdida de la dentadura… La experiencia sobre la esperanza del doctor Johnson. El miedo a la inflación que vivió de corresponsal en Weimar y al socialismo: «La igualdad en la miseria mantenida por la policía del Estado», sentencia.
Sus contactos con Josep Tarradellas, un gigante al lado de aquel Pujol que postulaba en Cataluña una socialdemocracia a la sueca. Después de bajar a la calle y no ver ningún sueco, Pla califica a Pujol de «milhombres» con una ambición terrible. El dietario crepuscular no se publicó hasta 1979. El premio Ciudad de Barcelona fue el único reconocimiento para el prosista más importante de la literatura catalana al que el nacionalismo había negado el premio de Honor de las Letras Catalanas.
Antes, mucho antes de la saga 'Crepúsculo', Anne Rice dio a la imprenta su 'Entrevista con el vampiro', que publicó Alfred A. Knopf
Hay otros mundos, pero están en este, aseguraba Paul Éluard. En 'La fiebre del heno', Stanislaw Lem urde una novela negra con mimbres de ciencia ficción. Una agencia de detectives recaba la colaboración de un astronauta retirado para indagar en las muertes de varias personas cuyo denominador común es la rinitis alérgica, conocida popularmente como la primaveral «fiebre del heno». Publicada en la Polonia comunista de 1976, la novela no vio la luz en español hasta 1978 en Bruguera y ha sido reeditada por Impedimenta en 2018.
Antes, mucho antes de la saga 'Crepúsculo', Anne Rice dio a la imprenta su 'Entrevista con el vampiro', que publicó Alfred A. Knopf. El vampiro, al que Bram Stoker otorgó posteridad con 'Drácula', volvía para quedarse. El de Rice no habita Transilvania sino San Francisco. Louis de Pointe du Lac relata sus dos siglos de «no muerto» a un joven interlocutor. La escritora iniciaba así los trece títulos de sus 'Crónicas vampíricas'. En 1994, Neil Jordan la llevó al cine con Brad Pitt, Tom Cruise y Antonio Banderas y en 2002 retornó en una serie de televisión.
Condenado con el silencio por las autoridades comunistas, 'El palacio de los sueños' fue revisado con toda libertad por Kadaré en 1990 cuando obtuvo asilo político en Francia
Valentín Arregui y Luis Molina comparten celda en 'El beso de la mujer araña', de Manuel Puig. El uno es un revolucionario; el otro, «la loca Molina», un homosexual que sobrevive con su mitomanía cinéfila. Adaptada al cine, el teatro y la ópera, la novela más conocida del autor argentino nos habla del poder de la imaginación en la cautividad más allá de dogmas ideológicos y orientaciones sexuales. El cine puso caras a sus protagonistas: Raúl Julià (Valentín) y William Hurt (Molina), acompañados en los sueños por la sensual Sonia Braga.
Tres historias de pesadillas totalitarias. En 'Una tumba para Boris Davidovich', Danilo Kis anuda siete relatos que tienen como leit motiv el fanatismo y la intolerancia a través de los siglos hasta culminar en la Europa comunista. Incluido por Harold Bloom en su 'Canon Occidental', calificado por Susan Sontag como «uno de los viajes más importantes jamás hechos por un escritor de la segunda mitad del siglo XX», con personajes de ficción que se entremezclan con los protagonistas de la Historia, el libro de Kis ha sido reeditado por Acantilado.
La segunda pesadilla, 'El palacio de los sueños' de Ismail Kadaré, transcurre en la Albania de Enver Hoxha. El régimen comunista más cerrado de Europa se identifica con ese Palacio de los Sueños de matriz kafkiana desde el que se controla todo lo que ocurre en el imperio, incluso lo que sueñan sus desgraciados súbditos. Ambientada en el imperio otomano para burlar a la censura, Mark-Alem, su protagonista, pasa a formar parte de los maléficos engranajes del totalitarismo. Condenado con el silencio por las autoridades comunistas, 'El palacio de los sueños' fue revisado con toda libertad por Kadaré en 1990 cuando obtuvo asilo político en Francia.
Y una tercera pesadilla, la posibilidad de resucitar el nazismo que Ira Levin, autor de 'La semilla del diablo', imaginó en 'Los niños del Brasil'. La ingeniería genética sirve al doctor Mengele para plantar la semilla de Hitler en funcionarios que multiplicarán los clones del Führer. El cazador de nazis Yakov Liebermann -inspirado en Simon Wiesenthal- sigue el rastro del siniestro experimento.
Y para acabar este improvisado canon del 76, una racha de humor con el 'Wilt' de Tom Sharpe. De nombre Henry, todo el mundo lo recuerda con la muñeca inflable, perseguido por el pertinaz inspector Flint… Las peripecias del desdichado Wilt, como el Jeeves de Wodehouse, dieron para cuatro novelas más: 'Las tribulaciones de Wilt', '¡Ánimo Wilt!, 'Wilt no se aclara' y 'La herencia de Wilt'. Jorge Herralde, su editor en Anagrama, sitúa a Sharpe en el podio de la sátira contemporánea: «Que Tom me perdone pero, aunque él dice que solo es un payaso, un clown, es también un justiciero moralista con el hacha poderosa y afilada».
Una lista que podría alargarse con 'Arcadia todas las noches', de Guillermo Cabrera Infante; 'Barrio de Maravillas', de Rosa Chacel o ensayos políticos entonces «incorrectos» como 'La tentación totalitaria' de Jean François Revel o 'Del buen salvaje al buen revolucionario', de Carlos Enrique Granjel…
Aquel 1976 fue el guarismo de las grandes esperanzas que el terrorismo de los Grapo y ETA (diecisiete asesinatos y la «desaparición» del «moderado» Pértur por la criminal facción «militar») intentaban agostar provocando la reacción de la ultraderecha. La España democrática se abría paso: «Elevar a la categoría política de normal lo que a nivel de calle es simplemente normal», prometía Suárez. Se cumplió.
El 'nuevo' tren de Barcelona no mejora con trasbordo y llega casi una hora tarde el día de su estreno
Adiós al aire acondicionado: Lidl pone a la venta por menos de 30 euros el ventilador con el que no volverás a pasar calor en verano
El Supremo abre la puerta a poder aumentar la pensión no contributiva de quienes viven con un perceptor del subsidio para mayores de 52 años
Locura por el bar de Granada con menús a cuatro euros: «Vendemos más de 80 al día»
Hacienda comunicará los datos de los beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital y la Seguridad Social podrá reclamar las prestaciones cobradas indebidamente
José Ramón García, experto en reformas: «Un error habitual en las cocinas es usar un taburete de bar, lo ideal es que sea de una altura entre 65 y 70 cm»
Gym y calle en uno: prendas Under Armour que encajan en cualquier plan con descuentos jugosos
Pedro Ruiz necesita solo una frase para decir lo que piensa sobre 'Supervivientes' y 'La isla de las tentaciones'
Espinosa de los Monteros, a Fernando Tejero: «Teme dejar de trabajar como funcionario del Estado»
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Diez grandes libros del 1976 para un Sant Jordi del 2026
Diez grandes libros del 1976 para un Sant Jordi del 2026