Un voluntario en una zona inundada en la ciudad portuguesa de Alcacer do Sal, perteneciente al distrito de Setúbal. Reuters
Europa Dimite la ministra del Interior de Portugal por los graves errores en su gestión del temporal que dejó 13 muertosLas intensas lluvias causaron siete fallecimientos de manera directa y otras seis personas se cayeron de tejados mientras intentaban repararlos.
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Sandro Herves Garrido Publicada 11 febrero 2026 15:49h Actualizada 11 febrero 2026 15:49hLas claves nuevo Generado con IA
La ministra del Interior de Portugal, Maria Lúcia Amaral, dimite tras duras críticas a su gestión del temporal que dejó 13 muertos.
El temporal provocó graves daños materiales, deslizamientos de tierras e inundaciones, y las pérdidas superan los 4.000 millones de euros.
El primer ministro, Luis Montenegro, asume la cartera tras la renuncia de Amaral, cuya gestión fue cuestionada por su lentitud y falta de prevención.
La crisis ha generado críticas no solo desde la oposición, sino también del presidente de la República y de alcaldes de las zonas afectadas.
La ministra de Administración Interna (del Interior) de Portugal, Maria Lúcia Amaral, ha presentado su dimisión al entender "que ya no tiene las condiciones personales ni políticas indispensables para continuar desarrollando el ejercicio del cargo".
Esta salida del ejecutivo se produce en medio de las intensas críticas que está recibiendo la gestión que el Gobierno portugués ha efectuado ante los intensos temporales que han azotado Portugal durante las últimas semanas.
Los trece fallecimientos como consecuencia del temporal no son la única consecuencia que afronta el país, ya que la sucesión de borrascas ha ocasionado inundaciones, deslizamientos de tierras e importantes daños materiales en varias partes del territorio.
El centroderecha del PSD gana las elecciones municipales de Portugal y se hace con Lisboa y Oporto: los socialistas, 2ª fuerzaLuis Montenegro, primer ministro luso, ha asumido la gestión del ministerio que encabezaba Amaral, cuya figura se encontraba muy debilitada debido a su ineficaz capacidad de dar respuesta a la difícil situación que atravesaba el país.
La incapacidad de Amaral para reaccionar a la crisis, sumada a los errores en la prevención del temporal, se sumó a una respuesta considerada tardía en la mitigación de los daños, lo que la convirtió en el blanco de esas críticas.
La actuación del gobierno portugués ha sido muy criticada, por su lentitud para hacer frente a la borrasca Kristin, que llegó a alcanzar un pico superior a los 200 kilómetros por hora.
Además, no es la primera vez que esta ministra se encuentra en el ojo del huracán como consecuencia de su modo de ejercer sus responsabilidades y su incapacidad para dar respuesta a los problemas con los que se ha encontrado durante su mandato.
El verano pasado, su gestión de los incendios en Portugal también fue polémica, especialmente cuando restó importancia a la falta de operatividad de parte de la flota aérea mientras el fuego en Ponte da Barca llevaba días descontrolado.
Amaral, que tiene 68 años, ocupaba su cargo desde junio de 2025, cuando Montenegro renovó su equipo de gobierno, tras los resultados salidos de las elecciones legislativas. Llegó al cargo en sustitución de Margarida Blasco, antigua titular de la cartera durante el primer ejecutivo.
Pérdidas millonarias en Portugal
La actuación del equipo gubernamental ante esta emergencia ha suscitado críticas que trascienden a la oposición, alcanzando incluso la de la figura del presidente de la República de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, además de la mayoría de alcaldes de las zonas afectadas.
Este episodio representa un revés significativo para un débil Montenegro, cuya estrategia pasa por proyectar eficacia en la labor del ejecutivo como forma de neutralizar su debilidad parlamentaria, al encontrarse en minoría en el congreso.
Además, el gabinete de Montenegro, que todavía no se ha manifestado a raíz de la renuncia de Amaral, estima las pérdidas en más de 4.000 millones de euros.
Por su parte, el Parlamento portugués aplazó el debate con el primer ministro tras producirse la dimisión de la ministra y la evacuación de 3.600 personas por el riesgo de desbordamiento del Mondego.