Domingo, 13 de septiembre de 2026 Dom 13/09/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Política

Directores de instituto de las tres mejores autonomías en el informe PISA dan la clave del éxito escolar: "Exigencia con acompañamiento"

Directores de instituto de las tres mejores autonomías en el informe PISA dan la clave del éxito escolar: "Exigencia con acompañamiento"
Artículo Completo 1,551 palabras
Madrid, Asturias y Castilla y León quedan las primeras tras priorizar los conocimientos concretos y poner refuerzo por las tardes a los rezagados Leer

Hace una década, Asturias no brillaba en el informe PISA. Se situaba en un grupo del montón, rondando la media autonómica, junto a la Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha. De forma constante ha ido ganando posiciones y en esta edición es la primera de España en Lectura, la tercera en Ciencias y la cuarta en Matemáticas. La clave del ascenso está en su plan de refuerzo de la comprensión lectora y de la competencia matemática. Se ha reducido el número de alumnos por aula y los críos que tienen dificultades dan clases extraescolares por las tardes de forma gratuita en los propios centros educativos. Además, la Consejería de Educación ha designado a unos especialistas en estas dos materias que visitan los institutos para dar formación adicional y asesorar a los profesores, tomando medidas si detectan carencias.

«El refuerzo de Matemáticas y Lectura es clave, se trata de algo fundamental para que toda la escuela funcione», explica Dolores Bueno, directora general de Inclusión Educativa y Ordenación del Gobierno asturiano (PSOE). «Seleccionamos a los centros cuyos alumnos han sacado peores resultados en las evaluaciones de diagnóstico de 4º de Primaria y 2º de la ESO y les damos más profesores de Lengua o Matemáticas para trabajar en la mejora de las competencias. Son nuestros representantes en los centros y realizan propuestas de mejora. La idea es que los docentes tengan siempre un referente».

El plan de choque implantado por el Gobierno asturiano evidencia tres cosas: que hay que dar más apoyo a los profesores -PISA alerta de que España ha empeorado-, que la evaluación mejora los resultados académicos y que para hacer reformas educativas no hacen falta grandes inventos. «En Asturias no hay esa locura por decir que lo anterior no vale y querer cambiarlo todo», constata César Suárez, director del instituto público Montevil de Gijón.

Este profesor de Inglés, presidente de la Asociación de Directores de Secundaria de Asturias (Adespas), ha accedido a retratarse en el patio del centro, delante de un mural en el que está pintada la palabra «esfuerzo», un término que hasta ahora ha sido tabú para muchos pedagogos, que erróneamente lo han asociado a tener que aprenderse la lista de los Reyes Godos. PISA nos dice ahora que los alumnos españoles deben esforzarse más, y este director está de acuerdo. También llama a «no desprestigiar el conocimiento, porque es absolutamente primordial».

La publicación el pasado martes del informe de la OCDE, que revela la catástrofe educativa española con los peores resultados de su historia en Lengua, Matemáticas y Ciencias, ha confirmado, por un lado, que el Gobierno tenía que haberse tomado más en serio el plan de refuerzo de las materias troncales que Pedro Sánchez anunció en 2024 y, por otro, la falta de eficacia de algunas innovaciones, como las pantallas, la relajación de la exigencia y las metodologías supuestamente entretenidas para el alumnado. Todo apunta a una vuelta a lo básico, el camino que ya han emprendido otros países, con más horas para las asignaturas troncales, más lápiz y papel y más cálculo mental. La Lomloe o Ley Celaá de 2020 consagró un modelo competencial mal entendido donde importa más la aplicación práctica de los contenidos y la actitud del alumno que el propio conocimiento.

«No es que la Lomloe quite el conocimiento, pero pone el foco en otras cuestiones, y yo creo que es un error», opina el director César Suárez. «Los docentes somos transmisores de conocimientos por encima de todo. También de actitudes, pero la primera cosa que tenemos es el conocimiento. La Consejería de Educación de Asturias tiene la visión de que el conocimiento no se puede desprestigiar», añade.

La directora Encarnación Mainez, en la escalera del IES Cervantes de Madrid.JORGE ROPEROARABA PRESS

Sus palabras las comparten sin fisuras los otros dos directores entrevistados para este reportaje, que pertenecen a la Comunidad de Madrid (primera de España en Matemáticas y Ciencias y segunda en Lectura) y a Castilla y León (en tercer lugar en todas las materias), ambas regiones gobernadas por el PP.

Madrid ha desbancado a Castilla y León en el primer puesto tras hacer todo tipo de reformas para resistirse a los cambios de la Lomloe. Se centró en los conocimientos concretos, recuperando aquellos contenidos más tradicionales que habían sido eliminados del temario estatal, mientras apostaba por mantener las calificaciones numéricas y las matrículas de honor e intentaba rebajar la posibilidad estatal de pasar de curso y obtener el título de la ESO sin límite de suspensos.

«La exigencia con acompañamiento es el pilar del éxito educativo, van las dos cosas unidas. A un alumno no se le puede tener lástima, hay que pedirle que se esfuerce, pero a la vez hay que estar a su lado y darle apoyo», considera Encarnación Mainez, directora del instituto público Cervantes de Madrid, un centro con muchos alumnos de origen inmigrante que sacan resultados excelentes.

El instituto es conocido por la importancia que da a las olimpiadas nacionales e internacionales de Matemáticas, en las que compite una alta proporción de sus alumnos. También ofrece bilingüismo y Bachillerato Internacional, programas que no siguen todos los estudiantes pero que «marcan metas más exigentes que se pueden seguir».

«Como escuela pública, tenemos la obligación de ser un ascensor social y de conseguir que el origen de un alumno determine lo menos posible su futuro», recalca esta matemática, que señala también otras premisas: «El conocimiento y el razonamiento no son enemigos; hay que aplicar, pero también hay que memorizar ciertas cosas. Por otro lado, los temarios deben ser rigurosos y están hechos para ser completados. Para ello es fundamental la coordinación entre profesores y entre departamentos. Por último, el docente tiene que ser especialista en la materia que imparte y poder demostrar autoridad: los alumnos deben tener orden y saber quién manda. Eso no significa que tengan miedo, sino que sepan quién organiza la clase y qué se va a hacer y conseguir en ella».

Ángel Torijano, en la biblioteca del IES Lucia de Medrano de Salamanca.SUSANA MARTÍNICAL

Castilla y León, por su parte, fomenta los dictados y la lectura regular, apuesta por el uso de las bibliotecas, y, sobre todo, insiste en las clases de refuerzo extraescolares gratuitas dentro de los propios centros, como Asturias. Eso sí, se trata de la única región de España que abre colegios e institutos durante el mes de julio para dar clases en pequeños grupos.

El instituto público Lucía Medrano de Salamanca está abierto desde primera hora de la mañana hasta las 22.00 horas. De las 16.00 a las 18.00, dan clase de refuerzo a los alumnos que presentan dificultades. «En función del día, tienen dos horas de Matemáticas, dos horas de Lengua, dos horas de Inglés o dos horas de Técnicas de Estudio y Motivación. Para los que viven en otros pueblos, la Consejería les pone transporte gratuito por las tardes. Los profesores están muy bien elegidos y se les paga aparte de su jornada habitual. Estos chicos, que incluso vienen de otros pueblos, mejoran muchísimo», explica Ángel Torijano, el director de un instituto al que acuden alumnos de 33 nacionalidades diferentes.

«La clave del éxito educativo reside en el apoyo de la Administración, y eso se nota en que hay medios para ayudar a los alumnos con dificultades y en que se cuida al profesorado, que si está contento rinde mejor», indica Torijano.

En el Lucía de Medrano los profesores tienen 17 horas lectivas (normalmente suelen ser 18), que se reducen a 16 horas cuando cumplen los 59 años. Actualizan su cualificación dentro de un programa de formación permanente y son ayudados por mentores matemáticos que les facilita la Consejería.

Un último elemento muy importante es la importancia que dan los padres a la educación de sus hijos. Asturias es, según PISA, la región con mayor índice de acompañamiento familiar, seguida de Extremadura, La Rioja y Castilla y León. Torijano lo tiene claro: «Lo bueno del mundo rural es que los alumnos se esfuerzan mucho más en salir adelante».

El efecto predictor del bajo rendimiento

Madrid, Asturias y Castilla y León fueron las únicas regiones que en PISA 2022 no incrementaron sus alumnos de bajo rendimiento en Matemáticas, sino que los redujeron.

En 2025, sin embargo, todas las CCAA han disparado la cifra de estudiantes que no llegan al nivel 2 de 6 y no tienen, por tanto, las competencias mínimas para desenvolverse en la vida. De una cuarta parte han pasado a representar un tercio en Matemáticas y Lectura. Además, todas menos Castilla-La Mancha han caído en el ránking general. Esta región precisamente, es la que menos ha crecido en la tasa de alumnos de bajo rendimiento.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
Compartir