Carlos Cuerpo y Yolanda Díaz, vicepresidentes del Gobierno. Jesús Hellín / Europa Press
Macroeconomía División en el Gobierno por el IRPF: Sumar exige 'deflactarlo' en rentas menores de 30.000 euros y el PSOE ni se lo planteaCabe recordar que la progresividad en frío es una de las medidas prometidas por el Gobierno a Bruselas para elevar los ingresos durante los próximos años.
Más información: El Gobierno avanza a Bruselas que no ajustará el IRPF a la inflación e ingresará 2.200M anuales extra por esta vía
Eduardo Ortega Socorro Publicada 7 junio 2026 01:12h Las clavesLas claves Generado con IA
Choques en el Gobierno de coalición. La fiscalidad es un frente de batalla recurrente entre el PSOE y Sumar. Y todo apunta que seguirá siéndolo hasta el final de la legislatura.
Los de Yolanda Díaz se han sumado al frente de grupos políticos que demandan que el Ministerio de Hacienda adapte el IRPF a la inflación al menos en rentas por debajo de los 30.000 euros. Y que no sigan sufriendo el fenómeno conocido como progresividad en frío.
Sin embargo, los ministerios de Economía y Hacienda no tienen sobre la mesa, por ahora, atender esta exigencia.
Carlos Martín, diputado de Sumar en el Congreso, puso esta cuestión sobre la mesa el jueves pasado, durante la Comisión de Hacienda. Opinó que la evolución de los precios exige hacer cambios ya en el IRPF. "No creo que los impuestos tengan que adaptarse al ciclo económico, eso le corresponde al gasto. Pero cierta adecuación hay que hacer", admitía.
Cabe recordar que no adaptar y actualizar los tramos de IRPF a la inflación (es decir, no deflactar) genera un fenómeno conocido como progresividad en frío.
Consiste en que los salarios suben para compensar las subidas de precios. Pero, al no adaptarse los tramos de IRPF a la evolución de la inflación, el contribuyente pasa a un tramo superior. Y paga más en este impuesto sin tener una mejora real de poder adquisitivo.
El Gobierno avanza a Bruselas que no ajustará el IRPF a la inflación e ingresará 2.200M anuales extra por esta víaY esto tiene un importante impacto en lo que tienen que abonar los ciudadanos a la Agencia Tributaria. Según un estudio del Consejo de Economistas, un contribuyente con una renta de 25.000 euros paga, como mínimo, 250 euros adicionales al año por la no deflactación del IRPF.
Mientras, un ciudadano con una renta de 30.000 euros paga al año hasta 352 euros más en IRPF por esta circunstancia. Y el que tenga unos ingresos de 45.000 abona un extra de hasta 533 euros, por poner tres ejemplos.
Martín no defiende aplicar la deflactación de manera generalizada, "beneficia más a los de arriba que a los de abajo". Pero sí que considera que hay que adecuar el IRPF y aplicar esta medida de manera parcial en rentas bajas y medias, dado que "hay margen con el nivel de recaudación que tenemos".
De ahí que su propuesta sea aplicar "algún tipo de deducción que sea progresiva, no regresiva, que caiga con el nivel de renta del trabajo y vaya cayendo hasta los 30.000 euros".
La decisión del Gobierno de no adaptar el IRPF a la inflación cuesta entre 250 y 2.163 euros al año a cada contribuyenteFuentes fiscales indican que esto supone adecuar, de manera indirecta, el IRPF a la inflación en rentas por debajo de los 30.000 euros.
Y así se evitarían las complicaciones técnicas (incluso legales) que entrañaría aplicar una deflactación que afecte sólo a determinadas rentas.
Según ha podido saber EL ESPAÑOL-Invertia, esta cuestión hace tiempo que está en discusión dentro del Gobierno. Los de Yolanda Díaz presionan para que la inflación no erosione tanto el poder adquisitivo de las rentas bajas y medias.
No tan lejos quedan las batallas entre la vicepresidenta segunda y María Jesús Montero por exonerar a los trabajadores que cobran el salario mínimo interprofesional (SMI) del pago de IRPF.
El Gobierno confirma que el SMI no pagará IRPF: así se benefician también quienes cobren menos de 18.276 eurosArcadi España no ha dado respuesta directa a la petición de Sumar, pero fuentes cercanas a estas cuestiones descartan que el responsable de Hacienda mueva ficha. Se trata de una medida que los ministerios socialistas siempre han descartado, incluyendo a Carlos Cuerpo, actual vicepresidente primero del Gobierno y mano derecha de Pedro Sánchez.
Entre otras cosas, porque el Gobierno se ha comprometido con la Comisión Europea a sacar unos 2.200 millones de euros al año en recaudación fiscal sólo por la progresividad en frío.
Así lo indica el Informe de Progreso Anual , documento que recoge los compromisos fiscales y de política económica incluidos en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo de España,
El texto indica que la no deflactación del IRPF es una de las medidas fiscales planteadas para aumentar los ingresos públicos de forma estructural hasta finales de 2028. Así aparece también en el Plan Fiscal Estructural Nacional a Medio Plazo.
El Estado acentúa su 'voracidad recaudatoria': prevé ingresar 5.200 millones más mediante el IRPF y las cuotas de autónomosLa idea es que esta iniciativa aporte un 0,1% de PIB adicional al año. Sin embargo, la evolución de la inflación está provocando que dé más réditos de los esperados.
El Gobierno concreta que esta medida generó en 2025 un extra de recaudación del 0,14% de PIB. Casi 2.300 millones. Y esto con una inflación del 2,7%.
El Ejecutivo prevé que este 2026 la inflación se eleve, al menos, al 3,1%. Así, la progresividad en frío surtirá unos efectos todavía más elevados. Algo que también notará el bolsillo del contribuyente.