A las cis y trans las une que a ambas las matan por ser mujeres
Regala esta noticia Añádenos en Google Concentración en la calle Alemania tras el asesinato de Franyel en San Pedro de Alcántara. (SUR) 23/08/2026 a las 00:03h.Que el 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, o el 25 de noviembre, Día por la Erradicación de todas las Violencias Machistas, en ... Málaga haya una sola manifestación unitaria de todas las feministas, a diferencia de lo que ocurre en muchas otras ciudades de España, donde suele haber dos convocatorias, no significa que dentro del movimiento malagueño no haya fricciones. Los motivos de discrepancia son de sobra conocidos: la posición respecto a la prostitución (si se es abolicionista, o no, si se considera un trabajo, o no, si de forma utilitaria se defiende la sindicalización de las prostitutas, o no) y, sobre todo, la posición respecto a la cuestión trans.
A esas convocatorias acuden mujeres de muchas asociaciones feministas. Aunque han llegado al acuerdo de que la pancarta y la organización visible sea Plataforma Violencia Cero, que fue pionera en Málaga en las movilizaciones contra las violencias machistas y que goza en la ciudad de unos merecidos respeto y prestigio. Pero, en general, las mujeres que no fallan en la protesta tras ningún crimen machista pertenecen sobre todo a las corrientes feministas abolicionistas de la prostitución y críticas con la ley trans.
El feminismo confronta con la teoría 'queer' porque considera que convierte la identidad de género y sexual en un mercado
La primera posición es fácil de entender para el gran público. La segunda, no tanto, así que se requiere una explicación de en qué se basan para mantenerla; pero simplificaremos la cuestión. Quienes la sostienen son en general organizaciones feministas abolicionistas del género entendido éste como el rol o la construcción social que se impone a mujeres y hombres, a las primeras, por ejemplo, el de cuidadoras y sumisas, al margen de la vestimenta y la forma de presentarse en sociedad; y a los segundos, el de activos proveedores del hogar. Así que no entienden que una persona pueda autodeterminar su género, es decir, considerarse mujer por identificarse con el rol femenino tradicional que para su manera de entender el feminismo es una camisa de fuerza que hay que reventar. Rechazan, asimismo, la teoría 'queer' que convierte la identidad de género y la sexual en algo menos rígido, más fluido, no ceñido al binarismo ni a la biología, sino a la elección y la negociación social.
Así que a las concentraciones de la Plaza de la Constitución no suelen acudir las feministas que suelen tener su campo de acción en la Casa Invisible y que se reivindican como «transinclusivas».
Asesinato de una mujer trans
A cambio, las que no faltan a la Plaza de la Constitución tras cada asesinada no acudieron, con la excepción de Toni Morillas (con Málaga), el pasado domingo a la concentración a la que llamaron diversos colectivos vinculados al Orgullo Crítico de Málaga tras el asesinato de Franyel, una mujer trans de 35 años, presuntamente asesinada a puñaladas por su pareja en San Pedro de Alcántara. El caso no se contempló oficialmente como violencia de género, sino como violencia doméstica, ya que documentalmente la víctima no había iniciado los trámites para realizar el cambio registral de sexo.
Es compatible opinar que la ley trans contribuye a perpetuar los roles de género y, al mismo tiempo, pensar que a una trans la matan por ser mujer y que ello la convierte en víctima de violencia machista
Franyel no era registralmente una mujer. Pero la mataron por ser una mujer. Porque ella se consideraba una mujer y se presentaba en sociedad como mujer. Un asesinato machista se califica como tal porque se enmarca dentro de la lógica de las relaciones de poder en una sociedad patriarcal, desigual. Se puede legítimamente considerar que la ley trans contribuye a perpetuar los roles de género en lugar de a abolirlos, es admisible que se critique la teoría 'queer' por presuntamente crear un mercado de identidades, pero es muy difícil poner en cuestión que a Franyel la asesinaron por ser mujer, por ser al menos performativamente una mujer. Que el objetivo final de la agenda feminista, la total emancipación de roles, no deshumanice al colectivo haciendo oídos sordos a las dobles o triples discriminaciones que sufre el colectivo trans. De hecho, si hay algo que ratifica que las mujeres trans son mujeres es que las matan por ser tales. A las cis y a las trans si algo las iguala es eso.
Aquí, para finalizar, únicamente incluir una petición: el acuerdo de mínimos que exige este momento del feminismo es la unidad contra la violencia de género y los asesinatos machistas, su expresión más salvaje. Ya chirriaba que las concentraciones en la Plaza de la Constitución no congregaran a una parte importante del movimiento en Málaga. Más clamorosa fue su división cuando el asesinato de una mujer trans no concitó en la calle Alemania a quienes no cejan en su compromiso tras cada crimen machista. ¿Por qué contra este, no?
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