Jueves, 02 de abril de 2026 Jue 02/04/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Dos años de entrenamiento para ir a la Luna: clases de supervivencia, volcanes y ensayos para casos de emergencia

Dos años de entrenamiento para ir a la Luna: clases de supervivencia, volcanes y ensayos para casos de emergencia
Artículo Completo 1,330 palabras
Reid Wiseman, Jeremy Hansen, Christina Koch y Victor Glover conforman la tripulación de la primera misión a la Luna en más de 50 años. No la pisarán, pero sí la orbitarán. Así se han entrenado.

Ampliar

La tripulación de Artemis II junto a una réplica de Orion en el Kennedy Space Center de Florida. NASA/Rad Sinyak. Dos años de entrenamiento para ir a la Luna: clases de supervivencia, volcanes y ensayos para casos de emergencia

Reid Wiseman, Jeremy Hansen, Christina Koch y Victor Glover conforman la tripulación de la primera misión a la Luna en más de 50 años. No la pisarán, pero sí la orbitarán. Así se han entrenado.

Ixone Díaz Landaluce

Jueves, 2 de abril 2026, 00:41

... que Apolo 17 puso punto y final a las históricas misiones de la Nasa en 1972. No será, eso sí, la misión que vuelva a poner a un hombre –y a una mujer– sobre la superficie lunar. Eso ocurrirá con Artemis 4, cuyo lanzamiento está previsto, si no hay más retrasos, para 2028. Artemis 2, en cambio, orbitará el satélite, sobrevolará zonas a las que nunca llegó Apolo y, sobre todo, hará viables las cuatro próximas misiones, cuyo objetivo final consiste en establecer la primera base lunar estable de la historia.

Aunque son una tripulación muy experimentada —entre todos ha participado en decenas de paseos espaciales y manejado una docena de naves diferentes-, llevan dos años preparándose para este momento. No en vano, serán los primeros astronautas en habitar Orion, la nave tripulada de la misión, y en ser lanzados al espacio por el Space Launch System (SLS), el cohete más grande y potente jamás construido por la agencia espacial norteamericana.

Ampliar

La astronauta Christina Koch durante un entrenamiento geológico en Islandia. ROBERT MARKOWITZ NASA-JSC

«Son alumnos muy aplicados y cuatro personas increíbles. No hemos podido elegir una tripulación mejor para volver a la Luna después de 50 años. Por calidad personal y humana, por conocimientos y porque nos van a ayudar a proyectar todas las cosas increíbles que estamos haciendo en el programa Artemis y que van a inspirar a millones de personas. Son una tripulación perfecta», explica el ingeniero español Carlos García Galán, elegido como el responsable del proyecto para establecer una base permanente sobre la Luna.

Como parte del programa Artemis, Galán conoce muy bien a la tripulación y todo lo que ha implicado su entrenamiento, en el que han intervenido «miles de personas». La formación de los cuatro astronautas dio inicio en junio de 2023, poco después de anunciar oficialmente sus nombres. «Lo primero fue conocerse y que hicieran equipo con varias actividades pensadas para eso: desde un entrenamiento en un bosque hasta recibir clases de supervivencia o de geología», explica el ingeniero malagueño. Lo que los americanos llaman 'team building' (construir equipo) y que ya se aplica a cualquier entorno corporativo, pero también a la pequeña familia de astronautas.

Simuladores y clases de geología lunar

A continuación, empezó la parte más técnica de su formación: familiarizarse con todos los sistemas del SLS y, particularmente, de Orion, el que será su hogar durante los diez días que está previsto que dure Artemis 2. Para ello, el Johnson Space Center de Houston aloja varias réplicas a tamaño real de la nave que ha permitido a los astronautas conocer al detalle los sistemas de control y de audio y todas sus funcionalidades en cada fase de la misión: desde el lanzamiento y el vuelo hasta la Luna hasta la reentrada en la atmósfera terrestre.

Ampliar

Los astronautas durante un entrenamiento de supervivencia y rescate en el agua en el Laboratorio de Flotabilidad Neutral de la NASA. NASA/Josh Valcarcel.

Una de las réplicas se utiliza en una piscina, pero también se ha probado en el Pacífico, para simular el amerizaje que dará por concluido el viaje espacial. Y otra más está alojada en la sede de Lockheed Martin en Denver y es la que alberga el «gemelo electrónico» de una nave cuyo espacio interior equivale a «dos campers o un minibus de 12 plazas». «Es suficiente espacio para que un astronauta haga ejercicio, otro esté en el baño, otro cocinando o haciendo experimentos. No es mucho espacio, pero es suficiente», cuenta Galán. También se entrenan, por supuesto, en todo lo que tiene que ver con las operaciones diarias a bordo, que incluyen desde preparar la comida hasta operar los sistemas de soporte vital.

El Johnson Space Center de Houston aloja, además, el Centro de Control, el epicentro de las operaciones de Artemis en la Tierra y con el que los astronautas estarán en comunicación constante. Pero ese no ha sido el único escenario de su entrenamiento. La tripulación ha recibido formación específica para el amerizaje en una base naval de San Diego y ha puesto en práctica todos los protocolos previos al lanzamiento en el Kennedy Space Center de Florida. «Lo ensayan todo: desde cómo meterse en la nave y ponerse los trajes a cómo se realiza la cuenta atrás o cómo se lleva a cabo una salida de emergencia del cohete», narra el ingeniero.

Ampliar

Reid Wiseman y Jeremy Hansen practicando fotografía lunar en el Johnson Space Center de Houston. Kelsey Young

También han recibido entrenamiento geológico lunar tanto en el Lunar Lab, donde se guardan las muestras rocosas de las misiones Apolo, como en Mistastin Lake, un cráter de meteorito en la región canadiense de Labrador, o en el Parque Nacional de Vatnajökull, en Islandia, donde han podido entrenarse en condiciones similares a las lunares. Eso les permitirá, entre otras cosas, tomar fotografías, hacer observaciones geológicas e identificar áreas de particular interés científico.

Entrenamiento para emergencias

En los últimos meses, los astronautas han realizado además «simulaciones de varios días en las que han entrenado exactamente todo lo que van a hacer durante la misión». En esos entrenamientos, están conectados con el Centro de Control y el de lanzamiento. «Simulamos lo que va a pasar en las primeras 24 horas o en los días que van a pasar por la cara oculta de la Luna», cuenta Galán. Pero también cualquier eventualidad o accidente.

Ampliar

La tripulación al completo en el interior de una réplica de Orion. NASA/Mark Sowa

Están preparados para emergencias médicas, pero también de gestión de crisis: desde escasez de agua a problemas de comunicación. «Entrenan para todo lo que sería una misión normal, pero también para todas las cosas que pueden ocurrir. Les ponemos en diferentes escenarios, con fallos y sin fallos; a veces con el apoyo de los controladores de vuelo y otras, sin ellos, como si no hubiera sistema de comunicación y tuvieran que resolver los problemas ellos mismos», explica Galán, que solo espera que su equipo, encargado de tomar las decisiones en caso de que algo falle, tenga que intervenir lo menos posible.

En los días previos al lanzamiento, la tripulación ha permanecido aislada. «Las personas que están con ellos esos días son un grupo muy reducido para que no haya riesgo de infecciones. Hacen vida aquí, dentro del centro, pero de manera muy aislada», cuenta el ingeniero. La cuenta atrás para el regreso del ser humano a la Luna ha comenzado.

Límite de sesiones alcanzadas

El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.

Por favor, inténtalo pasados unos minutos.

Sesión cerrada

Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.

Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.

Iniciar sesión Más información

¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir