El Gobierno del país asiático concede a su empresa la explotación de un yacimiento de tungsteno, clave para la tecnología y la industria militar
Regala esta noticia Donald Trump Jr. y su hermano Eric, en el centro de la imagen. (Reuters) 01/05/2026 a las 18:38h.Los detectives saben que el dinero suele ser una pista fiable en muchos de los casos que investigan. Esa huella hecha a base de monedas ... sirve también para seguir la estela de la familia Trump. El actual presidente de Estados Unidos es un multimillonario hijo de un magnate y padre de Eric y Donald Jr., que en 2025 adquirieron a través de una operación empresarial una participación en un proyecto en Kazajistán de extracción de tungsteno, un mineral escaso y esencial para algunas industrias y tecnologías cuya producción está al 80% en manos de China. La guerra mineral deja grandes dividendos.
Agencias sostenidas por Washington aprobaron una partida de hasta 1.600 millones de dólares para esta iniciativa
Según el diario 'Financial Times', los hermanos Trump compraron en agosto de 2025 una participación en la empresa Skyline Builders, que opera en el sector de la construcción, a través de una compañía intermediaria, Dominari Securities. En septiembre, el presidente de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokayev, trasladó a su homólogo estadounidense su intención de conceder una explotación de tungsteno al grupo inversor norteamericano Cove Kaz Capital, que competía contra compañías chinas y rusas, según el medio británico.
Un mes más tarde, Skyline pagó 20 millones de dólares por una participación del 20% en una empresa con activos minerales vitales en Asia. Era Kaz Resources, controlada por el grupo Cove Kaz Capital, cuya sede está en Nueva York. Esta operación privada coincidió con el interés de la Administración Trump por los proyectos en Kazajistán y con una inversión millonaria avalada por dos agencias estadounidenses sostenidas con dinero público.
El 6 de noviembre de 2025, Cove Kaz Capital y la Compañía Nacional Minera de Kazajistán anunciaron un acuerdo para gestionar «el mayor yacimiento conocido de tungsteno que queda sin explotar en el mundo». Es un plan a largo plazo, pero ya está en marcha.
Pelea con China por las tierras raras
Donald Trump Jr. asegura que su papel es el de inversor pasivo. Por lo tanto, no intervendrá en las operaciones diarias y no establecerá contacto directo con agencias gubernamentales estadounidenses en beneficio de las empresas en las que ha invertido. Según los analistas, movimientos de esta magnitud confirman de nuevo el creciente interés global por los recursos de materias primas estratégicas, las denominadas tierras raras, en Asia Central.
Estados Unidos, que ha visto cómo China le tomaba la delantera en minerales esenciales para las nuevas tecnologías, trata de recortar esa distancia. Kazajistán, un país con el que Trump mantiene una gran relación –le invitó el año pasado a la cumbre del G20–, puede ser un filón minero para Washington. Y un buen negocio para dos de sus hijos, que apostaron por este proyecto respaldado por una millonaria inversión aprobada por la Casa Blanca.
El tungsteno o wolframio es un metal denso, pesado y con el punto de fusión más alto de todos los elementos químicos. Durante décadas se utilizó para los filamentos de las bombillas. Ahora es clave en aparatos de rayos X, en piezas industriales que cortan o taladran otros metales, en la iluminación de teléfonos móviles, en las bolas de los bolígrafos... y en la fabricación de armas. Por su densidad y dureza es ideal para las balas. Si un proyectil tiene este material, el chaleco o el blindaje también tiene que estar hecho de él. Si no, lo atravesará.
Hay algo más. El tungsteno es clave en el desarrollo teórico del bombardeo cinético: consiste en lanzar misiles hechos con este metal tan pesado que al caer desde la órbita terrestre sobre una superficie la devastan sin necesidad de llevar bombas o explosivos.
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