Sin victorias tras cinco jornadas, la situación no atenaza tanto al Málaga como a su rival de este jueves, el Villarreal, a pocos días de un largo parón al que nadie quiere llegar en crisis
Regala esta noticia Añádenos en Google El buen ambiente presidió la sesión de entrenamiento de la plantilla malaguista este miércoles en La Rosaleda. (SALVADOR SALAS)Málaga
17/09/2026 a las 00:45h.Parece exagerado hablar de necesidad y de crisis en mitad del mes de septiembre, pero el duelo que cerrará este jueves la sexta jornada liguera ... en Primera se las trae, no sólo porque el Málaga y el Villarreal aún no hayan ganado o porque cueste ver al tercer clasificado del pasado curso, a todo un proyecto de Champions, en zona de descenso. Pesa en el ambiente el que este domingo se detendrá tres semanas la competición y ningún equipo quiere llegar a ese punto en una crisis galopante, lo que dispararía el ruido sin remisión en esas fechas.
Al Málaga, y crean que no es un tópico, le sigue faltando tomar el pulso a la categoría, que sus extremos sean realmente punzantes, que Chupete sienta que también puede golear en Primera y que el equipo se lo crea, lo que sólo puede llegar a través de una victoria. Quizás no se el día más propicio, ante un rival potente y urgido como el Villarreal, aunque quien sabe si esa ansiedad, que casi le lleva a recibir el lunes una goleada de escándalo ante el Betis, lo volverá a traicionar en La Rosaleda.
Funes y los suyos ya conocen los problemas defensivos de su rival por no ajustar bien la presión, pero en cualquier momento puede asomar su calidad
Es lo que desea todo el malaguismo, pero conviene desconfiar de un Villarreal que superó a lo largo de nueve meses al Atlético de Madrid en la 2025-26 para acabar el torneo de la regularidad por delante. Es casi la misma plantilla (con Gulacsi, Romero y Saliba, y sin Arnau Tenas, Pedraza ni Parejo), con el mismo 4-4-2 de Marcelino, pero con un nuevo entrenador, Íñigo Pérez, y eso ya implica otro estilo y otros conceptos en el juego.
El proceso se ha convertido en una pesadilla para el cuadro castellonense, que ha encadenado cuatro derrotas (una de Champions), que no gana y que promedia más de dos tantos en contra (quizás por ello Funes este miércoles reclamó a los suyos que «si queremos tener opciones de ganar al Villarreal vamos a tener que marcar al menos dos goles»). Ni siquiera se ha repuesto cuando ha ido con ventaja en el marcador. La raíz de sus males está en defectos en la presión que le acarrean contraataques fulminantes y una defensa hasta ahora muy blanda en los duelos.