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Delcy Rodríguez, en su primer baño de masas tras convertirse en presidenta de Venezuela con los vecinos de la comunidad socialista de José Félix Ribas. AFP EE UU exige a Delcy Rodríguez que rompa relaciones con China, Rusia, Cuba e IránLa Casa Blanca comienza a reclamar contraprestaciones a Venezuela y pide expulsar del país a los militares y asesores de gobiernos 'rivales' y la conversión de Trump en su socio único del petróleo
M. Pérez
Miércoles, 7 de enero 2026, 11:29
... China, Rusia, Cuba e Irán. La orden forma parte del paquete de exigencias que Donald Trump ha impuesto a la nueva mandataria, aunque ésta mantenga el argumento de que nadie «externo» infiere en la política nacional. Caracas, según ha informado ABC News, debe expulsar a los asesores de los países citados que permanecen en suelo venezolano en cumplimiento de los objetivos del presidente de EE UU de mantener el «dominio» sobre el hemisferio occidental y convertirse en el único socio petrolero de Venezuela.Del encuentro con Rubio se desprende que la Casa Blanca ya ha recordado a Delcy Rodríguez sus «deberes» y obligará a la salida inminente del país caribeño de todos los militares de Cuba, Rusia, China e Irán que siguen residiendo o prestando servicio allí, así como a todos los asesores oficiales y a quienes considera espías de estos gobiernos. La Casa Blanca permitirá la estancia únicamente de un número limitado de funcionarios diplomáticos.
Esrados Unidos, en opinión de analistas internacionales, está permitiendo a Rodríguez mantener intacta la composición del anterior gabinete de Maduro tras haber confirmado en su cargo al fiscal general, Tarek William Saab. Es el último miembro del núcleo duro del expresidente y se suma a la continuidad en este nuevo mandato junto a otros referentes chavistas de enorme peso: los ministros Cabello Diosdado y Vladímir Padrino –responsables de la Policía y el ejército– y el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. A cambio, Washington asedia a la jefa del Ejecutivo sin darle un minuto de respiro. Según se ha revelado este miércoles, día en el que Trump parece comenzar a reclamar sus contraprestaciones, Marco Rubio llamó a Delcy Rodríguez el sábado de madrugada cuando todavía la fuerza Delta acababa de engrilletar a Maduro y su esposa. Es posible que entonces ya le recordase las primeras exigencias de la Casa Blanca y siguiera en conversaciones posteriores.
China denuncia «intimidación»
China ya ha respondido y denunciado la «intimidación» de Estados Unidos. La portavoz del Ministerio de Exteriores, Mao Ning, ha declarado que Venezuela «es un país soberano y goza de plena y permanente soberanía sobre sus recursos naturales y todas las actividades económicas dentro de su territorio», en alusión al crudo.
Sin embargo, Washington ha impuesto el corte de relaciones como parte del acuerdo para invertir en la industria petrolera venezolana y comercializar su oro negro. Marco Rubio comentó a los congresistas que se puede presionar al Gobierno de Caracas gracias al bloqueo naval estadounidense que mantiene a sus petroleros amarrados y con los tanques repletos de crudo, lo que aboca al país caribeño a una crisis financiera a corto plazo. No parece casual que el mensaje a la presidenta para que expulse a los asesores extranjeros coincida con el anuncio de Trump de que recibirá 50 millones de barriles de crudo venezolano y que él mismo controlará los beneficios de su venta.
Rusia y Cuba siguen atentos la estrategia norteamericana. En el caso de La Habana, la desesperación es absoluta. Según revelan los seguimientos por satélite, el Ejecutivo de Díaz-Canel ha comenzado a movilizar sus últimas reservas de petróleo, que se encuentran depositadas en seis grandes buques gestionados por Gaesa, un conglomerado dirigido por las Fuerzas Armadas Revolucionarias que abarca amplios sectores de la economía nacional. Los petroleros, pertenecientes a la 'flota fantasma' y que actúan como almacenes, han sido dirigidos a las terminales de la bahía de Matanzas para descargar las últimas existencias de crudo. Un séptimo petrolero está en camino hacia la isla y será el primero en arribar desde el 23 de diciembre. La Habana cuenta con estos suministros para alargar en lo posible el suministro eléctrico y evitar los persistentes apagones en todo el país.
La operación militar en Venezuela y la detención de Nicolás Maduro se produjo solo un día después de que el líder chavista se reuniera en la sede presidencial con Qiu Xiaoqi, el enviado especial chino para Latinoamérica. El gigante asiático es el principal socio del país caribeño en el mercado petrolero. Los dos gobiernos firmaron al inicio de este siglo –con Hugo Chávez todavía al frente del Palacio de Miraflores– un acuerdo comercial por valor de 100.000 millones de dólares a largo plazo. A cambio de recibir todo el petróleo que necesitase a precios muy económicos, Pekín debía mejorar las instalaciones petrolíferas venezolanas y modernizar otras infraestructuras, terminales portuarias, redes ferroviarias y centrales energéticas. Incluso, un consorcio privado tenía prevista en la actualidad una inversión de mil millones de dólares en el desarrollo de la industria del crudo y la explotación de nuevos yacimientos venezolanos, que ahora podría quedarse en el aire.
Pekín sufre la incertidumbre sobre el futuro de la alianza estratégica y si conseguirá recuperar al menos los cuantiosos desembolsos realizados. Probablemente presione a Delcy Rodríguez en un intento de evitar que enfoque el negocio exclusivamente en Estados Unidos como demanda Trump. Pero la líder bolivariana sabe que podría correr la misma suerte que su predecesor si no cumple con la estrategia del líder republicano.
A Rusia le sucede algo similar. Desconoce si en la nueva era política venezolana tendrá alguna oportunidad, pero todo indica que no será así. Moscú ha sido hasta ahora un socio firme de Caracas, con préstamos por valor de 17.000 millones de dólares desde 2006 y unas relaciones excelentes en materia energética y armamentística. Si Delcy Rodríguez se pliega a la Casa Blanca, el Kremlin podría perder entre otras inversiones la costosa fábrica de munición para los fusiles Kalashnikov que su corporación militar Rostoc puso en marcha el pasado mes de julio en el Estado de Aragua, capaz de producir miles de cartuchos diarios.
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