Un caza F-18 del Ejército de Estados Unidos. @CENTCOM
Observatorio de la Defensa EEUU planea retirar un tercio de los cazas que aporta a la OTAN en Europa y reducir los aviones de patrulla marítimaContempla recortar aproximadamente los cazas desplegados —de unos 150 F-16 y F-15E a cerca de 100—, así como reducir los aviones de patrulla marítima de 26 a 15.
Más información: Rutte reitera que EEUU tiene un compromiso “pleno” con la OTAN y defendería a los aliados en caso de ataque
Yolanda Rodríguez Publicada 12 junio 2026 08:42h Las clavesLas claves Generado con IA
Estados Unidos prepara una reducción sustancial de los medios aéreos y navales que pone a disposición de la OTAN en Europa, en un movimiento que evidencia el giro estratégico de la administración Trump hacia un menor compromiso con la defensa del continente, del que probablemente también se hablará en la próxima cumbre de la OTAN en Ankara prevista para el 7 y 8 de julio.
El plan, recogido en un documento escrito y confirmado por varios funcionarios europeos a The New York Times, contempla recortar aproximadamente un tercio de los cazas desplegados —de unos 150 F-16 y F-15E a cerca de 100—, así como reducir los aviones de patrulla marítima de 26 a 15 y eliminar los ocho aviones cisterna de reabastecimiento en vuelo asignados hasta ahora a la región.
La renegociación del contrato transatlántico, también incluye la reasignación de un submarino con capacidad de lanzamiento de misiles, un portaaviones —junto a su grupo de combate— y uno de los dos contingentes de bombarderos dedicados a la defensa europea.
La OTAN escenificará en Ankara el nuevo reparto del poder militar entre Europa y EEUU, centrado en capacidadesSegún el documento, adelantado en parte por el citado medio, la medida limitará la capacidad de la Alianza para ejecutar ataques de largo alcance y reforzar sus misiones de vigilancia, en un momento de creciente tensión con Rusia.
El Pentágono evitó confirmar las cifras, remitiéndose a declaraciones genéricas de su Mando Europeo sobre un ajuste de contribuciones. Sin embargo, los detalles conocidos ofrecen la imagen más clara hasta la fecha de la intención de Washington de reducir su papel en la OTAN, una organización clave para la disuasión europea desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Aunque no se ha hecho público el calendario, fuentes estadounidenses apuntan a una implementación inminente, más rápida de lo previsto por los aliados.
Un repliegue acelerado afectaría a capacidades críticas como el seguimiento de submarinos rusos o el empleo de misiles de crucero Tomahawk.
Merma disuasoria
Expertos subrayan que, aunque Europa dispone de medios similares, el efecto disuasorio es mayor cuando estos están bajo control estadounidense. “En conjunto, los recortes representan un cambio significativo de postura y plantean retos para la disuasión europea”, advierte Giuseppe Spatafora, del Instituto de Estudios de Seguridad de la UE.
El ajuste responde a una línea reiterada por el presidente Trump, que ha reclamado a los aliados europeos un mayor esfuerzo en defensa y ha cuestionado el peso que asume Washington dentro de la Alianza. Hasta ahora, estas críticas se habían traducido en reducciones limitadas; el nuevo plan supone el primer repliegue de alcance estructural.
Pese a ello, Estados Unidos mantendrá una de las mayores presencias militares en Europa, y el impacto podría verse amortiguado por el aumento del gasto en defensa de varios países europeos. No obstante, persisten dudas sobre la coordinación del rearme continental y sobre la disposición real de Washington a emplear sus fuerzas en caso de crisis.
EEUU planea un drástico recorte de su contribución militar a la OTAN en Europa en escenarios de crisisEl principal problema es la falta de confianza en que EEUU acudiría en ayuda de Europa bajo el actual liderazgo.Y eso que este mismo jueves, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, reiteraba que EEUU tiene un compromiso “pleno” con la OTAN y defendería a los aliados en caso de ataque.
Y argumentaba que Estados Unidos mantiene unos 80.000 efectivos en territorio europeo y aporta el paraguas nuclear que actúa como “garante último de libertad”.
La decisión llega en un contexto de creciente inquietud en el flanco oriental. A finales de mayo, un dron ruso impactó en un edificio residencial en Rumanía, en el primer incidente de este tipo en una gran zona urbana de la OTAN, alimentando el temor a una escalada más allá de Ucrania.
En paralelo, altos mandos estadounidenses han defendido la necesidad de redistribuir fuerzas hacia el Indo-Pacífico.
El comandante supremo aliado en Europa, general Alexus G. Grynkewich, reconoció recientemente una “codependencia poco saludable” de la OTAN respecto a las capacidades estadounidenses, y subrayó que la posibilidad de conflictos simultáneos en varios teatros obliga a replantear el actual modelo.
Grynkewich subrayó que tanto el presidente Donald Trump como el secretario de Defensa, Pete Hegseth, han dejado claro que esta situación debe cambiar. "El presidente Trump, el secretario Hegseth y otros han sido claros en que esto debe cambiar, y cambiará", señaló.
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