Tras 12 años en el cargo, el alcalde de Zamora no volverá a optar a la reelección en 2027. Ante la futura salida de Francisco Guarido, el único representante municipal de IU en todas las capitales de provincia españolas, su coalición celebrará una asamblea el próximo domingo, 10 de mayo, para elegir a su sustituto como cabeza de cartel en los comicios del año que viene.
El hasta ahora regidor accedió al Ayuntamiento de la ciudad en 2015 con el apoyo del PSOE, con quien vuelve a gobernar en la actualidad, pese a haber quedado como segunda fuerza por detrás del PP en aquella cita con las urnas. Entre medias, la legislatura pasada pudo ostentar el bastón de mando con una mayoría absoluta particularmente significativa en una localidad castellanoleonesa que vota de forma muy mayoritaria a las opciones políticas de la derecha en las elecciones autonómicas y generales.
El anuncio del adiós de Guarido -adelantado por La Opinión de Zamora y confirmado por este periódico- se produce sin que tenga un sucesor decidido, aunque en el proceso parte como favorito el actual concejal de Obras, Movilidad, Infraestructuras y Participación Ciudadana, Pablo Novo. A la asamblea del domingo están convocados los militantes de IU en la provincia que, en el caso de que haya más de un candidato, tendrán la última palabra sobre quién es el elegido.
A sus 68 años, el todavía primer edil ya se vio abocado a presentarse a las últimas elecciones presionado por los compañeros de filas que se lo pidieron ante la ausencia de un relevo claro. En su equipo confirman que agotará su mandato hasta mayo de 2027, lo que permitirá una transición en el liderazgo a lo largo de los próximos meses sin que se produzca una ruptura abrupta.
En una entrevista con EL MUNDO hace tres años, Guarido explicaba que la clave del éxito de su permanencia en una ciudad conservadora había sido que, una vez en el Ayuntamiento, habían demostrado que no son "sectarios" y que gobiernan "para todo el mundo". "Nosotros aquí hemos normalizado unas siglas: si antes se tenía miedo a los comunistas, ahora todo el mundo lo ve normal. Me llaman el alcalde comunista y ya es un apodo que ni fu ni fa", comentaba a modo de ejemplo.
A lo que añadía: "Nuestro voto no es estrictamente ideológico, es un voto transversal, de confianza en el equipo y de confianza en mí también. También tiene otras explicaciones, como ha sido la tradicional ruptura del grupo municipal socialista en los últimos años. A nosotros sobre todo nos vota gente que luego en las generales vota al PSOE".
En 2023 IU fue la candidatura más apoyada en el Consistorio de Zamora, con 11.027 votos (37,5% del total), seguida por el PP, con 8.406 (28,6%). Los residentes en la cuarta capital de provincia con menos población de Castilla y León, en cambio, respaldaron mayoritariamente al PP en las autonómicas del pasado mes de marzo ( 10.581, 35,7%) y sólo el 5% ( 1.478 sufragios) respaldó a IU, que no obtuvo representación en las Cortes.