El senador Lindsey Graham, el rey Mohamed VI y el trumpista Michael Rubin. Arte EE
Reportajes El ala dura del trumpismo apuesta por llevar las bases a Marruecos y aumentar la presión sobre Ceuta y MelillaAnalistas proisraelíes del Partido Republicano sugieren que "los marroquíes deberían reagruparse, enviar excavadoras a la frontera y luego entrar desarmados en Ceuta y Melilla para izar la bandera".
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Sonia Moreno Publicada 22 marzo 2026 01:30hEn España se comienza a prestar atención a varios think tanks en Washington y a figuras del entorno neoconservador cercanas al ala más dura del Partido Republicano que llevan años adoptando posiciones favorables a Marruecos en disputas territoriales que afectan a España.
Primero lo hicieron con el Sáhara Occidental, y actualmente con Ceuta y Melilla.
La preocupación inminente se desató por dos artículos de las dos últimas semanas del historiador estadounidense y exasesor del Pentágono Michael Rubin en Middle East Forum, donde propone que Estados Unidos reconozca Ceuta y Melilla como marroquíes.
De 2002 hasta 2004, Michael Rubin trabajó como asesor sobre Irán e Irak para la Oficina del Secretario de Defensa.
Además, sugiere que Marruecos debería hacer una nueva "Marcha Verde" hacia las ciudades autónomas españolas, calificándolas como "presidios ocupados".
Igualmente, este analista ataca al presidente Pedro Sánchez, a quien etiqueta de "hipócrita" por oponerse al genocidio israelí contra la población palestina de Gaza y la invasión de Irán.
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"Los marroquíes deberían reagruparse, enviar excavadoras a la frontera y luego entrar desarmados en Ceuta y Melilla para izar la bandera. Sánchez y la prensa española protestan, pero no tienen motivos para actuar".
"Tampoco los tendría la OTAN, ni siquiera si las fuerzas marroquíes entraran en las ciudades para restablecer el orden y organizar el traslado de los colonos a través del Estrecho de Gibraltar de vuelta a España", afirma Rubin.
Por su parte, Trump sacudió el tablero diplomático al respaldar la propuesta de retirar las fuerzas militares de Washington asentadas en Rota y Morón.
El mandatario dio la razón a los legisladores que abogan por trasladar las bases a países vecinos que garanticen una mayor libertad operativa.
Trump validó con las críticas del senador Lindsey Graham, quien acusó directamente a España de haber "perdido el rumbo" y de impedir el uso de aviones estadounidenses para combatir regímenes que calificó como "nazis de corte religioso".
La postura del mandatario pone a España en el ojo del huracán tras un mensaje de ruptura casi total por parte de Graham, quien llegó a afirmar que ya no desea "hacer negocios" con el país.
El líder del Ejecutivo estadounidense subrayó la relevancia de la opinión de Graham, recordando su peso histórico en temas de Defensa y su influencia en el ámbito de la OTAN.
Realmente, existe una corriente en Estados Unidos que legitima la narrativa marroquí, sobre todo tras la llegada de Donald Trump, y que defiende propuestas imperialistas que afectan a la soberanía española.
Sin embargo, en esta ocasión, los ataques contra España y su presidente no provienen del lobby marroquí directamente, sino de los grupos de presión proisraelíes.
No obstante, estos artículos de Michael Rubin forman parte de una línea más amplia en ese entorno que plantea usar a Marruecos como socio estratégico frente a España o en el Mediterráneo occidental.
Un momento de la Marcha Verde
De hecho, el caso más claro ahora mismo gira alrededor del Middle East Forum y analistas vinculados a American Enterprise Institute, el núcleo neoconservador clásico donde Rubin es analista senior.
Además está el Hudson Institute, muy cercano al ala dura republicana, que ha sugerido que Washington debería alinearse más con Rabat en cuestiones regionales.
Su argumentario es que Marruecos es un aliado clave contra Irán y el islamismo y España, un país "anti-Israel", como aparece en el artículo de Rubin.
Pero además definen a Ceuta y Melilla como enclaves coloniales en África, narrativa que coincide con la marroquí.
Marruecos toma la delantera
El hecho de que aparezcan artículos en Washington hablando de Ceuta y Melilla no es casual, sino el resultado de varios factores geopolíticos que se cruzan.
Por un lado, Marruecos ha ganado peso para Estados Unidos en los últimos años, se ha convertido en su aliado estable en el norte de África y en un socio clave en el Sahel en temas imprescindibles como el terrorismo y la migración.
Esta relación se consolidó cuando la administración de Donald Trump reconoció el Sáhara Occidental como marroquí en diciembre de 2020, impulsado por su yerno, Jared Kushner.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el Despacho Oval de la Casa Blanca. Aaron Schwartz Europa Press
De esta manera, en ciertos círculos estratégicos de Washington, Marruecos ha tomado la delantera a España y se ha deteriorado la imagen de nuestro país.
Ahí también hicieron su trabajo analistas neoconservadores pro Israel como Michael Rubin, que consideraron que España se está alejando de Estados Unidos en política exterior, es crítica con Israel y menos fiable dentro de la OTAN.
Claramente, tras el genocidio de Gaza, se produjo una división clara.
Por un lado, Marruecos ha mantenido las relaciones con Israel con los Acuerdos Abraham, mientras que España ha adoptado posiciones críticas.
Entonces, Rubin ha escrito artículos donde presenta a España como "potencia colonial" en el norte de África y un país "poco alineado" con intereses estadounidenses.
La Eurocámara descubre que la mitad de los menas de Canarias son adultos y que Marruecos no acepta el 92% de devolucionesEs en ese marco, donde los analistas reinterpretan conflictos favoreciendo a aliados de Israel, como Marruecos, y criticando a países más incómodos, como España.
Por lo tanto, no es descabellado que Michael Rubin esté incitando a una "Marcha Verde" en las ciudades autónomas españolas, cuando los neoconservadores suelen priorizar las alianzas estratégicas, el poder militar y la estabilidad proestadounidense por encima de la legalidad histórica, las fronteras heredadas y las posiciones europeas.
Es el motivo por el que este tipo de think tanks aprovecha para lanzar propuestas provocadoras que antes no habrían tenido espacio. Hay que tener en cuenta que no es política oficial de Estados Unidos, sino una corriente ideológica.
Es decir, apoyan a Marruecos y lo refuerzan incluso en temas territoriales sensibles porque les es más útil dentro de la lógica neoconservadora clásica.
Es cierto que, desde el punto de vista de la situación de las dos ciudades autónomas, "los dos peores enemigos que se puede tener en política exterior, que son Estados Unidos e Israel, resulta que son los mejores amigos en términos diplomáticos de Marruecos, que tiene unas reivindicaciones infundadas, pero conocidas, sobre su supuesta soberanía en el caso de Ceuta y Melilla".
Un grupo de jóvenes cruza la valla de Ceuta sin oposición de las autoridades marroquíes. EFE
El que habla es el periodista ceutí Juanjo Coronado, para una entrevista con EL ESPAÑOL.
Escenarios de crisis
En el caso de que se produjera una crisis con Marruecos por la soberanía de Ceuta y Melilla, como incita Michel Rubin, sería más política que militar, más híbrida que convencional.
"Esto es una tormenta de verano, terminará pasando a medida que corran las semanas y los meses, y posiblemente si hubiera algún tipo de arreglo o de acuerdo, aunque fuera de mínimos, entre Madrid y Washington", argumenta Juanjo Coronado.
Ceuta y Melilla no están indefensas pero tampoco tienen protección automática total, dependen de una reacción política rápida, de la presión europea y sobre todo de la decisión de Estados Unidos.
Militarmente, España tiene ventaja, pero estratégicamente, Marruecos puede crear problemas.
Por lo tanto, el país vecino no puede conquistar fácilmente Ceuta o Melilla por la fuerza y además España podría defenderlas militarmente.
No obstante, el país vecino sí puede generar crisis, forzar negociaciones y desgastar políticamente.
Es cierto que Ceuta y Melilla no están explícitamente cubiertas por el tratado original de la OTAN.
Entonces, en caso de que realmente se diera una crisis en Ceuta y Melilla, la OTAN no actuaría inmediatamente.
No hay garantía automática de defensa colectiva, pero eso no significa que España esté sola, porque podría invocar consultas, reunir a todos los aliados y pedir apoyo político y militar.
El propio Michael Rubin llegó a afirmar que la OTAN no respondería ante una acción marroquí.
Un argumento muy discutido y minoritario ya que la mayoría de expertos considera que habría reacción fuerte, aunque no automática legalmente.
En todo caso, la clave está en el papel de Estados Unidos, que tiene bases militares en España, considera a España aliado estratégico, pero también valora a Marruecos como socio regional.
Llegado el momento, el escenario más probable sería la presión híbrida: migración masiva, incidentes fronterizos y presión política.
Pasaría algo parecido a la entrada de 12.000 personas desde Marruecos a Ceuta en dos días en 2021, con respuesta de las fuerzas de seguridad del Estado, de la diplomacia y de la Unión Europea.
Migrantes marroquíes protagonizan disturbios cerca de la frontera con Ceuta Efe
Otro escenario más avanzado sería un incidente militar limitado por parte de Marruecos, como una ocupación simbólica del territorio, como ocurrió en 2002 con el incidente de la isla de Perejil.
En ese caso España respondería militarmente, la OTAN debatiría y a Estados Unidos le tocaría mediar.
El Mundial
De todas las maneras, Michel Rubin hace referencia en sus artículos a la migración y las fronteras terrestres.
"Ceuta y Melilla, aunque pequeñas, representan enclaves ilegítimos y albergan a aproximadamente 170.000 colonos españoles".
"Constituyen un punto débil para la seguridad europea, ya que los migrantes africanos cruzan con frecuencia la valla para solicitar asilo".
En ese sentido, "Ceuta no será de Marruecos, entre otras cosas, porque no le interesa. Eso no quite para que la use como moneda de presión. Tener una puerta de Europa en África es muy ventajoso para Marruecos", mantiene un ceutí de origen marroquí que prefiere mantener el anonimato.
Lo cierto es que la migración preocupa a las autoridades en Ceuta y Melilla.
El otro legado del nacionalismo catalán: 203.000 magrebíes y pakistaníes en Barcelona, frente a sólo 80.000 en MadridCeuta en lo que llevamos de 2026 ha recibido más personas migrantes que todas las Islas Canarias, y teniendo en cuenta que solo son 18 kilómetros cuadrados.
Con todo, "no habrá grandes enfrentamientos en los próximos años porque entre ambos países van a organizar conjuntamente con Portugal el mayor acontecimiento deportivo después de los Juegos Olímpicos, que es el Campeonato del Mundo de Fútbol".
"Claro, el fútbol y el Mundial no dejan de ser dos negocios. Y si la gente percibe que tenemos a inmigrantes saltando vallas entre los tres países que lo organizan, pues igual restan importancia al evento, ¿no?", apunta Coronado.
Tranquilidad e indignación
Sin embargo, "la situación en Ceuta es de normalidad absoluta, estamos a las puertas de un puente festivo por el final del Ramadán, que es fiesta local, por el inicio de la Semana Santa, y la gente pues está sus cosas: Llevar a los niños al colegio, traerlos, trabajar, etcétera".
Así lo relata un ciudadano desde Ceuta, mientras los think tanks neoconservadores pro trumpistas empujan a una Marcha Verde en Ceuta y Melilla, ciudades que consideran marroquíes.
Más de 300.000 civiles participaron en la Marcha Verde, coordinada por Hassan II. Magnum Photos
A los ceutíes y melillenses les preocupa más la posición del Gobierno español y cómo se posicionen las autoridades europeas, que lo que se diga en Marruecos o en Estados Unidos.
"No deja de ser algo cansino que cada vez que alguien quiera agitar el avispero en España, sea de dentro o de fuera, las dos primeras palabras que ponga encima de la mesa sean Ceuta y Melilla. Como se suele decir, el dato mata al relato y aquí hay datos que son incontables", defiende Juanjo Coronado.
Efectivamente, en 1961 España reconoció ante el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas que tenía territorios coloniales en África como Fernando Poo, Río Muni, Guinea Ecuatorial, Ifni y Sáhara Occidental, aunque en ese momento no mencionó a Ceuta y Melilla.
Fue en 1978 cuando estos territorios se incluyeron en la Constitución como parte de una nación que se declara a sí misma indivisible, a propuesta del diputado de UCD por Melilla José Manuel García-Margallo.
El exministro del PP tiene claro que Marruecos nunca va a reconocer la soberanía española de Ceuta y Melilla.
"Eso se defiende mostrando fortaleza y determinación. Y cuanta más debilidad muestras, más indefensas están Ceuta y Melilla", sentenció en una entrevista con EL ESPAÑOL.
El secretario general de Somos Melilla, Amin Azmani, advierte que "a las formaciones políticas que al otro lado de la valla manifiestan una cierta euforia sobre las declaraciones de Michael Rubin hay que decirles que se centren en ofrecer una alternativa política en su país que garantice la calidad de vida de sus ciudadanos y que también haga un poco de caso a su rey (Mohamed VI) que habló en sendas declaraciones de las importantes desigualdades económicas y sociales que se viven en ese país".
El rey de Marruecos Mohamed VI, durante el discurso televisado que ha dirigido a la nación. Efe
El propio presidente de la ciudad de Ceuta, Juan Jesús Vivas, calmó a los ceutíes que "deben tener la tranquilidad y la seguridad de que nuestra integridad y soberanía están garantizadas por el ordenamiento constitucional y el Estado, cualquiera que sea el color político del Gobierno de la Nación", en declaraciones a EFE.
Con estas palabras discrepaba con su colega de partido, Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, que el pasado jueves cargó contra la política exterior de Pedro Sánchez por "comprometer las fronteras, las islas y las costas españolas. Las siguientes son Ceuta y Melilla".
Por su parte, el secretario general de Somos Melilla hizo un llamamiento a la sociedad melillense y a la sociedad española para que respondan "de forma enérgica a quienes cuestionan nuestro estatus y nuestra condición de ciudad española".
"Es inaceptable que un exasesor del señor Trump haga una afirmación tan vergonzosa como ridícula y sin ningún sostén jurídico, histórico ni político, en la que afirma que Ceuta y Melilla son marroquíes y que deben de volver a manos de Marruecos".
Contra Sánchez y las bases
"No les interesa o les es indiferente que Ceuta y Melilla pertenezcan a quien pertenece o sean lo que son, sino lo que quieren es agitar el avispero en contra de las políticas de Pedro Sánchez", considera el periodista del Pueblo de Ceuta, Juanjo Coronado.
Estos ataques a España de los lobbies estadounidenses que favorecen a Marruecos, en este caso concreto no corresponden a un interés territorial, sino porque entienden que "Ceuta y Melilla pueda ser un punto débil".
Coronado deduce que "es un problema de las malas relaciones, que creo que son evidentes entre la administración española y la administración de los Estados Unidos presidida por Donald Trump".
"Estoy convencido de que si, por ejemplo, el proceso independentista catalán estuviera en estos momentos en auge o tal vez el del País Vasco, probablemente lo que habrían hecho estos lobbies sería agitar el derecho a la autodeterminación de vascos y catalanes", añade Coronado.
Detrás de estos ataques de los analistas también están los intereses militares de Estados Unidos en la zona, las bases militares de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) que Pedro Sánchez no está dispuesto a prestar en la invasión de Irán.
Entrada de la base naval de Rota. EFE
Por ejemplo, el general Robert Greenway, exasesor de Defensa Nacional de Estados Unidos y director del Allison Center para la seguridad nacional de la Heritage Foundation, un grupo de expertos cercano a Trump, propuso el traslado de las bases estadounidenses en España a Marruecos tras la negativa de Sánchez a aumentar el gasto en la OTAN.
Robert Greenway sigue siendo una figura muy influyente dentro del Partido Republicano y este tipo de declaraciones pueden influir en la política de defensa estadounidense en la región euromediterránea, propiciando un mayor acercamiento a Marruecos, un socio clave en el norte de África.
Contra el Frente Polisario
La prensa marroquí lleva años dando credibilidad a Michael Rubin y a sus artículos en el American Enterprise Institute a favor del país magrebí y en contra del Frente Polisario en el conflicto del Sáhara Occidental.
Habitualmente se refiere al Frente Polisario como "un producto de la Guerra Fría", "sin legitimidad" y "potencialmente peligroso".
En 2025, publicó que el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio deberían exigir al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, que retirase todo reconocimiento al Frente Polisario como representante de los saharauis.
En cambio, el investigador aboga por el Movimiento Saharaui por la Paz (MSP), una organización que considera más moderada y legítima.
"Mientras que el Frente Polisario persiste en exigir la lucha armada, el Movimiento Saharaui por la Paz rechaza la violencia y busca el consenso entre amplios sectores de la población saharaui", escribe Michael Rubin.
El Movimiento Saharaui por la Paz (MSP), que dirige el exmiembro del Frente Polisario Hach Ahmed, del que son voceros en España los socialistas José Bono y José Luis Rodríguez Zapatero, defiende el plan de autonomía marroquí.
Un informe del CNI, que reveló El País, alerta de que los servicios secretos marroquíes habían activado una doble estrategia "judicial y mediática" con el fin de "acosar" a Brahim Ghali, secretario general del Frente Polisario.
Brahim Ghali, líder del Frente Polisario. Montesi / Getty
Un plan que buscaba "dificultar su movilidad", así como "crear un estado de opinión en la prensa (española) afín a sus intereses" cuando fue acogido por las autoridades españolas en 2021. Uno de los señalados por los servicios secretos españoles fue Fadel Breica, miembro del MSP.
Los ataques a la MINURSO son también constantes, pero no solo por Rubin, sino por reconocidos centros de estudios estadounidenses, con el objetivo de poner fin a la financiación norteamericana de la misión y vetar la renovación de su mandato por parte del Consejo de Seguridad de la ONU.
Eugene Kontorovich, experto sénior de la Heritage Foundation, el brazo ideológico de Donald Trump, pidió una reacción del gobierno estadounidense contra la MINURSO, cuya misión se había vuelto "obsoleta" tras el reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí sobre el Sáhara en un artículo de opinión publicado en el Wall Street Journal.
Otra pieza clave en reforzar las relaciones de Estados Unidos con Marruecos, especialmente en el contexto del Sáhara Occidental, es John Bolton, exasesor de seguridad nacional de Trump vinculado al neoconservadurismo clásico.
Lobby marroquí en EEUU
Lo cierto es que Marruecos lleva décadas contratando firmas de lobby en Washington para influir en el Congreso y en la política exterior estadounidense, especialmente sobre el Sáhara Occidental.
Rabat incluso contrató a varias empresas simultáneamente para mantener el reconocimiento estadounidense de su posición respecto al Sáhara Occidental.
En todo caso, estos días en el país magrebí no se ha potenciado la voz de Rubin respecto a Ceuta y Melilla como se ha hecho en otras ocasiones con el Sáhara Occidental.
Rabat invierte en lobby político en Washington para reforzar la narrativa de Marruecos como socio estratégico y defender sus intereses en Estados Unidos, y esto influye en el discurso de algunos think tanks.
Además, financia informes, eventos en think tanks y artículos de opinión en medios estadounidenses que refuerzan la narrativa de que España es una potencia colonial en África.
Estos grupos de presión tienen tres objetivos principales: que Estados Unidos apoye la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, presentar a Marruecos como el aliado más fiable del Magreb y debilitar la narrativa española sobre Ceuta y Melilla.
Los expertos que estudian think tanks en Washington aseguran que la tendencia principal es ver a Marruecos como socio clave de seguridad, aunque en estos últimos meses se percibe una campaña contra España, que evidentemente el país vecino puede aprovechar.
Entre las organizaciones vinculadas a Marruecos en Washington, destaca Moroccan American Center for Policy, que informa e influye en responsables políticos y líderes de opinión estadounidenses sobre Marruecos y su papel estratégico.
Por su parte, LegiStorm forma parte de una red más amplia de organizaciones creadas para promover relaciones entre Marruecos y Estados Unidos en política, comercio y cultura.
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