Fatih G. se instaló en varios países europeos antes de matar a sangre fría a seis personas en un centro de acogida de menores de la ciudad germana de Stade hace una semana
Regala esta noticia Añádenos en Google (AFP)Corresponsal. Berlín
10/07/2026 a las 12:35h.La ciudad alemana de Stade quedó paralizada la semana pasada por el asesinato a sangre fría de seis personas en un centro de acogida de ... menores y de madres bajo tutela. El autor de los disparos, Fatih G., turco de 45 años, fue rápidamente detenido. La Policía informó que estaba inmerso en una disputa por la custodia de su hija de 3 meses y «tenía una cita con varias de las víctimas a tal efecto». La investigación de un medio local denuncia ahora la facilidad con la que este hombre violento y con antecedentes se movía por Europa burlando a la Justicia.
De qué vivía, sin embargo, sigue sin estar claro. Las empresas que iba abriendo en diferentes países nunca dieron beneficios, pero podría haber seguido con su modo de vida de no ser porque la separación y posterior disputa por la custodia derivaron en un asesinato premeditado: compró el arma homicida una semana antes en Berlín -una Beretta Modelo 70 y 21 cartuchos- por 4.000 euros.
Fundador de varias empresas
Fatih G. nació en Goslar y se graduó en el instituto en Alemania, aunque siempre mantuvo su ciudadanía turca. Ya mayor de edad, se trasladó a la región de Gaziantep, en Turquía, a unos 60 kilómetros al norte de la frontera siria. Allí fue donde las autoridades judiciales otomanas lo acusaron de una «agresión sexual grave» y emitieron la orden de arresto, de la que huyó de vuelta a territorio germano.
Posteriormente, su huella se pierde en varios países. Más tarde declaró a las autoridades alemanas que había vivido en Georgia entre 2017 y 2019 y luego en Letonia hasta 2023, además de mantener residencias en Austria y Alemania. Según sus propias declaraciones, fundó empresas en varios países, incluida una constructora en España. También se mencionan estancias en Marruecos.
Los investigaciones señalan que Fatih G. «engañó» repetidamente a las autoridades y se escondió en varios países, a pesar de una orden de detención emitida en Turquía por una «agresión sexual grave» en 2007
En 2022, volvió a ser objetivo de acusaciones por parte de las autoridades turcas en relación con un delito sexual contra la hija de un matrimonio anterior de su pareja. Los documentos judiciales otomanos registran la «fuga de una persona condenada o de un detenido en proceso preventivo» y Fatih G. aparece sobre el epígrafe «Se busca».
A finales de ese año, se dice que Fatih G. se dio de baja de la Oficina de Registro de Extranjeros en Braunschweig, preocupado seguramente por los efectos de la orden de arresto turca. Sin embargo, no hay confirmación oficial de que dejase Alemania. Más tarde, solicitó asilo en Croacia, aunque no lo obtuvo debido a las normas de Dublín.
Un posible patrón
Cuando consideró que ya había pasado el peligro, decidió regresar a Alemania, donde había estado viviendo con su nueva pareja y su hijo en Garbsen, cerca de Hannover. Se trata de una mujer de Hesse que ya tenía previamente dos hijos y que en el pasado había sufrido problemas psicológicos y familiares, además de haber sido denunciada como desaparecida. Tras los asesinatos de Stade, ella se presentó voluntariamente a la Policía en Goslar y todavía no está claro si conocía las acusaciones de Turquía contra su pareja, así como sus tres matrimonios fallidos.
Ahora se investiga un posible patrón. La pareja no estaba casada y hay indicios de que Fatih establecía relaciones con madres solteras, potencialmente inestables, y abusaba después de sus hijos. La Policía no ha informado acerca de qué datos tenían las autoridades alemanas sobre sus antecedentes y si estos fueron el detonante de la intervención de la Oficina de Bienestar Juvenil y del Tribunal de Familia, tras el diagnóstico hospitalario de hemorragias cerebrales del bebé de 3 meses. Según los informes médicos, se denunciaron sospechas de un posible traumatismo.
Queda sin respuesta, además, la cuestión de la conductora de 65 años del coche en el que Fatih G. huyó tras cometer los seis asesinatos. Se trata de la suegra del comisario del Estado de Migración de Baja Sajonia, el socialdemócrata Deniz Kurku, que trabaja para una asociación de familias binacionales. Iba en el coche con Fatih G. como amiga, y no en su rol profesional, cuando le acompañó a la cita con los empleados de la Oficina de Bienestar Juvenil en el centro de acogida y cuando huyeron tras los disparos. Se ha descrito a sí misma como la «madrina» de la niña de 3 meses y no ha vuelto a aparecer en su lugar de trabajo desde los hechos.
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