Balonmano
El Barça conquista su Champions 12+1 y culmina la temporada perfectaEl conjunto azulgrana doblega al Füchse Berlín en Colonia (37-34) tras una final impecable y une la corona del Viejo Continente al Mundial de Clubes y los cuatro trofeos en España
Regala esta noticia Añádenos en Google Jugadores y cuerpo técnico del Barça celebran el título de Champions. (T. Schmuelgen / Reuters)Madrid
14/06/2026 Actualizado a las 20:23h.El Barça es el monarca absoluto del balonmano. Reina en España sin contestación alguna desde hace casi quince años y también gobierna en Europa, después ... de conquistar su decimotercer título de Champions ante el Füchse Berlín en Colonia y dejar al equipo de la capital alemana con la miel en los labios por segunda temporada consecutiva.
Sin rival en España desde hace prácticamente tres lustros, la final four de la máxima competición continental marca el listón del conjunto azulgrana, que se plantó en el partido más esperado de la temporada después de sufrir en su semifinal contra el Aalborg danés, al que acabó doblegando en la prórroga, con mucho desgaste, menos de 24 horas antes.
Barcelona
37 - 34
Füchse Berlín
(20+17): Nielsen (p.), Fabregas (1), Frade (7), Dika Mem (4), Carlsbogard (2), Aleix Gómez (6, 4p) y Dani Fernández (2) -siete inicial-, Hallgrimsson (p.s.), Makuc (5), N'Guessan (2), Janc (6), Petar Cikusa (1), Ian Barrufet y Djordje Cikusa (1).
(16+18): Milosavljev (p.), Lichtlein (6), Marsenic (1), Gidsel (8), Andersson (7), Hakun av Teigum (2), Freihöfer (7, 4p.) -siete inicial-, Darj, Langhoff, Cehte y Grondahl (3, 3p).
Marcador cada cinco minutos: 3-2, 8-5, 9-7, 12-9, 16-12, 20-16 (descanso), 23-19, 25-20, 27-23, 30-26, 33-31 y 37-34 (final).
Árbitros: Lars Jorum y Havard Kleven (Noruega). Expulsaron con roja directa a Ludovic Fàbregas (45:28) y a Max Darj (53:09). Excluyeron a Andersson (2), Fàbregas y N'Guessan (54:15).
Incidencias: Final de la Champions disputada en el Lanxess Arena de Colonia ante más de 20.000 espectadores.
El Füchse Berlín, finalista por segunda temporada consecutiva y verdugo del Magdeburgo, defensor de la corona, en la antesala netamente alemana de la final, constituía el último obstáculo hacia la excelencia absoluta. Pero qué escollo, con Mathias Gidsel, el mejor jugador del mundo, y Dejan Milosavljev, uno de los porteros más decisivos, como referentes.
Con estas cartas sobre la mesa, la final comenzó con intercambio de golpes, al más puro estilo del rapidísimo balonmano moderno. Los goles del infalible Aleix Gómez desde los siete metros y las primeras paradas de Emil Nielsen, que se despedía del Barça antes de fichar por el Veszprém húngaro, concedieron la iniciativa al equipo de Antonio Carlos Ortega. Tres tantos de diferencia en diez minutos de juego (9-6) perfilaron la prometedora puesta en escena azulgrana.
Vuelo al contraataque
La mínima reacción del cuadro berlinés la cortó de raíz el acierto de Luis Frade desde el pivote, y el Barça metió la directa volando al contraataque hasta el 17-12 a falta de cinco minutos para la pausa. Solo la enorme calidad de Gidsel, un jugador casi imparable como demostró su diana bajo la bocina para el 20-16 al descanso, sostuvo al Füchse en la final.
No se puede dar por muerto a este equipo del danés Nicolej Krickau, subcampeón de la potente Bundesliga, como demostró el inicio del segundo tiempo. En un visto y no visto, el Füchse amagó con apretar el duelo, pero la reacción del Barça fue magistral. Con un juego espectacular, que deparó algunos de los mejores minutos azulgranas de toda la temporada, y eso es mucho decir, el rey de la Asobal se despegó de nuevo en el marcador. Blaz Janc fue una centella a la contra y los cinco tantos fueron su margen más habitual de renta con el encuentro llegando a su cuarto de hora final.
La rigurosa tarjeta roja a Ludovic Fabregas, pilar de la defensa culé, amagó con emborronar la resolución del partido, pero el Barça no estaba dispuesto a dejar escapar esta Champions y con ella la campaña perfecta. Aleix Gómez, incontestable desde los siete metros, sostuvo el pulso del conjunto azulgrana, con una gran versión de Frade. Enfrente, cómo no, Gidsel, réplica a cada diana culé, pero incapaz por sí solo de contrarrestar el espectacular despliegue coral del rey de Europa, que amplía su hegemonía con la corona 12+1, como diría el recordado Ángel Nieto, de su brillante historia.
- Más temas
- Balonmano
- F.C. Barcelona