La presidenta del BCE, Christine Lagarde. Reuters
Bancos centrales El BCE mantendrá los tipos en el 2% mientras el 'euro fuerte' actúa como freno a la inflaciónLa divisa comunitaria roza máximos desde hace cuatro años tras subir un 13,45% en 2025 y un 0,9% en 2026.
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L. Piedehierro Publicada 4 febrero 2026 01:02hLas claves nuevo Generado con IA
El BCE mantendrá los tipos de interés en el 2%, con la inflación cerca del objetivo del 2% y el euro fortalecido como freno adicional a los precios.
La apreciación del euro, que ha superado los 1,20 dólares, ayuda a reducir la inflación importada al abaratar la energía y bienes denominados en dólares.
Expertos y gestoras prevén que la política monetaria se mantenga estable, salvo sorpresas relevantes en inflación o crecimiento.
El BCE considera que el actual nivel de los tipos es neutral y solo un euro aún más fuerte podría forzar cambios puntuales en la política monetaria.
El Banco Central Europeo (BCE) afronta este jueves su primera reunión de 2026 con los deberes, en apariencia, hechos, con los tipos oficiales anclados en el 2% y una inflación ya muy cerca del objetivo.
Sobre ese telón de fondo, el foco se desplaza ahora al tipo de cambio, ya que la apreciación del euro, que ha llegado a superar recientemente los 1,20 dólares, se está convirtiendo en un freno adicional a los precios y en una nueva pieza clave de la ecuación de política monetaria.
En lo que respecta a la decisión, el encuentro se perfila como uno de los más previsibles de los últimos tiempos.
Así quedan las ayudas al coche eléctrico: hasta 4.500 euros para los modelos europeos con tarifas de hasta 35.000 eurosDesde Crédit Mutuel Asset Management anticipan que el Consejo de Gobierno "debería mantener sin cambios su principal tipo de referencia, el tipo de depósito, en el 2%", con un comunicado centrado en preservar la "máxima flexibilidad" y un enfoque reunión a reunión, "dependiente de los datos".
El diagnóstico de fondo es compartido por la mayoría de casas. Generali AM destaca que mantiene "una visión positiva sobre la actividad en la zona euro" y sigue esperando un crecimiento del 1,3% para 2026, apoyado en la confianza del consumidor, un mercado laboral sólido y la bazuca fiscal alemana.
De ahí que varias gestoras coincidan en que la política monetaria se encuentra en un "buen momento" o en un "buen lugar", con tipos "en torno a niveles neutrales", como apuntan desde Nomura o Pimco, lo que deja al banco central cómodo manteniendo la pausa actual.
La clave, por tanto, no está tanto en si habrá movimientos de tipos —el consenso es que no— como en el matiz del discurso.
Telefónica, Liberty e Infravia ultiman la compra de Netomnia por 2.300 millones de eurosEn Vanguard esperan que, por sexta reunión consecutiva, su presidenta, Christine Lagarde, insista en que la política "se encuentra en un 'buen momento'" y que el Consejo de Gobierno está razonablemente satisfecho con la trayectoria de la inflación a medio plazo.
La mayoría de firmas coincide en que el listón para cualquier cambio de rumbo sigue siendo elevado y que harán falta sorpresas relevantes en inflación o crecimiento para reabrir el debate sobre recortes o subidas.
El giro en la política monetaria en la eurozona comenzó en junio de 2024, cuando el BCE puso fin al ciclo de subidas con la facilidad de depósito en el 4%, su nivel más alto desde 2008.
Desde entonces ha acometido ocho bajadas de tipos, siempre de 25 puntos básicos, hasta situar la tasa de referencia en el 2% en junio de 2025.
PNV y Gobierno pactan proteger del impago a los propietarios con solo un piso en alquiler y Podemos estalla: "Asco absoluto"En total, ha recortado 200 puntos básicos y ha llevado ese tipo a la parte alta de la horquilla neutral en la que ni impulsa ni lastra el crecimiento.
Así, la reunión de este jueves se inscribe así en una fase de pausa larga en torno a un nivel que la institución considera cercano a la zona neutral: ni claramente restrictivo ni abiertamente expansivo.
El giro en los tipos ha ido acompañado de una desinflación gradual que ha devuelto a la inflación al objetivo del BCE, fijado en el 2%. En diciembre se situó, exactamente, en el 1,9%.
Es en ese contexto donde el euro se ha convertido en el invitado inesperado a la mesa del BCE.
La CNMC sanciona a Repsol con 20,5M por los descuentos en las gasolineras en 2022 y prohíbe optar a contratos públicosComo recuerdan los expertos de Carmignac, "el euro ha superado recientemente el umbral de 1,20 frente al dólar,un nivel que no se veía desde 2021, y ha subido casi un 17% desde sus mínimos de 2025".
La fortaleza de la moneda única no es un fenómeno aislado de las últimas semanas. En 2025 el euro se revalorizó en torno al 13,5% tras dos años flojos. En lo que va de 2026 suma cerca de un 0,9%.
Al otro lado, el índice dólar —que mide a la divisa estadounidense frente a una cesta de monedas— encadenó una caída cercana al 9,4% en 2025 y cede algo más este año, tras varios ejercicios de marcada fortaleza.
Ese comportamiento del euro tiene una doble cara que preocupa en Fráncfort.
Por el lado positivo, una moneda más fuerte actúa como un cortafuegos natural frente a la inflación, ya que abarata la energía, las materias primas y muchos bienes importados que están denominados en dólares.
Es decir, reduce la llamada inflación importaday resta presión a las empresas a la hora de subir precios.
Puente evita dar una fecha para la reapertura de la línea Madrid-Andalucía prevista para este fin de semanaUn estudio del propio banco central concluye que "una apreciación del euro del 1% reduce la inflación general en torno a un 0,04% en un año", lo que, acumulado, convierte al tipo de cambio en un factor cada vez más explícito en la función de reacción.
Desde Ebury apuntan que la rápida apreciación de la divisa aumenta el riesgo de que la inflación se sitúe por debajo del objetivo, al abaratar las importaciones y restar competitividad a las exportaciones europeas.
Gerardo Cuerva abre la puerta a presentarse contra Antonio Garamendi en las elecciones de la CEOEAlgunos responsables del BCE ya han empezado a verbalizar esa preocupación.
El vicepresidente Luis de Guindos ha señalado históricamente la zona de 1,20 como "un punto de precaución", mientras que el gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, ha indicado que un "euro fuerte" será uno de los elementos que "guiará" la política monetaria.
El francés y su homólogo austriaco, Martin Kocher, han sugerido que, si el euro siguiera apreciándose, "en algún momento podría ser necesario adoptar medidas en el ámbito de la política monetaria".
Con todo, los analistas no creen que el nivel actual del euro, por sí solo, vaya a desencadenar una reacción inmediata.
El español Enrique Lores deja la presidencia mundial de HP para fichar por PayPal como nuevo CEOSegún los cálculos de los expertos de Evercore ISI, la moneda única "podría tener que subir hasta 1,25 dólares" para generar un nivel de presión desinflacionaria que, por sí mismo, justificara un recorte.
Aun así, encuadran ese escenario en uno o, como mucho, dos movimientos puntuales, no en un nuevo ciclo de bajadas.
La lectura de los mercados es, de momento, clara. Se descuenta una pausa prolongada en el 2% durante 2026, con un ligero sesgo de riesgo hacia recortes más que hacia subidas, pero con un listón alto para cualquier movimiento.
En la rueda de prensa de este jueves, se espera que Lagarde vuelva a recordar que la autoridad monetaria "no tiene como objetivo el tipo de cambio", tal y como subrayan en Nomura y otros bancos de inversión.
Sin embargo, nadie duda de que las preguntas sobre el euro ocuparán un lugar destacado.