Ampliar
Soldados ucranianos víctima de un ataque con dron son evacuados del frente de Donetsk a la noche con luz roja para evitar la detección por tropas rusas. Zigor Aldama El bumerán de la guerra: la violencia común se dispara en Ucrania y RusiaEl retorno de soldados afectados por diferentes traumas psicológicos y la epidemia de salud mental entre la población incrementa las tasas de criminalidad en ambos países, que afrontan este reto de diferente manera
Domingo, 8 de marzo 2026, 00:09
80%
fue el incremento de crímenes violentos en Ucrania durante el primer año de la invasión. La violencia machista creció un 20%.
Una de las consecuencias de esta coyuntura es el incremento de la violencia en general en la sociedad. Un estudio publicado el pasado mes de octubre concluye que en el primer año de la invasión se registró un incremento del 80% en el número de crímenes violentos en general y del 20% en el número de casos de violencia machista. «A menudo la pareja es la que sufre las consecuencias», señala Hunchenko.
Consciente del riesgo que esto comporta, el gobierno de Kiev ha tomado cartas en el asunto: la primera dama, Olena Zelenska, ha sido una de las caras más visibles del programa '¿Qué tal estás?' que busca concienciar sobre la necesidad de cuidar la salud mental tanto como la física. Y el año pasado se aprobó una nueva ley que descentraliza el sistema de cuidados para impulsar uno más cercano, centrado en torno a las comunidades locales. «22.000 ucranianos han recibido cursos en áreas relacionadas con la psicología, 108.000 médicos se han formado en el marco de un programa especial de la OMS, y más de mil estudiantes se especializan en psicología médica», enumeró en 2024 el entonces primer ministro ucraniano, Denys Shmyhal, que reconoció el monumental reto psicológico que va a suponer la guerra, incluso muchos años después de que acabe.
Miedo a tiroteos masivos
Vladímir Putin resta importancia al precio humano que pagan sus ciudadanos por la Operación Militar Especial que lanzó en febrero de 2022. Pero la guerra vuelve como un violento bumerán. Traumatizados por la experiencia en el frente, los soldados –muchos de los cuales son convictos amnistiados a cambio de un año en combate– tienen dificultad para reinsertarse en la sociedad civil. Es la principal razón del sustancial aumento de la criminalidad en el país, una tendencia al alza que incluso especialistas rusos vaticinan que continuará durante años.
180.000 criminales
se estima que han sido excarcelados en Rusia a cambio de su participación en la guerra.
Villiy Maslov, profesor asociado del Instituto de Derecho de los Urales del Ministerio del Interior, es uno de los que han dado la voz de alarma. Ha analizado a fondo las estadísticas sobre delincuencia entre 2019 y 2023 y es contundente en su conclusión: «Se puede afirmar con seguridad que la Operación Militar Especial ya ha afectado a todos los ciudadanos rusos. Su continuación ya está influyendo en el panorama delictivo del país e inevitablemente agravará los problemas de delincuencia en el futuro», escribe en un demoledor informe que pone el foco en esos reclusos excarcelados.
Se estima que su número está ya en torno a los 180.000, una «cifra considerable» de hombres condenados por delitos graves y violentos. Maslow señala que, a diferencia de lo que sucede en Ucrania, la falta de apoyo gubernamental específico –como servicios psicológicos o asistencia laboral– dificulta su reintegración. «Dada la experiencia adquirida por los soldados, el creciente tráfico ilícito de armas de fuego y la transformación de los marcos morales y psicológicos entre los individuos sometidos a condiciones de estrés de combate, no podemos descartar un aumento de los tiroteos masivos y otros asesinatos en masa con armas de fuego», advierte.
La concatenación de momentos traumáticos y estrés es un cóctel peligroso. Zigor AldamaSon amenazas que ya se están materializando. La Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional calcula que 500 civiles rusos han sido asesinados o han resultado gravemente heridos por ataques de soldados que han regresado del frente. Estima que 250.000 de esos efectivos sufren estrés postraumático, y señala un patrón preocupante: criminal condenado por asesinato es liberado para luchar en Ucrania, regresa y vuelve a matar en territorio ruso. Así, en 2025 el país euroasiático registró un récord de crímenes violentos en los últimos 15 años –627.900– y tres años de incrementos confirmaron que la invasión ha revertido la tendencia a la baja que se estaba produciendo hasta 2022.
El crimen organizado
Por otro lado, la poca prensa independiente que sobrevive en Rusia señala que se está produciendo una 'wagnerización' del crimen organizado, en referencia al grupo de mercenarios semidesmantelado que estuvo combatiendo codo con codo con las fuerzas regulares rusas hasta que su líder, Yevgeni Prigozhin, plantó cara a Putin. No duró mucho y falleció en un 'accidente' de aviación que marcó también el fin de las operaciones de Wagner en territorio eslavo. Las mafias tienen ahora a su disposición una larga lista de candidatos para engrosar sus filas con gente curtida en combate y una brújula moral desnortada, a juzgar por testimonios que relatan cómo ejecutan a sus propios compañeros en la invasión si se niegan a cumplir órdenes. Además, la campaña militar también ha inundado Rusia de armas ilegales. Solo entre los pasados meses de mayo y junio, los servicios de Inteligencia desmantelaron 157 bandas dedicadas a su tráfico.
Y los especialistas advierten de que es solo cuestión de tiempo que esta violencia que ahora afecta a los dos países enfrentados llegue también a Europa. Según cifras del Kremlin, hasta el 1 de marzo de 2025, el 57% de los 137.000 soldados desmovilizados habían encontrado trabajo, en su mayoría mal pagado. El resto seguía sin saber cómo ganarse la vida. Son presa fácil del crimen organizado que opera dentro de la UE, y Europol incluso va más allá al señalar que, para algunos, las fuerzas de seguridad tienen preparada una alternativa aún más suculenta: trabajar en operaciones de desestabilización fuera de sus fronteras, lanzando ciberataques o poniendo en marcha actos de sabotaje como los sufridos por Polonia.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión