Una densa masa de eucaliptos alimenta a diario el incendio de Niebla (Huelva) que lleva ya más de un semana arrasando decenas de miles de hectáreas y amenazando a las poblaciones del entorno en las provincias de Huelva y Sevilla. Este viernes, el director de la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA), Alejandro García Hernández, explicaba cómo los "aceites esenciales" que le dan a la hoja del eucalipto su olor característico se han convertido en un combustible de enorme eficacia que eleva extraordinariamente la potencia calórica del fuego.
Las llamas ya han recorrido una superficie de unas 38.000 hectáreas y, aunque los 875 efectivos que trabajan en el terreno han conseguido frenar su avance en casi todos sus flancos, el fuego sigue avanzando hacia el este, en dirección a Aznalcóllar, dentro ya de la provincia de Sevilla y a través de la zona conocida como Pata del Caballo, donde existe una frondosa masa forestal.
Toda la extensión recorrida por el incendio está formada básicamente por matorral, pinos, encinas y eucaliptos. Además, no hay áreas de cultivo cercanas que, en otros incendios, han actuado como eficaces corfuegos. Esa circunstancia explica la enorme extensión que está adquiriendo la catástrofe, que puede llegar a superar la superficie quemada en la misma zona en el incendio forestal de Berrocal del año 2004.
Según ha explicado este viernes el director de la EMA, la corteza laminada del eucalipto también contiene esos aceites esenciales y, cuando se desprende y es proyectada por las corrientes de aire, cae a muchos metros de distancia y tiene mucha capacidad de generar nuevos focos. "Los incendios de viento generan nuevos focos en la dirección en la que empujen las rachas de aire; pero los incendios convectivos proyectan nuevos focos en cualquier dirección", añade.
La madera del eucalipto es altamente inflamable. De hecho, en Australia se le conoce como el 'árbol gasolina'. Eso ha provocado que en el corazón del incendio las temperaturas alcanzadas sean altísimas, generando nubes convectivas que, a su vez, contribuyen a lanzar hojas y trozos de corteza incandescentes en todas direcciones. También las copas de los eucaliptos son altamente inflamables, "con lo cual tenemos un cóctel perfecto". Todo eso explica que el incendio haya experimentado "saltos" de más de tres kilómetros y haya avanzado incluso en contra de la dirección del viento.
El ecologista Juan Romero, gran conocedor de la comarca, lleva años denunciando cómo la elevada presencia de eucaliptos y pinos con que se repobló décadas atrás esta sierra habían convertido la zona en "un polvorín". "Las hojas de eucalipto actúan como bombas de racimo", explicó a comienzos de semana en conversación con EL MUNDO.
Por su lado, el director de Extinción del Infoca, Alejandro Molina, considera que las dificultades que presenta este incendio no se solucionarían con una mayor presencia de medios, que ya son muy numerosos (875 efectivos y 33 medios aéreos). "En el incendio de Sierra Bermeja (Málaga, 2021), aprendimos que a veces menos es más". En el caso del incendio de Niebla, la inversión térmica que se produce en la zona cada mañana genera un "tapón de humo" que impide volar a los medios aéreos hasta que éste se disipa conforme avanza el día y aumenta la temperatura de la atmósfera.
Pero también generan dificultades añadidas las nubes convectivas. De hecho, las brigadas de tierra tampoco pueden acercarse mucho al fuego cuando la radiación térmica generada en el corazón del incendio es tan elevada. Sólo de noche, cuando baja la temperatura, está siendo posible "atacar" parcialmente las llamas.
"Estamos teniendo condiciones extremas sostenidas todos las jornadas desde hace siete días", ha explicado también el consejero de Emergencias, Antonio Sanz, que destaca cómo el viento ha llegado a soplar en todas direcciones, rolando conforme avanza el día hasta dibujar "una circunferencia completa", con rachas de hasta 50 y 60 kilómetros por hora.
Sin embargo, destaca que la situación de los primeros días, cuando se determinó que "no había capacidad de extinción" ya se ha superado, como lo demuestra el hecho de que se haya conseguido "estrangular" los focos que avanzaban por el oeste y por el norte.