Nunca se ha cancelado una etapa por altas temperaturas, pero el aumento del estrés térmico obliga a la ronda francesa a prepararse para un escenario inédito.
Regala esta noticia Añádenos en Google Tadej Pogacar, en una de las etapas calurosas de la pasada edición del Tour de Francia. (EFE) 01/07/2026 a las 13:19h.El Tour de Francia nunca ha suspendido una etapa por calor. En más de un siglo de historia, la gran carrera ciclista ha atravesado guerras, ... tormentas, accidentes y cambios radicales en la forma de competir, pero nunca había tenido que plantearse algo que hasta hace poco parecía improbable. El problema ya no es subir una montaña, sino hacerlo bajo temperaturas que empiezan a poner en cuestión el propio recorrido.
La organización dispone de protocolos para situaciones de calor intenso y, aunque evita alimentar escenarios hipotéticos, reconoce que «este es un tema que nos preocupa enormemente». Son palabras de Thierry Gouvenou, director técnico del Tour, al diario L'Équipe. «No es el primer año que nos enfrentamos a este problema, pero esta vez es aún más acuciante porque ya hemos atravesado dos periodos difíciles (en mayo y junio)», añade.
Un estudio que pone fecha a una intuición
Durante años, el calor ha formado parte del imaginario del Tour. Corredores vaciándose bidones sobre la cabeza, abanicos para combatir el aire seco o imágenes de asfalto abrasador forman parte del paisaje habitual de la ronda gala en julio. Pero una investigación reciente introduce un matiz importante: una cosa es correr con calor y otra competir bajo condiciones potencialmente peligrosas.
El estudio, publicado en Scientific Reports, analizó más de cinco décadas de datos climáticos en doce regiones que aparecen de forma recurrente en el recorrido del Tour. La principal conclusión no es que el ciclismo profesional ya compita en un escenario extremo, sino que cada año se acerca más a ese umbral. Según los investigadores, desde mediados de los años setenta el riesgo de estrés térmico durante la carrera ha aumentado de forma sostenida. El patrón se observa tanto en el incremento de la temperatura media como en la frecuencia de episodios especialmente cálidos durante el mes de julio.
Hay una idea que atraviesa todo el trabajo: hasta ahora, la carrera ha evitado por poco coincidir con algunos de los episodios de calor más intensos registrados en Francia. Pero esa distancia empieza a reducirse. «Podemos decir que el Tour ha sido extremadamente afortunado», explica Ivana Cvijanovic, autora de la investigación liderada por el French National Research Institute for Sustainable Development. El estudio muestra que París, por ejemplo, ha superado desde 1974 el umbral de riesgo alto por calor en cinco ocasiones —cuatro de ellas desde 2014—. Además, otras ciudades analizadas también han registrado numerosos días de calor extremo en julio, aunque nunca coincidieron con el paso de una etapa.
Ampliar Ampliar Mathieu Van Der Poel se refresca en una etapa. (EFE)Newsletter
Cómo afecta el calor a los atletas
Enfermedades
causadas por
el calor
De menor
a mayor
gravedad
Calambres
Golpe de calor
Insolación
Señales de
advertencia
Calambres musculares
Sed,
sudoración abundante,
fatiga
Piel pálida
y fría,
debilidad
Náuseas,
escalofríos o piel
de gallina,
sensación de sudor,
desmayos o mareos
Pulso acelerado
y fuerte,
piel caliente y
seca, confusión
Fuente: Climate Central y
Universidad de Portsmouth
Cómo afecta el calor a los atletas
Enfermedades
causadas por
el calor
De menor
a mayor
gravedad
Calambres
Golpe de calor
Insolación
Señales de
advertencia
Calambres musculares
Sed,
sudoración abundante,
fatiga
Piel pálida
y fría,
debilidad
Náuseas,
escalofríos o piel
de gallina,
sensación de sudor,
desmayos o mareos
Pulso acelerado
y fuerte,
piel caliente y
seca, confusión
Fuente: Climate Central y Universidad de Portsmouth
Cómo afecta el calor a los atletas
Enfermedades
causadas por
el calor
De menor
a mayor
gravedad
Calambres
Golpe de calor
Insolación
Señales de advertencia
Calambres musculares
Sed,
sudoración abundante,
fatiga
Piel pálida y fría,
debilidad
Náuseas,
escalofríos o piel de gallina,
sensación de sudor,
desmayos o mareos
Pulso acelerado y fuerte,
piel caliente y seca,
confusión
Fuente: Climate Central y Universidad de Portsmouth
En el nivel más alto, la zona roja —por encima de los 28 grados—, el protocolo deja de centrarse únicamente en la adaptación del ciclista y pasa a intervenir sobre la propia competición. El reglamento contempla modificar horarios de salida y llegada, neutralizar determinados sectores o rediseñar partes del recorrido. La cancelación de una etapa sigue siendo el último recurso, pero que ya forme parte del abanico de opciones refleja hasta qué punto el calor ha dejado de ser una variable secundaria para convertirse en un elemento estructural del ciclismo actual.
El ciclismo no es el único deporte que empieza a replantearse su relación con el calor. Durante décadas el Tour ha medido quién era capaz de resistir más que los demás, pero ahora empieza a enfrentarse a otra prueba: comprobar cuánto puede resistir el propio deporte convirtiendo el calor en el principal rival de los ciclistas.
comentarios Reportar un error