La amazona se proclamó campeona de España junto a Barbakon tras años de esfuerzo, perseverancia y una confianza inquebrantable en su compañero de cuatro patas
Regala esta noticia Añádenos en Google Barbakon, Marta y su entrenadra al proclamarse campeona de España de Doma Paralímpica. (Andrea Rodríguez) 17/07/2026 a las 00:03h.El pasado mes de junio, el Club Aros de Murcia acogió el Campeonato de España de Doma Paralímpica, una cita que reunió a algunos de ... los mejores jinetes y amazonas del país. Allí, Marta Rosas Gil-Vernet, amazona con discapacidad visual a causa de la enfermedad de Stargardt, se proclamó campeona de España en Grado V junto a su caballo Barbakon al imponerse con una puntuación final de 131,223 puntos.
Aunque el oro llegó hace apenas unas semanas, la historia de Marta no comenzó en la pista de Murcia. Detrás de ese campeonato hay años de entrenamiento, sacrificio y aprendizaje, pero también una discapacidad visual que la obligó a adaptar su forma de competir sin renunciar nunca a su pasión por los caballos.
Una pasión que nació en la infancia
A sus 24 años, Marta Rosas ya puede decir que es campeona de España de Doma Paralímpica. Sin embargo, su historia con los caballos empezó mucho antes, fue su padre quien la introdujo en este mundo durante las excursiones que compartían por la Cerdanya, Cataluña. Aquellas salidas despertaron una pasión que pronto dejó de ser un simple pasatiempo para convertirse en un proyecto de vida. Quería aprender, entrenar y competir, y nada parecía capaz de apartarla de ese objetivo.
Sin embargo, a los diez años recibió un diagnóstico que cambiaría su forma de ver el mundo. La enfermedad de Stargardt, una patología genética que provoca la pérdida de visión central, le obligó a convivir con una discapacidad visual desde muy pequeña. Aunque al principio no entendía del todo qué le estaba ocurriendo, nunca se planteó abandonar la equitación. Al contrario, convenció a sus padres para seguir adelante y continuar persiguiendo su sueño.
Competir con baja visión implica afrontar desafíos que muchos desconocen. En la doma clásica, cada ejercicio debe realizarse en un punto concreto de la pista, marcado por letras que Marta apenas puede distinguir. Para orientarse, ha aprendido a buscar referencias fuera del recinto, como árboles o edificios, e incluso a contar los trancos de su caballo para saber cuándo iniciar cada movimiento. Una forma diferente de montar que ha hecho de la confianza un elemento indispensable: «Cuando no puedes verlo todo, aprendes que confiar deja de ser una opción para convertirse en una necesidad», explica.
Barbakon, el compañero que le devolvió un sueño que «se desvanecía»
El camino hacia el campeonato tampoco estuvo exento de obstáculos. Antes de conocer a Barbakon, Marta y su familia habían puesto grandes expectativas en Canela, una yegua con la que esperaba volver a competir. Sin embargo, poco después descubrieron que padecía una malformación genética que le impedía afrontar los ejercicios de mayor exigencia de la doma. Aquel revés supuso un duro golpe y obligó a dejar de lado un proyecto deportivo en el que tanta ilusión habían puesto.
Fue entonces cuando apareció Barbakon. Más que un caballo, se convirtió en el compañero con el que Marta ha construido un vínculo basado en la confianza y el trabajo diario. En la doma paralímpica, donde caballo y amazona son uno, esa conexión puede marcar la diferencia. Por eso, cuando habla de él, no lo hace solo como el caballo con el que se ha proclamado campeona de España: «Para mí lo es todo», afirma. Tras cuatro años alejada de la competición, fue Barbakon quien le devolvió la ilusión por volver a perseguir un sueño que parecía que «se desvanecía». En el momento que se conocieron, Marta recuerda: «Fue subirme a él y sentir de inmediato que era el caballo adecuado para mí».
Foto 1: Marta junto a Barbakon durante el campeonato. Foto 2: Marta dando cariños a su fiel compañero. Foto 3: Marta abrazando a su primera yegua, Canela.. (Andrea Rodríguez)Pero detrás del éxito tampoco han faltado las personas que la han acompañado durante el camino. Marta destaca especialmente el apoyo de sus padres y, sobre todo, de su madre, quien la acompaña prácticamente a diario a entrenar pese al respeto que siempre le han impuesto los caballos. Un respaldo constante que, asegura, «vale más que cualquier medalla».
El primer paso hacia nuevos objetivos
Proclamarse campeona de España ha supuesto mucho más que subir a lo más alto del podio. Para Marta, el título representa la confirmación de que todos los sacrificios, las dudas y los momentos difíciles han merecido la pena. También el comienzo de una nueva etapa deportiva junto a Barbakon, con quien todavía siente que tiene mucho margen para seguir creciendo.
El campeonato de España no supone un punto final, sino el comienzo de una nueva etapa. Su próximo objetivo es representar a España en campeonatos europeos y, algún día, llegar a disputar unos Juegos Paralímpicos. Sin embargo, más allá de los resultados deportivos, hay otro objetivo que considera igual de importante: dar visibilidad tanto a la doma paralímpica como a la discapacidad visual. Marta quiere que quienes conozcan su historia no se queden únicamente con una medalla, sino que comprendan todo el esfuerzo que hay detrás. Porque, como ella misma defiende: «Una discapacidad no te impide tener sueños grandes; simplemente obliga a recorrer un camino diferente para alcanzarlos.»
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