"Era una bolsa de plástico transparente dentro de otra con asas de color marrón. Ahí había dinero. No sé cuánto, pero se veía dinero. Había tacos de billetes". La primera comparecencia de este jueves en el juicio por el caso Koldo en el Tribunal Supremo ha sido la de Álvaro Gallego, amigo y chófer ocasional de la empresaria Carmen Pano, a la que, según su declaración, trasladó a la sede socialista de Ferraz para que entregara una bolsa con dinero.
El testigo ha declarado que sucedió a finales de 2020, cuando la trama investigada en el caso Hidrocarburos andaba intentando obtener una licencia para operar a través de la sociedad Villafuel. Escuchó que eso "iba a costar 600.000 euros". La mañana de la visita a Ferraz comenzó en la casa de Pano, a la que había llegado con una bolsa de dinero "un emisario" de Claudio Rivas, pieza clave de la trama de los hidrocarburos.
El testigo llevó a Pano al despacho de Víctor de Aldama. Allí, ella le explicó que tenía que llevarla a Ferraz a entregar algo. No le dijeron qué iba dentro de la bolsa, pero él lo vio. "Sí, vi una bolsa transparente con dinero. Lo que vi es porque lo quise ver, porque miré de reojo. Si no, no me dicen si es dinero o caramelos".
Él esperó a Pano en el coche. "Ella cruzó la calle y salió sin la bolsa. Yo no sé a quién se la entregó". Lo declarado por Gallego coincide con lo que explicó en la Audiencia Nacional, que investiga el caso Hidrocarburos.
Gallego también ha declarado que en las mismas fechas de la visita a Ferraz trasladó al Ministerio de Industria a los investigados Pano y Rivas, que estaban gestionando la nueva licencia para Villafuel. En esas gestiones participó inicialmente Koldo García.
La comparecencia de este jueves en el juicio ha sido más rápida que la del pasado febrero en la Audiencia Nacional, donde ofreció más detalles. Entre ellos, que los tacos eran de billetes de 50, y que serían de 5.000 euros cada uno. También que el dinero entregado por Rivas a Pano a través del emisario era una remesa de 100.000 euros. En el despacho de Aldama hubo problemas porque faltaban 10.000. Con lo que había, se hicieron dos lotes de 45.000 euros. Uno se lo quedó Aldama y otro es el que supuestamente acabó en Ferraz.