El cohete y la pluma: la teoría que explica por qué la subida de la gasolina ha llegado para quedarse
Xataka
Alberto de la Torre
06/03/2026 16:01
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La gasolina se dispara. Es la consecuencia de los ataques sobre Irán y las respuestas del país a Estados Unidos e Israel. En un enclave muy expuesto a cualquier tipo de crisis, el estrecho de Ormuz, el tránsito de petróleo está sufriendo duras consecuencias. China ya avisa de que no exportará su combustible.
Y, mientras tanto, gasolina sube a ritmo de vértigo.
20 céntimos. Mañana, sábado 7 de marzo, se cumple una semana desde que Estados Unidos e Israel atacaran Irán. Desde entonces, las hostilidades en Oriente medio se han sucedido, con una respuesta de Irán en la que se han visto involucrados sus países vecinos y hasta la Unión Europea.
Era 28 de febrero y la gasolina se movía por debajo de 1,50 euros/litro de media. Cuando escribimos estas líneas, 6 de marzo, el portal dieselgasolina.com que monitoriza el precio de las estaciones de servicio españolas ofrece una imagen muy diferente:
En lo que llevamos de mes, los precios se han disparado:
• Gasolina 95: de 1,495 euros/litro a 1,608 euros/litro. +11 céntimos/litro
• Gasolina 98: de 1,687 euros/litro a 1,766 euros/litro. +8 céntimos/litro
• Diésel A: de 1,447 euros/litro a 1,643 euros/litro. +20 céntimos/litro
• Diésel A+: de 1,549 euros/litro a 1,734 euros/litro. +19 céntimos/litro
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Una semana. Apenas ha bastado una semana para que el precio de la gasolina y el diésel se dispare y, sobre todo... no haya perspectivas de su techo. Y es que las petroleras y las estaciones de servicio ya empiezan a avisar al Gobierno de que no están dispuestas a apoyar una nueva subvención a la gasolina, como sucediera en 2022.
Esto quiere decir que las perspectivas no son nada halagüeñas y lo cierto es que si atendemos a la marcha del conflicto, todo indica que podemos esperar lo peor. Ahora mismo:
• El estrecho de Ormuz está atascado por los combates
• China ha confirmado que cierra sus exportaciones de combustible para atender la demanda interna
• Algunos yacimientos han tenido que paralizar su actividad
• Grandes empresas mercantes están paralizadas o, en el mejor de los casos, salvando Ormuz a base de rodear África, lo que implica mayores tiempos de viaje y, por supuesto, costes más altos
Muestra del aumento en el precio en unos pocos días
Como un cohete. A lo que estamos asistiendo, de nuevo, es a la teoría del cohete y la pluma. Cuando la cadena de suministro se tambalea, el precio de la gasolina se dispara rápidamente. Sin embargo, su bajada se alarga durante semanas o meses, reproduciendo el efecto de una pluma.
Y es que, nada más empezar la última guerra en Oriente Medio, las gasolineras ya empezaron a subir los precio. Da igual que el impacto de una subida en el barril de Brent no sea inmediato en los precios a los que compran el petróleo, lo cierto es que hay gasolineras en las que los precios han aumentado más de un 10% en los primeros días de conflicto, como tienes en la imagen superior.
El diésel. Aunque el precio de la gasolina está subiendo, sin duda el gran perjudicado es el cliente de diésel. España sigue siendo un país cuyo parque automovilístico está conformado en su mayoría por este tipo de combustible y ver un aumento de 20 céntimos/litro, de media, en apenas una semana es duro.
Su precio ya es superior a la gasolina. Lo que antes era una rareza histórica, hoy se ha convertido en cierta normalidad. Como ya observamos durante la invasión rusa de Ucrania y la guerra en este territorio, el diésel se encareció porque Rusia era un gran exportador del mismo y las refinerías europeas se habían reducido. Es decir, contábamos con menos combustible disponible en el mercado y para el que había teníamos dos opciones: comprarlo caro o esperar a que el embudo europeo se aliviase.
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Y el margen de maniobra es pequeño. Pero, además, desde la Guerra de Ucrania el Estado viene aplicando algunas medidas que reducen el margen de maniobra para tratar de parchear la situación. El transporte público es ahora mucho más barato que entonces y estaciones de servicio y petroleras ya han levantado el hacha de guerra contra posibles subvenciones.
Una bajada de impuestos se antoja complicada. El Estado estaría metiéndose un tiro en el pie, reduciendo una recaudación que además va al alza cuando el precio de los combustibles sube. Y la Unión Europea lleva ya años presionando para que se eliminen las bonificaciones al diésel y, por tanto, se igualen impuestos con la gasolina.
Foto | Hamza Şamil Yavuz
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El cohete y la pluma: la teoría que explica por qué la subida de la gasolina ha llegado para quedarse
El impacto de una rotura en la cadena de suministro es inmediato en el precio de la gasolina
La gasolina se dispara. Es la consecuencia de los ataques sobre Irán y las respuestas del país a Estados Unidos e Israel. En un enclave muy expuesto a cualquier tipo de crisis, el estrecho de Ormuz, el tránsito de petróleo está sufriendo duras consecuencias. China ya avisa de que no exportará su combustible.
Y, mientras tanto, gasolina sube a ritmo de vértigo.
20 céntimos. Mañana, sábado 7 de marzo, se cumple una semana desde que Estados Unidos e Israel atacaran Irán. Desde entonces, las hostilidades en Oriente medio se han sucedido, con una respuesta de Irán en la que se han visto involucrados sus países vecinos y hasta la Unión Europea.
Era 28 de febrero y la gasolina se movía por debajo de 1,50 euros/litro de media. Cuando escribimos estas líneas, 6 de marzo, el portal dieselgasolina.com que monitoriza el precio de las estaciones de servicio españolas ofrece una imagen muy diferente:
En lo que llevamos de mes, los precios se han disparado:
Gasolina 95: de 1,495 euros/litro a 1,608 euros/litro. +11 céntimos/litro
Gasolina 98: de 1,687 euros/litro a 1,766 euros/litro. +8 céntimos/litro
Diésel A: de 1,447 euros/litro a 1,643 euros/litro. +20 céntimos/litro
Diésel A+: de 1,549 euros/litro a 1,734 euros/litro. +19 céntimos/litro
Una semana. Apenas ha bastado una semana para que el precio de la gasolina y el diésel se dispare y, sobre todo... no haya perspectivas de su techo. Y es que las petroleras y las estaciones de servicio ya empiezan a avisar al Gobierno de que no están dispuestas a apoyar una nueva subvención a la gasolina, como sucediera en 2022.
Esto quiere decir que las perspectivas no son nada halagüeñas y lo cierto es que si atendemos a la marcha del conflicto, todo indica que podemos esperar lo peor. Ahora mismo:
Grandes empresas mercantes están paralizadas o, en el mejor de los casos, salvando Ormuz a base de rodear África, lo que implica mayores tiempos de viaje y, por supuesto, costes más altos
Muestra del aumento en el precio en unos pocos días
Como un cohete. A lo que estamos asistiendo, de nuevo, es a la teoría del cohete y la pluma. Cuando la cadena de suministro se tambalea, el precio de la gasolina se dispara rápidamente. Sin embargo, su bajada se alarga durante semanas o meses, reproduciendo el efecto de una pluma.
Y es que, nada más empezar la última guerra en Oriente Medio, las gasolineras ya empezaron a subir los precio. Da igual que el impacto de una subida en el barril de Brent no sea inmediato en los precios a los que compran el petróleo, lo cierto es que hay gasolineras en las que los precios han aumentado más de un 10% en los primeros días de conflicto, como tienes en la imagen superior.
El diésel. Aunque el precio de la gasolina está subiendo, sin duda el gran perjudicado es el cliente de diésel. España sigue siendo un país cuyo parque automovilístico está conformado en su mayoría por este tipo de combustible y ver un aumento de 20 céntimos/litro, de media, en apenas una semana es duro.
Y el margen de maniobra es pequeño. Pero, además, desde la Guerra de Ucrania el Estado viene aplicando algunas medidas que reducen el margen de maniobra para tratar de parchear la situación. El transporte público es ahora mucho más barato que entonces y estaciones de servicio y petroleras ya han levantado el hacha de guerra contra posibles subvenciones.