El Partido Popular Europeo (PPE) ha adoptado esta semana una resolución en la que rechaza totalmente la regularización masiva del Gobierno de Pedro Sánchez. El documento es el resultado de la reunión que el principal partido de Europa mantuvo durante el lunes y el martes en Viena, y todos los asistentes al evento apoyaron el texto. Sin excepción. Incluidos dos comisarios europeos: la responsable para el Mediterráneo, Dubravka Suica, y, muy importante, el de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner.
"El PPE defiende una Europa que proteja sus fronteras, haga cumplir sus leyes y restablezca la confianza de los ciudadanos en la política migratoria. Debe prevenirse la inmigración ilegal, evitarse el abuso de los sistemas de asilo, ejecutarse las decisiones de retorno y rechazarse los procesos unilaterales de regularización que generan efectos de atracción", sostiene el documento que se aprobó por unanimidad y que también lleva la firma del presidente del PPE, Manfred Weber. "Solo una política migratoria firme y creíble puede preservar la cohesión social y mantener la confianza de los ciudadanos en el proyecto europeo", añade el texto al que ha tenido acceso EL MUNDO.
El documento también recuerda la "resolución de la Presidencia del PPE sobre Migración de febrero de 2026, que subrayó la necesidad de prevenir la migración ilegal, combatir el abuso de los sistemas de protección social, reforzar las fronteras y los retornos, luchar contra el tráfico de personas, rechazar los programas de regularización a gran escala que socavan la credibilidad de la política migratoria de la Unión". Y todavía más: "Los programas de regularización a gran escala o insuficientemente coordinados a nivel nacional corren el riesgo de debilitar la credibilidad de la política migratoria de la Unión, generar importantes factores de atracción y desencadenar movimientos secundarios dentro del espacio Schengen".
La postura del PPE, incluida la de los comisarios Brunner y Suica, es muy clara, y responde en gran medida a la inquietud y presión que ha ejercido el Partido Popular español en un momento en el que también se ha conocido que el Tribunal Supremo tiene dudas sobre el proceso. Tanto es así, que podría elevar la cuestión al Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Y el hecho de que los populares europeos hayan adoptado esta resolución es muy relevante porque este tipo de documentos son los que marcan, orientan, las políticas a seguir por los países, los grupos parlamentarios y los integrantes del partido.
Los dos comisarios que suscriben el documento tienen responsabilidad directa sobre la política migratoria, y en el caso de Brunner su papel es especialmente relevante. Es la cara más visible de la Comisión en este ámbito, y está siendo también el encargado de advertir a Sánchez sobre sus políticas migratorias.
"La señal general no es buena. Entiendo la situación diferente de España, porque el 80% de esas personas proceden en realidad de América Latina. Hablan el mismo idioma y comparten parte de su cultura. Esta política es un ámbito que es competencia del Estado miembro, así que no interfiero. Pero tenemos que dejar claro que no puede haber ningún impacto en otros Estados miembros. Esa es entonces mi tarea: proteger a los demás Estados miembros de ello", apuntaba el también vicepresidente del PPE en un encuentro reciente con este periódico.
Su postura está totalmente en línea con lo que se apunta en el documento, y con el peligro que puede suponer para el resto de países el hecho de que un país lleve a cabo una regularización. Y esto mismo es lo que la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, así como la danesa Mette Frederiksen y el belga Bart de Wever transmitieron al propio Sánchez durante el último Consejo Europeo. "Lo que haces afecta a otros países", le espetaron.
Por su parte, fuentes de la Comisión Europea consultadas ayer por las mencionadas dudas del TS, se limitaron a apuntar que no opinan sobre procesos judiciales en marcha.