Ángel Escribano, presidente de Indra Ministerio de Defensa
EconomíaEl conflicto con Indra trastoca la nueva industria de defensa: ¿qué es mejor, una empresa de 10.000 millones o diez empresas de mil?En España hay 56 Planes de Modernización (PEM) por 64.500 millones de inversión hasta 2040 y 25.000 millones de financiación a tipo cero.
Más información: Indra entierra la integración con EME por petición de Escribano que resiste el nuevo asalto del Gobierno.
Fernando Pastor Publicada 22 marzo 2026 01:05hLas claves nuevo Generado con IA
La crisis en la cúpula de Indra tras el rechazo del Gobierno a la integración de Escribano deja en el aire la estrategia seguida hasta ahora por la compañía para reestructurar la industria española de defensa que había planteado el propio Ejecutivo.
Lo que era la creación de una empresa tractora (campeón nacional) capaz de llegar a 10.000 millones de facturación en 2030 se va a quedar en la otra idea que va calando en el sector: mejor diez empresas con valor añadido que facturen mil millones cada una, pero que sean imprescindibles en los grandes consorcios europeos.
A falta de saber el resultado final de la pelea entre el Gobierno y el presidente de Indra, Ángel Escribano, un giro en la estrategia apunta a aprovechar más las fortalezas ya instaladas en España, de empresas como Airbus, Navantia, Santa Bárbara y la propia tecnológica semipública, que apostar por inversiones demasiado arriesgadas.
El tándem De la Rocha-Iván Redondo lleva a Sánchez a su segunda derrota en el intento de echar a Escribano de IndraEs evidente que la guerra interna entre la SEPI y los Escribano va a retrasar los planes de Indra para ser el motor de todo el ecosistema español de la defensa, capaz de acercar sus ventas a las que tienen gigantes como la alemana Rheinmetall o la italiana Leonardo.
Hay sobre la mesa inversiones de 400 millones para abrir cinco nuevos centros industriales y convertir a la compañía en ensambladora de blindados y fabricante de armamento pesado de artillería, que pueden verse trastocados.
Sánchez afirma que la SEPI trabaja con Indra para resolver el conflicto de interés en la compra de EM&ELos principales analistas del sector asisten atónitos al acoso al que se ha sometido al presidente de la compañía, cuya última decisión ha sido renunciar a la integración de su empresa familiar con la tecnológica, para evitar un conflicto de interés que rechazaba de plano la SEPI, que controla el 28% del capital.
Pero, más allá del relevo en la cúpula, desde el negocio de la defensa se cuenta con que todo seguirá adelante, sobre todo porque el funcionamiento a través de Planes Especiales de Modernización garantiza una base de actividad para los próximos diez años.
Es más, Indra ha desplegado en el último año un proceso de apertura y negociación con muchas pequeñas empresas y proveedores de defensa, en busca de acuerdos que extiendan en todas ellas las ventajas que ofrecen esos planes.
El profesor de Economía Aplicada de la UCM y experto en estrategia e industria militar Antonio Fonfría entiende que la situación del sector, en general, cambia poco, más allá de las turbulencias que se están viendo en la cúpula de Indra.
El as bajo la manga de EEUU para liberar Ormuz de las minas de Irán: los buques huidos a Malasia días antes de la guerraTodos los planes especiales están adjudicados e Indra tiene garantizado un incremento fuerte de la facturación para los próximos cinco años. Incluso a nivel europeo se garantiza que el sector crecerá durante una década.
"Tal vez Indra no alcance a corto plazo el nivel de facturación de los gigantes europeos; eso es muy complicado. Pero siempre será la coordinadora de una gran parte de los contratos previstos en España", asegura Fonfría.
64.500 millones en PEM
Según los últimos datos recopilados, España tiene en la actualidad unos 56 Programas Especiales de Modernización (PEM) abiertos, con una inversión prevista de más de 64.500 millones de euros, con planes plurianuales que se prorrogan hasta 2040.
Para llegar a completar esas inversiones, se han adelantado en créditos a tipo cero del Ministerio de Industria algo más de 25.000 millones, sobre todo para aquellos grandes proyectos difíciles de abarcar desde las empresas sin ayuda financiera.
En esos programas están las grandes empresas de defensa españolas, como Airbus o Navantia. Pero también entran los 6.800 millones que le adjudicaron a Indra para promover 31 programas que casi cuadruplican la cantidad, repartidos en la próxima década.
A corto plazo y sobre esa base, las previsiones de Indra pasan por llegar a los 7.000 millones de facturación total en 2028, dentro de los cuales algo más de 2.300 millones serían del área de defensa.
Defensa aprueba la adquisición de tres sistemas de defensa de buques para la Armada por 29 millones de eurosEl experto en análisis geopolítico y profesor de Ciencia Política en la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla) Guillem Colom recuerda que España aplica desde los años noventa un modelo de adquisiciones en defensa basado en esos grandes programas financiados de forma plurianual y con pagos diferidos.
En un artículo de investigación publicado a nivel internacional en Defence and Peace Economics, argumenta que lo que ha ocurrido desde la guerra de Ucrania es que se han acelerado esos programas, pero con la misma base de funcionamiento.
A su entender, sería necesario reducir los plazos desde que se anuncia la contratación de las dotaciones, hasta que realmente llegan a su destino. Eso obliga a compaginar los dos escenarios, el del largo plazo y las grandes plataformas, con el de las soluciones urgentes.
La postura del Gobierno español pasa por el desarrollo de las capacidades de defensa y disuasión a partir del desarrollo de un sector industrial capaz de sostener empleo, tejido empresarial, retornos territoriales y, en lo posible, campeones industriales.
Indra exhibe ante el Digam los avances en su nueva fábrica de vehículos blindados en GijónPero la opción entre crear desde abajo una compañía líder en Europa o apostar por la tecnología y la innovación con empresas menores, pero únicas, está acorde además con la nueva estrategia que se ha marcado la patronal del sector, TEDAE.
Indra está en la actualidad en el puesto 87 del ranking mundial de grupos de defensa que elabora DefenceNews, tres puestos por detrás de Navantia. Son las dos mejores posiciones de empresas españolas, pero están lejos de gigantes como General Dynamics (5), Leonardo (13) o Rheinmetall (18).