La iniciativa afecta a los nacidos antes de 1977 en lo que fue la provincia 53 y sus descendientes, y sale adelante con el voto a favor del Gobierno y sus socios, y las abstenciones de PP y Junts
Regala esta noticia Añádenos en Google Tesh Sidi. (EP.) 10/09/2026 Actualizado a las 18:15h.El Congreso ha dado luz verde este jueves a la ley que pretende conceder la nacionalidad española por carta de naturaleza, es decir sin el ... requisito habitual de residencia, a los saharauis nacidos en la excolonia española antes del 29 de septiembre de 1977, así como a sus descendientes directos. La iniciativa partió de Sumar, y ha atravesado un largo recorrido parlamentario que ha provocado que se apruebe en un momento complicado con Marruecos, después de la crisis en Ceuta y de que numerosos informes policiales e inteligencia hayan advertido de la inacción de las autoridades marroquíes, a la hora de frenar la entrada masiva de más de 70.000 personas en suelo ceutí durante los días 30 y 31 de julio.
Lo cierto es que la ley comenzó su travesía parlamentaria en marzo de 2024, y ha sufrido el vaivén de opiniones de los dos principales partidos del Congreso, como son PP y PSOE. Los socialistas votaron en contra de su admisión a trámite en un principio y paralizaron durante meses la propuesta, al igual que los populares que votaron en contra del informe de la ponencia en la Comisión de Justicia, pero finalmente modificaron su posición en el dictamen final y se abstuvieron en la última votación.
Todos los grupos señalan la «incongruencia» del PSOE, y le recriminan su «sumisión» a Rabat
Como no podía ser de otra manera, y dado el contexto en el que se ha dado, el debate parlamentario estuvo repleto de acusaciones de todos los grupos políticos, dirigidas en una misma dirección y hacia un mismo destinatario: el viraje dado por el PSOE a la hora de aprobar la norma, en una coyuntura compleja tras la crisis de Ceuta. A pesar de que el Gobierno ya había dado pasos en esa dirección —el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, se mostró a favor de conceder la nacionalidad española a los saharauis en la Cámara Baja—, los partidos han aprovechado la ocasión para denunciar la «claudicación» del Ejecutivo ante Marruecos, tras el cambio de posición emprendido para reconocer la soberanía marroquí en el Sahara Occidental.
El primero que lo manifestó fue el diputado popular Pedro Muñoz Abrines, que resaltó la «sumisión» de Sánchez a Rabat y le acusó directamente de someter la política exterior a sus intereses personales. ¿Por qué esa indolencia e incompetencia para defender las fronteras de Ceuta, pero tan diligentes para agrandar las de Marruecos? Señorías, algo huele mal, muy mal«, denunció el parlamentario, al tiempo que conminó al presidente del Gobierno a revelar qué hay detrás del cambio de posición respecto a la cuestión de la soberanía del Sahara. No obstante, Muñoz expresó la posición favorable del PP a la hora de apoyar el fondo de la norma, pero no las formas. «Puede haber nacionalizaciones, claro que sí, pero no por carta de naturaleza, sino por residencia de 2 años, equiparando el sistema al de Guinea Ecuatorial o los países iberoamericanos», señaló, desarrollando el camino hacia el que iban encaminadas las enmiendas presentadas en el Pleno, que fueron tumbadas por la cámara.
Por su parte, el PNV y Bildu exigieron a Sánchez volver a la posición histórica española de neutralidad y dejar de apoyar las reivindicaciones marroquíes sobre el Sahara, mientras que Junts preguntó directamente si la «sumisión» del jefe del Ejecutivo con Rabat se debe al temor de que el régimen alauí tenga información sensible del Gobierno por el 'hackeo' a través de Pegasus. El único partido que votó en contra de la norma, Vox, reclamó ayudar al pueblo saharaui «sin sometimiento a Marruecos ni a Argelia», haciendo hincapié en que «no hay suficientes garantías ni controles» a la hora de acreditar el origen del beneficiario para obtener la nacionalidad. «Hay que exigir muchísimo más», espetaron.
En cuanto al Partido Socialista, su portavoz Artemi Rallo hizo caso omiso de todas las críticas recibidas previamente y se refirió al «día histórico» en el que se logró «la restitución de derechos» de los saharauis. En su intervención, en la que la mención al cambio de posición del Gobierno en relación con el Sahara brilló por su ausencia, resaltó que la norma no podría haber salido adelante «sin el compromiso valiente de un Gobierno progresista», y acusó al PP de «tratar de confundir e instrumentalizar a los saharauis».
Sidi, emocionada ante la mirada de varios grupos de saharauis en la tribuna
La parte más emotiva del debate la protagonizó Tesh Sidi, que tras la aprobación brindó un sonoro homenaje, junto al resto del Congreso, al grupo de saharauis que se encontraba en la tribuna, entre ellos el representante en España del Frente Polisario, Abdulah Arabi. En su turno de intervención, Sidi defendió que con esta propuesta «se repara una injusticia histórica», pero criticó la abstención del PP y el rechazo de Vox, ya que consideró que el no apoyar expresamente la ley los posicionaba «al lado de Marruecos». No obstante, la diputa terminó su discurso de forma conciliadora, y agradeció a los diputados de todos los grupos —salvo Vox— su trabajo durante todo el proceso parlamentario de la norma, por el que finalmente ha conseguido hacerse realidad.
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