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El creciente negocio de enseñar a hacer deepfakes de IA usando fotos de mujeres reales

El creciente negocio de enseñar a hacer deepfakes de IA usando fotos de mujeres reales
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Tres mujeres de Arizona presentaron una demanda contra un grupo de hombres por presuntamente usar sus fotos para crear influencers porno con IA y luego ofrecer cursos en línea donde enseñaban a otros cómo hacerlo.
Ej Dickson Cultura Digital30 de abril de 2026circulaban por internet fotos suyas manipuladas, desnuda o con poca ropa, como detalló en una denuncia reciente, sino que también se utilizaban para promocionar AI ModelForge, una plataforma que enseña a los hombres a crear sus propias influencers de IA. En una serie de clases y tutoriales en línea, los hombres supuestamente enseñaban a los suscriptores a usar un software llamado CreatorCore para entrenar modelos de IA con fotos de mujeres jóvenes desprevenidas, y publicaban el contenido resultante en Instagram y TikTok.

"Proporcionan todo un manual de instrucciones, incluyendo cómo elegir a la persona adecuada para que no pueda defenderse. Todas tenían instrucciones sobre qué tipo de mujeres usar y dónde conseguir sus fotos. Fue repugnante en todos los sentidos", refiere MG.

MG es una de las tres demandantes en un juicio presentado en enero en Arizona contra tres hombres de Phoenix: Jackson Webb, Lucas Webb y Beau Schultz, así como otros 50 John Does. En la demanda se alega que los Webb y Schultz buscaron fotos de mujeres jóvenes desprevenidas en internet y luego utilizaron la IA para generar fotos y videos de modelos ficticias exactamente iguales a ellas, vendiendo esos contenidos en la plataforma de suscripción Fanvue.

La demanda alega además que, por 24,95 dólares al mes en la plataforma Whop, los hombres vendían cursos en línea en los que enseñaban a otros hombres, incluidos los John Does mencionados en la demanda, a crear sus propios influencers generados por IA a partir de fotos de mujeres reales. Los hombres supuestamente crearon "manuales" para raspar imágenes de cuentas de redes sociales de mujeres e introducirlas en el modelo generativo de IA de CreatorCore, así como una aplicación independiente que quitaba la ropa a las mujeres y generaba imágenes y clips sexualmente explícitos. Según la demanda, esos contenidos generaron millones de visitas y, al parecer, más de 50,000 dólares de ingresos en un mes. Los Webb y Schultz no respondieron a las solicitudes de comentarios.

Según la demanda, este plan para ganar dinero se aprovechó de un "harén de copias de IA indistinguibles de mujeres y niñas desprevenidas", además de instruir a "depredadores que buscan aprovecharse" de las mujeres en las redes sociales. Además, se explica que en 2025 la plataforma CreatorCore contaba con más de 8,000 suscriptores que generaban sus propias influencers de IA, lo que dio lugar a más de 500,000 imágenes y videos.

modelos de IA, atrayendo a jóvenes expertos en tecnología que buscan dinero fácil.

desnudar mujeres: están vendiendo la capacidad de hacerlo a otros hombres, que luego van a utilizar las imágenes de otras mujeres para hacer lo mismo", sostiene Brand. MG y las otras dos demandantes, afirma, son "el rostro de un producto que perjudica a otras mujeres. Es como poner a alguien con familia deportada como imagen del ICE. Es horroroso".

Técnicamente, existe una ley federal que impide la proliferación de pornografía generada por IA sin consentimiento. La Ley 'Take It Down Act' (Ley de Retirada de Contenidos), promulgada por el presidente Trump en mayo de 2025, ilegaliza la publicación de contenido sexualizado generado por IA sin consentimiento, y exige a las plataformas que eliminen dicho contenido en un plazo de 48 horas una vez que se detecta. Además, la mayoría de los estados de EE UU, incluido Arizona, han aprobado leyes que prohíben la pornografía conocida como deepfake. Sin embargo, la Take It Down entrará en vigor hasta mayo de 2026, y las leyes estatales tienden a ser reactivas en lugar de proactivas, según afirma el representante estatal de Arizona, Nick Kupper.

A principios de este año, Kupper presentó un proyecto de ley en la legislatura de Arizona que obliga a los sitios web a utilizar herramientas de detección automática, como la verificación de la edad o formularios de consentimiento, para evitar la publicación de contenido de IA no consensuado. "Una vez que algo está en línea, permanece ahí para siempre, aunque las víctimas gasten millones de dólares intentando eliminarlo. Es como jugar Whac-a-Mole: golpeas a un topo y aparece otro".

Actualmente, si visitas la página Linktree de AI ModelForge, te dirige a lo que parece ser el mismo negocio rebautizado como "TaviraLabs", un grupo de Telegram con más de 18,000 miembros que se anuncia como "la comunidad de coaching de AI Influencer nº 1". Además, la demanda nombra más de una docena de cuentas de Instagram utilizadas por los acusados para promocionar AI ModelForge, la mayoría de las cuales siguen activas. La demanda detalla cómo dichas cuentas continúan publicando fotos de mujeres jóvenes, autos veloces y relojes caros, con subtítulos como "No es mi novia, es mi empleada mejor pagada" y "POV: La creaste en 20 minutos y te hizo ganar 13.200 dólares en los primeros 45 días".

cuentas de TikTok que promocionan el negocio masculino. Cuando se solicitó la opinión de un portavoz de TikTok, dijo que las cuentas violaban las directrices de la comunidad y que habían sido eliminadas.

Qué pasa con las víctimas

MG afirma que las imágenes creadas con AI Model Forge son lo suficientemente distintas de sus fotos como para impedirle denunciar que esas cuentas se hacen pasar por ella, algo que también infringe las normas de Instagram. "Es mi cara, mis tatuajes, pero con otro atuendo y un cuerpo ligeramente diferente. Son mujeres reales transformadas, no una persona generada al azar".

Aunque MG vive con el temor constante de que las personas de su entorno vean las imágenes pornográficas generadas por IA, afirma que presentar la demanda le ha devuelto parte de su autonomía. "Nos pusieron en una situación sin salida y quiero que otras mujeres sepan que no pueden dejar de vivir sus vidas", declara.

Sin embargo, lo que le sucedió a MG, una mujer con menos de 10,000 seguidores, tiene implicaciones desalentadoras para prácticamente cualquier persona con una presencia mínimamente pública en línea. "No se trata de ser precavido con tu imagen, porque ahora todo el mundo publica en redes sociales. Todo el mundo está en LinkedIn, o en Instagram. Quiero que la gente se dé cuenta de que esto también les podría pasar a ellos", concluye MG.

Artículo originalmente publicado enWIRED.Adaptado por Alondra Flores.

Fuente original: Leer en Wired - Cultura
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