El director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil, Manuel Llamas, mantuvo abierta una información reservada contra la UCO pese a que tenía «la certeza» de que la filtración que se investigaba no provenía de esa unidad. Así se desprende del escrito presentado en su nombre por la Abogacía del Estado ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, responsable del caso Cloacas.
El imputado aporta documentación con la que quiere respaldar sus afirmaciones ante el juez del pasado 16 de julio y arremete contra lo declarado por los ex jefes de la UCO Rafael Yuste y Alfonso López Malo. Ambos comparecieron ante Pedraz como testigos, y antes ante los encargados de la investigación de las maniobras de la fontanera del PSOE Leire Díez.
Los investigadores consideran que las tres informaciones reservadas abiertas a la UCO eran, en realidad, una vía para presionar a los encargados de las investigaciones que perjudicaban al Gobierno: el caso Koldo, el caso hermanísimo y el caso Begoña. Una de esas informaciones reservadas se abrió tras publicar EL MUNDO mensajes cruzados entre José Luis Ábalos y Pedro Sánchez.
El jefe de la Policía Judicial López Malo le explicó al DAO que la filtración no podía provenir de la UCO, porque había mensajes de fecha posterior a los incautados. Una información «inexacta», dice el DAO. «No parece nada claro, en nuestra opinión, que concurriera la imposibilidad».
En sus explicaciones por escrito, Llamas reconoce que la información reservada siguió abierta cuando la UCO había quedado libre de sospecha. «No se alcanza la certeza de lo acaecido hasta que el señor Ábalos confiesa que ha autorizado él la difusión de estos mensajes. Momento en el que ya se decide poner término a esta información reservada, aunque formalmente se mantenga, a la espera de celebrar una reunión el instructor con el magistrado del Tribunal Supremo que desarrolla la instrucción».
Llamas se refiere al magistrado Leopoldo Puente, instructor del caso Koldo en el TS. El general designado para llevar la investigación reservada tenía previsto hablar con los jueces del caso en la Audiencia y el TS. El primero no puso objeción a la información reservada; el segundo advirtió al general de que, si seguía delante contra la UCO, serían él y el DAO los investigados. Entonces sí se cerró la investigación interna.
El escrito aborda también el primero de los expedientes contra la UCO, que justifica en las «vaguedades» con las que le respondió López Malo, cuando le pidió explicaciones por la filtración a la prensa del correo de Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez. Recibió «una explicación verbal llena de vaguedades que no resulta satisfactoria». Tras esa «insuficiente explicación», acordó abrir la información reservada.
El escrito sitúa dentro de la normalidad la apertura de las investigaciones internas. «No son 'excepcionales', como algún otro testigo ha declarado expresamente», dice en referencia a las palabras de los ex jefes de la UCO.
El DAO también aporta documentos para negar su presencia en la reunión en la que el entonces director de la Guardia Civil Leonardo Marcos habría indicado que la causa contra el hermanísimo quedara «en nada». Niega su presencia, desmintiendo de nuevo a los entonces responsables de la UCO y de la Policía Judicial, que le situaban en ella. «Dicha presencia es imposible porque se encontraba clausurando un curso sobre inteligencia y seguridad en la Universidad de La Rioja, en Logroño».
El imputado sí admite su presencia en otra reunión ese mismo día por la tarde con Yuste y López Malo. Supuestamente, para gestionar las vacaciones de la UCO. El escrito de Llamas no dice nada sobre si en esa reunión o en otra unos días después ordenó ponerse «de perfil» en casos como los de David Sánchez. Ante el juez, los dos testigos lo afirmaron y el investigado lo negó.
Otro punto de conflicto fue la supuesta ocultación a la UCO por parte del DAO de una nota interna del Servicio de Información sobre las maniobras de la fontanera contra la UCO. Según declaró el jefe de la Policía Judicial -de la que depende la UCO-, no supo nada de ella hasta que él mismo presentó otra información sobre el mismo asunto. Entonces sí se le dijo lo que había. El DAO niega que eso fuera así: «Inverosímil ocultación».