El delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, ya se postula como posible candidato del PSOE a la alcaldía del Ayuntamiento de Zaragoza. El representante del Ejecutivo en la región no esconde su intención de encabezar las listas en las próximas elecciones municipales y reconoce estar "a disposición" de lo que dicte Pilar Alegría, la secretaria general de los socialistas aragoneses. "Estamos viendo que otras personas pueden presentarse, por lo que ahora estamos trabajando para que haya una candidatura de unidad", ha señalado en rueda de prensa.
De confirmarse, Fernando Beltrán encabezaría las listas en una ciudad que el PSOE no gobierna desde el año 2015 y donde su representación en el Ayuntamiento ha menguado paulatinamente con los gobiernos de Jorge Azcón y Natalia Chueca.
Para elevar su figura como candidato, el Partido Socialista ha abierto un proceso de primarias al que, como señaló Pilar Alegría en una entrevista a Heraldo de Aragón, "puede presentarse cualquier militante o incluso una persona que no sea del PSOE". Entre esos posibles candidatos se encuentra la actual portavoz del grupo municipal, Lola Ranera, que, pese a cosechar dos derrotas electorales consecutivas, ya reconoció su predisposición a volver a ser candidata a la alcaldía.
Ranera era una de las figuras de peso en el PSOE durante la época de Javier Lambán, por lo que su apoyo fue clave para el regreso de Pilar Alegría a Aragón. Ella fue quien decantó la balanza a favor de la ex ministra y obligó a la retirada de Darío Villagrasa, cabeza de la candidatura más rebelde contra el aparato del partido.
Mientras se confirma el paso adelante de Ranera o de cualquier otro candidato del agotado sector lambanista, Beltrán ya toma posición y reconoce trabajar de forma conjunta con Alegría para ser él, y no otro, el encargado de reconstruir, en la medida de lo posible, la imagen del PSOE en Zaragoza.
Vivienda
El delegado del Gobierno ha dado este paso adelante al término de una rueda de prensa en la que ha anunciado la presentación del recurso ante los tribunales por la oposición del Ejecutivo aragonés a tramitar la declaración de zonas tensionadas que recoge la ley de vivienda estatal. Para Beltrán, la posición del Gobierno liderado por Jorge Azcón es "una aberración tanto jurídica como política" y, además, "es nula de pleno derecho" al haberse ejecutado sin llevar a cabo un trámite de audiencia pública.
De este modo, el Delegado del Gobierno abre un nuevo episodio en la guerra abierta entre el Ejecutivo central y el aragonés, que ya ha impulsado su propia ley de vivienda con la que pretende dar cobertura a la demanda social a través de la construcción de hasta 7.000 nuevos inmuebles de carácter público.