Canadá-Sudáfrica (domingo, 21.00) | Dieciseisavos de final
El deshielo del Gran Norte Blanco busca inundar los octavos de finalTras una historia de pleno de derrotas en los Mundiales, una Canadá madura y ambiciosa asume al fin el cartel de favorita ante Sudáfrica
Regala esta noticia Añádenos en Google Los jugadores canadienses celebran con su afición, uno de los goles de la victoria ante Catar en fase de grupos. (AFP) 27/06/2026 Actualizado 28/06/2026 - 00:18h.Las eliminatorias de la Copa del Mundo suelen ser un territorio inhóspito para los débiles, una zona de jerarquías donde la experiencia se paga a ... precio de oro y la timidez se castiga con el olvido. Durante décadas, Canadá perteneció a ese grupo de espectadores distinguidos que miraban la fiesta desde la distancia. Sus registros en el torneo más prestigioso del planeta se resumían en una herida abierta: seis partidos disputados entre México 1986 y Qatar 2022, seis derrotas, un solo gol a favor y la amarga sensación de que el invierno eterno de su geografía contagiaba su fútbol cada vez que se encendían los focos de los grandes escenarios. Pero el fútbol, como la memoria de los pueblos, es maleable.
La metamorfosis canadiense no ha sido ningún accidente, sino el resultado de un crecimiento sostenido bajo la pizarra del estadounidense Jesse Marsch. El exmilitar de la factoría Red Bull ha dotado al equipo de una personalidad voraz, capaz de sobreponerse a las peores tormentas. Y es que el camino en el Grupo B no fue un paseo militar. El torneo arrancó con las dudas de un empate 1-1 ante Bosnia y Herzegovina –rescatado por el siempre reivindicativo Cyle Larin–, pero explotó en una noche catártica con el histórico 6-0 sobre Catar. Aquella velada, coronada por un hat-trick de Jonathan David, supuso la primera victoria de Canadá en una Copa del Mundo, y un mensaje de autoridad al resto de un planeta que no contaba con El Gran Norte Blanco para este Mundial.
Marsch ha tenido que gestionar un vestuario asolado por la adversidad médica. La baja del centrocampista Ismael Koné por una fractura de tibia y peroné restó dinamismo a la medular, y la gran estrella de la nación, el lateral del Bayern Múnich Alphonso Davies, no ha disputado un solo minuto tras recaer de su lesión en las semifinales de la Champions ante el PSG. Sin embargo, para este duelo de vida o muerte, el técnico ha sugerido que «Phonzy» y el zaguero Moise Bombito están listos para la batalla. Si a esto se le suma una retaguardia liderada por Maxime Crépeau bajo palos, custodiado por Alistair Johnston y Derek Cornelius, el bloque canadiense ofrece una solidez imponente.
Los Bofana Bofana, contra las cábalas
En frente estará una Sudáfrica que comparte la condición de debutante en los cruces eliminatorios, pero cuyo viaje ha sido diferente. El combinado dirigido por el veterano belga Hugo Broos parecía desahuciado tras caer 2-0 ante México en el debut, en un partido caótico que les dejó con nueve hombres por las expulsiones de Themba Zwane y Sphephelo Sithole.
Cuando la lógica dictaba la eliminación y cualquier espectador neutral vaticinaba a los africanos como uno de los combinados más olvidables, el orgullo competitivo sudafricano emergió. Un empate agónico (1-1) ante la República Checa mantuvo viva la llama, y el milagro se consumó en el animado Estadio de Monterrey con un triunfo por la mínima ante Corea del Sur (1-0), gracias a la velocidad y el descaro de Thapelo Maseko, clasificando a los suyos, contra todo pronóstico, como segundos del Grupo A. Los Bafana Bafana son un equipo joven, atrevido, apuntalado por la jerarquía del meta Ronwen Williams y la proyección del central de 20 años Mbekezeli Mbokazi. Para este duelo recuperan además a su brújula en el medio campo, Teboho Mokoena, lo que augura un bloque defensivo difícil de resquebrajar.