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El doble infierno de una menor en la Axarquía: abusada por el padre y maltratada por la madre

El doble infierno de una menor en la Axarquía: abusada por el padre y maltratada por la madre
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La Audiencia Provincial de Málaga condena a los progenitores a penas de prisión tras años de calvario de la niña, que salieron a la luz gracias a la alerta de su instituto

Tribunales

El doble infierno de una menor en la Axarquía: abusada por el padre y maltratada por la madre

La Audiencia Provincial de Málaga condena a los progenitores a penas de prisión tras años de calvario de la niña, que salieron a la luz gracias a la alerta de su instituto

Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen de archivo de la entrada a los juzgados de Málaga. (SUR)

Irene Quirante

25/06/2026 a las 00:40h.

Su hogar, ese espacio que debería servir de refugio para cualquier niño, se convirtió para una menor de Vélez-Málaga en un auténtico infierno. Durante años, la adolescente sufrió en silencio el peor de los escenarios posibles: los abusos sexuales de su padre y la violencia física y psicológica de su madre. Ambos han sido condenados por la Sección Novena de la Audiencia Provincial de Málaga.

De acuerdo con la sentencia, a la que SUR ha tenido acceso, el padre tendrá que cumplir cuatro años y un día de prisión por un delito continuado de abuso sexual a menor de 16 años. Por otro lado, a la madre se le ha impuesto un total de tres años y seis meses de cárcel por un delito de maltrato habitual y dos delitos de maltrato en el ámbito familiar.

Según recoge la resolución, el calvario de la menor comenzó en noviembre de 2020, cuando apenas tenía 13 años. La niña solía acudir por las noches al dormitorio de sus padres debido a su miedo a la oscuridad. Así, aprovechando los turnos de trabajo nocturnos de la madre —que cuidaba a una persona enferma fuera de casa— y bajo el falso pretexto de darle un masaje, el acusado comenzó a realizarle tocamientos íntimos mientras dormía.

Ante uno de estos episodios, la víctima le afeó su conducta, pero el progenitor se escudaba en que «estaba dormido y no se daba cuenta». La situación, no obstante, se repitió meses después, en febrero de 2021, provocando que la adolescente terminara huyendo de la habitación.

La madre supo de estos hechos de inmediato. La menor la llamó llorando desde el propio móvil de su padre para contarle lo sucedido, lo que provocó discusiones conyugales y huidas temporales de madre e hija a un hotel.

Cinturones, cables e insultos

Por otro lado, la sentencia relata con crudeza cómo la mujer agredía habitualmente a la menor utilizando cualquier objeto que tuviera a mano: un cinturón, el cable del cargador del teléfono, un rodillo de cocina o el palo de la escoba. A los golpes físicos se sumaba un goteo constante de vejaciones verbales destinadas a anular la autoestima de la niña, con expresiones como «eres tonta, inútil, no vales para nada».

La agresividad de la procesada escaló en diciembre de 2022 a cuenta de las notas escolares, llegando la acusada a abofetear y arañar a su hija mientras le espetaba: «Tú a mí no me tocas porque soy tu madre; yo a ti sí te puedo pegar y hacerte lo que yo quiera».

El último episodio violento ocurrió en marzo de 2023. Al descubrir el contenido del teléfono móvil de la menor, la madre inició una fuerte discusión de tintes homófobos en la que la llamó «tortillera» y «anormal», propinándole una paliza que le causó lesiones sangrantes en el labio.

Alerta del instituto

El cuerpo y la mente de la menor dijeron basta ese mismo mes. El punto de inflexión tuvo lugar en su propio centro educativo. La adolescente rompió a llorar de forma desconsolada ante la orientadora de su instituto, exponiendo una realidad insoportable que activó de inmediato los protocolos de protección de menores. Pocos días después, la Junta de Andalucía declaró formalmente la situación de desamparo de la niña, retirando la custodia a los padres.

Durante el juicio, las defensas intentaron desmontar el testimonio de la víctima alegando un «móvil espurio» y una supuesta rebeldía adolescente. Sin embargo, la Sala ha rechazado de plano este argumento por considerarlo «irracional».

De hecho, los magistrados subrayan la absoluta credibilidad, firmeza y coherencia del testimonio de la menor, el cual se encuentra sólidamente respaldado por pruebas periféricas. Entre otras, por los informes forenses que constataron las secuelas psicológicas compatibles con el maltrato continuado; los partes médicos o el expediente de desamparo y las declaraciones de los equipos de tratamiento familiar y escolar.

Además de las penas de prisión, la Audiencia de Málaga ha dictado medidas de alejamiento. Ninguno de los dos padres podrá aproximarse a menos de 500 metros de su hija ni comunicarse con ella por cualquier medio: durante un periodo de seis años en el caso del padre y cuatro años en el de la madre.

Asimismo, la Sala ha inhabilitado al progenitor para el ejercicio de cualquier profesión que conlleve contacto con menores durante diez años. En concepto de responsabilidad civil, el progenitor deberá indemnizar a la víctima con 3.000 euros por daños morales, mientras que la madre tendrá que abonar 10.150 euros por los menoscabos físicos y el daño psicológico causado.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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