Regresaban de la playa en Cantabria cuando Iván Sanz, su mujer y dos de sus tres hijos murieron al salirse de la vía. La hija de 9 años está «estable»
Regala esta noticia Añádenos en GoogleÁlvaro Muñoz
Valladolid
07/07/2026 Actualizado a las 10:40h.Carlota, la menor de nueve años herida en el accidente ocurrido en la tarde del domingo de Herrera de Pisuerga (Palencia), en el que ... , de 48 años, su mujer, Irene Garijo, de 45 y dos de sus hijos, de 14 y 17 años, se encuentra Irene llevaba más de 20 años en la institución. Toda una vida junto a los mismos compañeros, que ahora no tienen fuerzas para hablar. El dolor lo expresó desde el primer momento el presidente de la Diputación, Conrado Íscar, tras conocer el fatal desenlace. «Han sido siempre una familia muy acogedora, entrañable, que siempre ha luchado y ha defendido lo que somos en Valladolid. Todavía estoy digiriendo esta situación, estamos muy conmocionados y dolidos por ellos y por sus hijos», apuntaba el mismo domingo. Ayer, durante un acto en el Canal de Castilla, sus palabras mantenían el mismo guion. «Siempre han defendido nuestra tierra y han llevado el nombre de Valladolid allí por donde han ido. No tengo palabras. Ayer nos quedamos todos mudos, fue una tarde muy complicada. Ha sido una gran tragedia. Valladolid tiene un vacío muy grande», concluyó. La consternación no solo abarca el mundo empresarial y político. Ha traspasado muchos ámbitos, sobre todo los relacionados con los hijos. La brutal colisión, cuando la familia al completo regresaba de pasar unos días en Cantabria, segó también las vidas de Irene, de 17 años, y de Álvaro, de 14. Por su parte, la pequeña Carlota, de 9 años, sigue ingresada en el Hospital de Burgos, donde fue derivada de urgencia en helicóptero desde el lugar del accidente. Tras ser intervenida quirúrgicamente, se encuentra «estable dentro de la gravedad». Parte de ese inmenso dolor se hallaba en el seno de dos clubes deportivos de Valladolid a los que pertenecían Irene y Álvaro. La joven de 17 años era integrante del Valladolid Club Voleibol en su disciplina escolar (no estaba federada). «Llevaría dos o tres años», apunta el presidente de la entidad deportiva, Rubén Verdejo, afectado por el suceso. «Estamos bastante fastidiados porque, aunque muchos de nosotros no teníamos un trato muy directo con ella, vemos cómo se encuentra su entrenadora Lucía. Está devastada. Te quedas un poco sin palabras», remarcan desde la presidencia. Álvaro, por su parte, jugaba el rugby en un club local largamente vinculado a la bodega de su familia.Voleibol y rugby