Usman Garuba, ayudado por sus compañeros para salir de la pista tras lesionarse. EFE
Baloncesto El drama del Madrid, sin pívots para la final, ante la fortaleza de Olympiacos: la Duodécima, una misión aún más difícilLos de Scariolo jugarán su cuarta final de Euroliga en los últimos cinco años sin Tavares, ni Len, ni Garuba, lesionado en semifinales.
Más información:El Real Madrid se gana desde el triple el billete a la final de la Euroliga ante un Valencia que paga su falta de experiencia
Guillermo Echeverría Publicada 23 mayo 2026 10:00hEl Real Madrid ha hecho de algo excepcional un acto mundano. Está de nuevo en una final de la Euroliga, la octava en los últimos 13 años. Un registro únicamente al alcance del rey de la máxima competición continental.
Los de Scariolo remaron contra todo y contra todos. En una temporada delicada en Europa y accediendo a la Final Four dejando el favoritismo del lado del Valencia, ofrecieron una masterclass ofensiva para citarse el domingo con Olympiacos. Minimizaron a Valencia Basket desde el rebote ofensivo y lo trituraron con el acierto en el triple.
Un partido redondo para dar un golpe sobre la mesa, pero que acabó encendiendo todas las alarmas en el equipo y la parroquia madridista con la posible lesión de Usman Garuba en el talón de Aquiles. El español, que jugó de titular fruto de las bajas de Tavares y Len cayó en combate y su presencia en la final está descartada.
🚨 MALAS NOTICIAS para el Real Madrid de baloncesto.
— Ángel Villanueva (@angelphysio) May 22, 2026
🚑 Usman Garuba se ha lesionado gravemente en el partido de hoy contra el Valencia en la Final Four.
❌ Rotura completa del tendón de Aquiles (1 año de recuperación). No podía ni apoyar el pie. pic.twitter.com/I97xcfkdNG
Y es que el panorama del Real Madrid en su juego interior es más que preocupante. Ahora mismo, el conjunto blanco puede plantarse en toda una final de la Euroliga sin Tavares, Len ni Garuba. Los tres hombres encargados de hacer fuerte al equipo en la zona fuera de combate, obligando a Gaby Deck a jugar de 5.
La fortaleza griega
Enfrente aguarda un contrincante que convirtió su fortaleza bajo los aros en un sello de identidad durante toda la temporada. Olympiacos se presentará en la final tras aplastar a Fenerbahçe (79-61) con un dominio tan contundente que apenas dejó espacio para la épica.
Los griegos llegan como el equipo más sólido en el juego interior de la Euroliga esta temporada, una virtud que podría convertirse en la pesadilla del Madrid.
La columna vertebral de esa supremacía tiene nombre propio: Nikola Milutinov. El pívot serbio lideró la clasificación de rebotes de toda la competición con 7.1 capturas por partido, además de destacarse como MVP al inicio de los playoffs con actuaciones de doble-doble que dejaron huella (13 puntos y 10 rebotes en su mejor registro).
Nikola Milutinov, durante el partido contra Fenerbahçe.
Con un 67% de acierto en tiros de campo durante la temporada regular, Milutinov no solo limpia cristales: anota con eficiencia quirúrgica cerca del aro. Su presencia en la zona es intimidante, capaz de convertir segundas oportunidades en puntos con una regularidad que desarma defensas.
El gigante de 2.13 metros llegó a promediar 10.3 puntos, 7.1 rebotes y una valoración cercana a los 16 puntos en fase regular, consolidándose además en el quinteto ideal de la temporada junto a su compañero Sasha Vezenkov, nombrado MVP de la competición. Milutinov es el ancla defensiva y la garantía ofensiva del Olympiacos cuando el juego se ensucia y los puntos escasean.
Pero el arsenal griego no acaba ahí. Moustapha Fall, el francés de 2.18 metros, regresó a la competición en marzo tras casi diez meses de baja por lesión de rodilla y aportó centímetros de calidad en momentos decisivos.
Un gran Olympiacos atropella a Fenerbahçe y ya espera al Real Madrid o Valencia Basket en la final de la EuroligaAunque su participación fue limitada tras la recuperación, su sola presencia ofrece una alternativa física que puede castigar a rivales cortos de rotaciones.
La filosofía de Olympiacos se construye desde el rebote ofensivo, donde ganaron batallas cruciales durante toda la campaña con porcentajes superiores al 31% en encuentros clave.
Esa insistencia, esa capacidad para generar segundas y terceras opciones, podría resultar demoledora ante un Real Madrid que tendrá que recurrir a Gabriel Deck como falso cinco.
Los griegos saben que el camino hacia su séptima Euroliga pasa por explotar su ventaja más evidente: la pintura. Y Milutinov será el encargado de ejecutar la sentencia.
Sin embargo, si hay un equipo acostumbrado a reescribir las reglas del imposible, ese es el Real Madrid. Los blancos han forjado su leyenda continental precisamente en momentos donde las circunstancias parecían insalvables. Ocho finales en trece años no son fruto de la casualidad, sino de un ADN competitivo que se activa cuando todo parece perdido.