Además del salchichón más popular de la provincia, el plato combina queso de cabra de los Montes, 'malcocinao' de Canillas de Aceituno y un chutney de mango casero
Regala esta noticia Añádenos en Google Empanado Doña Luna. (J. A.)Málaga
17/07/2026 a las 01:07h.La propuesta gastronómica de Doña Luna rezuma Málaga y, más concretamente, la Axarquía. Buena parte de su carta recupera recetas tradicionales de la comarca, pero ... su cocinera y propietaria, Luna Blanca, quería ir un paso más allá y crear un bocado que reuniera algunos de los productos más emblemáticos de la provincia. El resultado es el empanado de la casa, una especie de cachopo con identidad propia donde el relleno cambia Asturias por Málaga gracias al queso de cabra de los Montes, el salchichón, el 'malcocinao' de Canillas de Aceituno y un chutney de mango casero.
El contrapunto llega con el chutney de mango. «Lo hacemos nosotros en casa», explica la cocinera. La salsa se prepara aprovechando el excedente de mangos de la finca familiar en Triana (Vélez-Málaga) y adapta una receta de inspiración asiática a uno de los frutos más representativos de la Axarquía. «Cuando lo pruebas, el chutney limpia mucho el paladar», asegura Luna, convencida de que ese equilibrio entre dulzor, acidez y especias permite disfrutar aún más del conjunto.
El queso de cabra fundido y el salchichón de Málaga le dan un sabor inigualable. Abajo, Luna Blanca, cocinera y propietaria del restaurante.. (J. A.)Precisamente esa mezcla de producto local y referencias internacionales resume la filosofía de Doña Luna. «Es un toque asiático», comenta sobre una elaboración que aprendió durante sus viajes y que hoy forma parte de una receta profundamente ligada al territorio gracias al mango axárquico.
Elaboración
Detrás de cada empanado hay, además, mucho más trabajo del que aparenta. «Es duro», reconoce Luna. El salchichón se corta en pequeños trozos, el queso semicurado se lamina para conseguir un fundido uniforme y después llega el montaje de los dos filetes antes del empanado tradicional con harina, huevo y pan rallado. Solo entonces pasa a la sartén para conseguir una corteza dorada y crujiente que envuelve un relleno donde cada ingrediente mantiene su personalidad.
El resultado ha superado incluso las expectativas de la propia cocinera. «La gente pregunta mucho qué lleva porque no se espera esa combinación. Pero cuando lo prueba le encanta», explica. Una reacción que confirma que este plato ha conseguido el objetivo con el que nació: reunir algunos de los sabores más representativos de la provincia en una elaboración con identidad propia, capaz de recordar a un cachopo únicamente por su aspecto, pero con un carácter inequívocamente malagueño.
El empanado resume, en realidad, la manera de entender la cocina de este restaurante de Torre del Mar. El producto de proximidad y el recetario tradicional de la Axarquía marcan el camino, mientras que las experiencias acumuladas en distintos países aportan pequeños matices que enriquecen cada elaboración sin hacerle perder su identidad. Una propuesta donde el territorio siempre ocupa el primer plano y los viajes sirven para aportar nuevas perspectivas, nunca para ocultar el origen de los sabores.
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