Las integrantes del equipo de la Universitat de Barcelona. Cedida
Protagonistas El equipo Universitat de Barcelona, en la final de Magamers 2026: "Queremos competir con la cabeza alta"Entre la ilusión, el realismo y la ambición, las chicas hablan claro sobre lo que significa jugar en un entorno femenino.
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Laila Robles Martinez Publicada 4 marzo 2026 06:56hEn plena cuenta atrás hacia la última fase del torneo Magamers 2026, el equipo Universitat de Barcelona se prepara para uno de los momentos más intensos de su trayectoria competitiva en League of Legends.
Formado por seis jugadoras con perfiles y aspiraciones distintas, el conjunto ha encontrado en este campeonato no sólo un reto deportivo, sino también un espacio de reivindicación, aprendizaje y comunidad.
Para Leona ―nick Leoninha―, esta participación representa la subida a otro peldaño en una escalera que aspira a llevarla lejos. "Significa un paso más en mi carrera en el LoL. Espero en un futuro estar en las grandes ligas y enseñar todo mi esfuerzo en Tier 1", afirma con determinación.
M.I.A. UDIT, participantes en Magamers: "Queremos jugar, no demostrar que podemos a pesar de ser mujeres"Sin embargo, afronta la final con los pies en la tierra: "Las expectativas no son tan altas; el equipo al que nos enfrentaremos es increíble. Quiero esforzarme al máximo para que todas disfrutemos igualmente". Su visión combina ambición personal y espíritu colectivo.
En esa misma línea se sitúa White24, quien prefiere que se utilice sólo su nick: "Participar en este torneo me ha hecho muchísima ilusión. Poder compartir un espacio como este con otras chicas ha sido una oportunidad maravillosa", confiesa.
Leona, una de las componentes del equipo. Cedida
Para la final, su deseo es claro: "Espero que podamos disfrutar de los partidos y dar todo de mí para que mi equipo y yo nos llevemos la victoria".
Una experiencia diferente
Más allá del resultado, varias integrantes coinciden en que el valor del torneo reside también en lo que supone el mismo.
Emma Piquero lo expresa con serenidad: "Para mí, es una oportunidad para salir de la rutina y vivir algo diferente".
De cara a la gran final, se siente liberada: "No espero ganar, y eso me da cierta tranquilidad. No siento una presión excesiva por el resultado, sino más bien emoción por disfrutar el momento. Si gano, genial; si no, me quedará lo vivido, los recuerdos y las amistades que he forjado durante el camino".
Emma Piquero es una de las finalistas de Magamers. Cedida
Su reflexión va más allá del presente inmediato y se adentra en la sostenibilidad de este tipo de iniciativas. "Siendo honesta, el impacto que va a generar este torneo para la comunidad va a ser prácticamente nulo", señala con franqueza.
Recuerda precedentes como el evento OurParty (2022 y 2023), que tuvieron eco momentáneo pero no consolidaron una estructura duradera.
"Al final, este tipo de proyectos, si no cuentan con un proyecto sólido y una estructura clara detrás —como sí ocurre con el Valorant Game Changers Championship— difícilmente prosperan o logran un cambio duradero", comenta.
En cambio, Inma Ruiz ―nick Inmi― subraya el impacto personal que ya ha tenido Magamers en su manera de concebir los eSports.
"Agradezco mucho formar parte de esta experiencia y, más aún, haber llegado a la final. Para mí, este torneo ha sido una manera de acercarme a un entorno competitivo que llevo buscando años, pero nunca había conseguido sentirme cómoda del todo", explica.
El hecho de tratarse de una disputa completamente femenina fue clave en su decisión: "Nunca había intentado esta modalidad y pensé que podría funcionar para mí", aclara.
Aunque originalmente competiría el equipo NGU eSports Blossom, por imposibilidad de desplazarse a la final, Universitat de Barcelona es el segundo finalista.
⚠️ ACTUALIZACIÓN #MAGAMERS ⚠️
— Circuito Tormenta (@SomosLaTormenta) March 3, 2026
Debido a su imposibilidad para desplazarse a la final, @NGU_eSports_ Blossom no continuará en el torneo.
Es por ello que @UniBarcelona será nuestro segundo finalista. pic.twitter.com/PAWz1t1dsr
Espacios de prueba
Inma también apunta a la necesidad de generar espacios de prueba y descubrimiento para las mujeres.
"En un mundo tan arriesgado como el de los eSports hacen falta muchas pequeñas propuestas que permitan a las chicas experimentar si es algo a lo que se quieren dedicar", expresa.
White24 es una de las llamadas a participar en la final del 4 de marzo en el Mobile World Congress. Cedida
Torneos, eventos y visibilidad, insiste, son fundamentales para romper el círculo de exclusión: "Si el panorama actual está compuesto casi en su totalidad por hombres, eso genera el efecto contrario", explica.
"Si ya de por sí poca gente se suele atrever a pensar que este mundo podría ser para él o ella, en el caso de las mujeres, mucho menos", señala.
La cuestión de los referentes femeninos emerge como uno de los ejes centrales de la conversación. Leona lo resume de forma directa: "Hace falta incentivo dentro y fuera de la comunidad", especifica de forma vehemente.
"Ellas tienen sus esfuerzos reducidos a diario por su género, y la motivación de contar con una comunidad ayudaría a que esta lucha diaria fuera más fácil poco a poco", comenta.
La lucha de las chicas por jugar profesionalmente: "Me dejaron fuera porque ser mujer iba a 'incomodar' a los chicos"White24, por su parte, va un paso más allá y apunta a un problema estructural: "Se necesita un gran cambio social, educación y rebeldía".
Tras comparar Magamers con otros torneos mixtos, asegura que la disparidad sexista "queda muy clara" y no puede ignorarse.
Inma Ruiz es otra de las llamadas a participar en la final del 4 de marzo. Cedida
Prejuicios y estereotipos
Carla Lupión ―nick Miyuuri― coincide en que el movimiento determinante pasa por transformar la mirada colectiva. "Creo que lo principal es seguir cambiando la perspectiva que se ha construido durante tantos años sobre las mujeres en los videojuegos", afirma.
Aunque reconoce avances, advierte: "Todavía existen muchos prejuicios y actitudes que demuestran que queda un largo camino por recorrer antes de alcanzar una igualdad real, sobre todo en base a oportunidades".
Para ella, la final es ante todo un recuerdo por construir: "Mi expectativa es sencilla: disfrutarla y vivirla desde ese enfoque".
En términos de impacto, Carla es realista: "Al no tratarse de un torneo con una repercusión internacional o mundial, considero que el impacto será limitado".
Además, señala una problemática persistente: "Las competiciones femeninas siguen teniendo menos visibilidad que las mixtas y las toman como ligas menores".
Carla Lupión, otra de las integrantes del equipo Universitat de Barcelona. Cedida
Aun así, rescata el valor formativo: "Lo veo como una buena forma de ganar experiencia. El objetivo a largo plazo debería ser normalizar que las mujeres compitan en todo tipo de entornos, sin que sea necesario crear ligas específicas únicamente para ellas".
Un paso simbólico
Desde una perspectiva más combativa, Sara Olmos ―nick Toroto― reivindica el simbolismo de su presencia en la final.
"Participar en este torneo ya es un paso enorme para mí. Estar aquí compitiendo al más alto nivel, supone representar no sólo a mi equipo, sino también a muchas chicas que sueñan con dedicarse a los eSports", declara.
Sabe que el reto será exigente: "La gran final va a ser muy dura y probablemente no esté de nuestro lado, pero nuestra expectativa es darlo todo hasta el último momento y competir con la cabeza alta".
Para Sara, el impacto va más allá del trofeo: "Llegar hasta aquí ya tiene un peso enorme. En el plano personal, me impulsa a seguir trabajando y mejorando. En el de la comunidad, ayuda a que más chicas se animen a intentarlo sin miedo".
En sus palabras resuena una idea compartida por todas: la importancia de abrir camino, incluso cuando el terreno es incierto.
Una validación importante
Si Universitat de Barcelona logra alzarse con la victoria, Leona lo tiene claro: "Quiero representar que ellas sí pueden luchar por su hueco en el ápex del deporte".
White24 lo vive como una reivindicación íntima y colectiva: "Ganar significaría una gran validación para mí. Pese a que la sociedad me trate como 'mala' jugadora y me diga que no voy a conseguir llegar al nivel de otros, yo también puedo competir e incluso ganar", comenta.
Desvelamos los cascos de Logitech G que coronarán a las campeonas del torneo femenino MagamersEntre el realismo crítico de Emma, la búsqueda de pertenencia de Inma, la reflexión estructural de Carla, la ambición de Leona, la ilusión de White24 y la determinación de Sara, el equipo encarna una pluralidad de voces que convergen en un mismo escenario.
Sara Olmos también forma parte del grupo. Cedida
Más que una final, Magamers 2026 se ha convertido para ellas en un espejo donde mirarse y, al mismo tiempo, en una ventana para que otras jugadoras se imaginen compitiendo.