El analista cartagenero, clave en el cuerpo técnico de Ghana, explica a MARCA cómo la tecnología, el vídeo y la síntesis de datos se han convertido en armas decisivas en pleno Mundial
Montaje con imágenes cedidas por José Daniel Alfonso.MARCA- NACHO LABARGA
- Compartir en Facebook
- Compartir en Twitter
- Compartir en Telegram
- Compartir en Whatsapp
- Compartir por Mail
El técnico cartagenero, que ya fue una de las mentes del plan ‘anti Messi’ en la MLS, vive su segundo Mundial con Ghana y explica a MARCA cómo se prepara un partido desde el análisis, la tecnología 3D de FIFA y las pausas de hidratación. José Daniel Alfonso habla desde el ruido de un Mundial. Desde ese lugar en el que los días no se miden por fechas, sino por entrenamientos, viajes, hoteles, vídeos, rivales y partidos que se encadenan casi sin tiempo para respirar. El analista español, natural de Cartagena, vuelve a estar en una gran cita internacional. Y lo hace con Ghana, una selección que ya ha superado la primera criba y que mantiene intacta la ilusión de un país que vive el fútbol con una exigencia muy particular.
Una sesión de vídeo.“Va todo muy bien. Es mi segundo Mundial, estoy muy ocupado, hay muchos partidos, pero lo vivo con mucha ilusión porque hemos pasado a la siguiente ronda”, explica a MARCA. En Ghana, admite, las expectativas siempre son altas. No hay Mundial pequeño para un país acostumbrado a mirar el fútbol con ambición: “Es un país de fútbol. Siempre existe esa euforia por pasar la fase de grupos. Ahora toca seguir empujando”.
El español, durante un entrenamiento.Alfonso no es un nombre nuevo para quienes siguen de cerca el fútbol desde la trastienda. Hace unos meses fue uno de los nombres propios detrás del trabajo de Atlanta United para frenar al Inter Miami de Leo Messi. Aquel plan, el del español que ayudó a descifrar a las ‘Garzas’, le colocó en el foco de una liga en crecimiento y con cada vez más estrellas. Pero su camino venía de mucho antes: Cartagena, la Universidad Católica de Murcia, los primeros pasos junto al cuerpo técnico de Juan Ignacio Martínez, la aventura internacional en Dnipro, Nordsjaelland, Malmö, la MLS y ahora Ghana.
José Daniel Alfonso, con Ghana.Su oficio, sin embargo, no va de acumular informes interminables ni de inundar al futbolista con datos. Todo lo contrario. En un Mundial, el tiempo es oro y la información, si no se filtra, puede convertirse en ruido. “El día a día cambia mucho. Intentamos adaptar los horarios de entrenamiento al horario del siguiente partido, que sea lo más parecido posible. Luego están los viajes, los hoteles, la dinámica que va cambiando… y la preparación, que siempre pasa por la observación de rivales. Hay mucha información, pero la clave es condensar la mínima cantidad posible para ayudar a los jugadores”, señala.
Con Carlos Queiroz y Desmond Ofei, con el español.Ahí aparece la figura del analista moderno. No como alguien encerrado en una sala de vídeo, sino como un puente entre la tecnología, el entrenador y el jugador. Alfonso explica que FIFA ha puesto a disposición de los equipos una herramienta 3D que permite profundizar en detalles que antes eran más difíciles de detectar. “Ahora tenemos una herramienta de FIFA en 3D, con imágenes tácticas, que nos permite ver dónde mira cada jugador en el campo. En balón parado podemos analizar hacia dónde miran los jugadores en la zona del equipo rival, identificar dónde focalizan su atención y tratar de sorprenderlos”, detalla.
Ese tipo de información se utiliza antes del partido, pero también durante el desarrollo del encuentro. La tecnología ya no solo sirve para preparar: también ayuda a corregir. Y en torneos marcados por el calor, las pausas de hidratación se han convertido en una pequeña ventana táctica. “Son buenas para los entrenadores porque nos dan la oportunidad de potenciar dinámicas concretas y ajustar en base a lo que haya cambiado el rival. Nos ofrecen alternativas si algo no funciona en esos primeros 22 minutos”, explica.
Con Kwasi Sibo y Bonsu Bah.La escena parece sencilla: los jugadores se acercan a beber, el entrenador corrige, los asistentes señalan. Pero detrás hay horas de observación y un ejercicio de síntesis casi quirúrgico. Alfonso insiste en que el futbolista no necesita saberlo todo, sino recibir exactamente aquello que puede utilizar en el campo. “Entendemos que a nivel cognitivo cada persona retiene información de una manera. En base a esa capacidad intentamos filtrar. Sabemos que hay muchísimos elementos, pero buscamos lo que puede beneficiar a cada jugador para optimizar el juego colectivo”.
Por eso las sesiones de análisis no son eternas. Pueden durar “15 o 20 minutos”, pero el material audiovisual que realmente se muestra debe ser mucho más reducido. “La cantidad de detalles que se ven es mucha, pero la duración del vídeo es mejor que sea de cuatro o cinco minutos”, apunta. La participación del jugador también es clave: “Ellos participan y dan soluciones que igual nosotros no hemos visto. Es importante que se cree ese dinamismo, porque fomenta la retención de consignas y su responsabilidad en el juego”. Lo dice en pleno debate con Bielsa sobre la reducción de tiempos de charlas a petición de jugadores como Valverde.
En Ghana trabaja junto a Carlos Queiroz, un técnico de enorme recorrido internacional. Alfonso destaca precisamente esa experiencia como una de las claves del cuerpo técnico. “Es una persona que ha visto tanto fútbol y tiene tanta experiencia que está acostumbrado a cualquier tipo de situación. Observa mucho el detalle, analiza todos los movimientos de los rivales y busca contrarrestarlos adaptándose a las características de los jugadores*”, cuenta.
La selección africana, además, cuenta con una mezcla de perfiles que ofrece muchas posibilidades. “Tenemos muchas opciones, futbolistas de perfiles distintos, capaces de jugar a los espacios, uno contra uno, juego directo…”, enumera. Esa variedad obliga al cuerpo técnico a adaptar los mensajes y a hilar fino en cada plan de partido.
Mirando al futuro
La carrera de José Daniel Alfonso también ha ido mutando en esa dirección: cada vez más cerca del jugador, del detalle individual y del análisis aplicado. “Después de haber estado en varios equipos en LaLiga, en la liga escandinava, en la MLS y en dos Mundiales, mi carrera se está enfocando hacia el trabajo con jugadores individuales. Ese ha sido mi rol hasta marzo. Desde la llegada de Carlos Queiroz a Ghana, además, estoy muy involucrado en la generación del plan de partido”, explica.
De Cartagena al Mundial, de los vídeos contra Messi a la preparación de Ghana, Alfonso representa una figura cada vez más decisiva en el fútbol actual: la del técnico que ve lo que otros no ven, lo reduce a cuatro minutos y lo convierte en una ventaja competitiva. En un Mundial, muchas veces, la diferencia también está ahí.
Mundial Modric, punto y final a su leyenda en los MundialesMundial Alineaciones probables del Colombia - Ghana en el partido de dieciseisavos del Mundial 2026Mundial Yassine Bono, el hijo pródigo de Canadá vuelve a casa como héroe de Marruecos: "Benito Floro me contactó" Ver enlaces de interés